La bisexualidad sigue siendo una orientación marcada por la invisibilidad, los prejuicios y un cuestionamiento que, según denuncia Lambda, continúa presente tanto fuera como dentro del propio colectivo LGTBIAQ+. Con motivo del Día Internacional de la Visibilidad Bisexual, que se conmemora este miércoles 23 de septiembre, la entidad valenciana pone el foco en una realidad que considera todavía insuficientemente reconocida y reclama más herramientas para combatir la bifobia y la discriminación monosexista.
Lambda, col·lectiu LGTBIAQ+ del País Valencià, advierte de que los avances sociales de las últimas décadas no han conseguido eliminar el odio, el rechazo y los prejuicios que afectan específicamente a las personas bisexuales. La asociación considera especialmente preocupante este escenario en un contexto en el que, según señala, los discursos de odio han aumentado y hacen más necesaria la sensibilización social y la formación de las instituciones.
La entidad reivindica así que la bisexualidad deje de ser una orientación cuestionada o directamente ignorada. Lambda recuerda que continúa siendo una de las orientaciones sexuales más desconocidas e invisibilizadas y que esta falta de reconocimiento también puede producirse dentro de los propios espacios LGTBIAQ+.
Uno de los problemas que señala la organización es la idea de que las personas bisexuales disfrutan de un supuesto “privilegio heterosexual”. Para Lambda, esta percepción responde en realidad a una falta de comprensión y visibilización de la bisexualidad. La presión de la heteronormatividad, sostiene la entidad, puede hacer que muchas personas ni siquiera tengan la posibilidad de explorar su orientación sexual con libertad.
La asociación pone sobre la mesa varias situaciones concretas que reflejan esta discriminación. Una de ellas tiene que ver con la falta de reconocimiento administrativo, ya que la bisexualidad no aparece recogida de forma adecuada en los datos públicos. Esta ausencia, según Lambda, dificulta conocer la realidad de estas personas y diseñar políticas que respondan a sus necesidades específicas.
La invisibilidad también se manifiesta de forma diferente según el género. La entidad explica que los hombres bisexuales pueden ser considerados directamente gays cuando mantienen una relación con otro hombre, mientras que las mujeres bisexuales sufren, según denuncia, una hipersexualización tanto en el imaginario social como en determinados ámbitos laborales.
A estos prejuicios se suma uno de los mitos más extendidos sobre esta orientación: considerar que la bisexualidad es simplemente una fase. Lambda advierte de que este planteamiento obliga a muchas personas bisexuales a tener que explicar o defender continuamente su orientación, incluso después de haberla expresado públicamente.
Ese cuestionamiento constante puede traducirse en una presión añadida sobre quienes viven su bisexualidad. La organización relaciona esta situación con la presión heteronormativa y los prejuicios monosexistas, es decir, aquellos que parten de la idea de que una persona debe sentir atracción exclusivamente por un género.
La salud mental es otro de los ámbitos que preocupa especialmente a Lambda. La entidad señala que la negación de la propia orientación puede tener consecuencias importantes y cita los datos recogidos en el libro Más que visibles, coordinado por Carlos Castaño Rodríguez e Ignacio Elpidio Domínguez Ruiz. Según esta obra, un 37,15 % de los hombres bisexuales y un 15,2 % de las mujeres bisexuales han tenido ideaciones o intentos de suicidio.
Lambda también reclama una atención sanitaria que tenga en cuenta las particularidades de las personas bisexuales. Según denuncia, en algunos casos, cuando una persona bisexual acude a servicios relacionados con la salud mental, se interpreta que está “confundida”, lo que puede derivar en un trato inadecuado precisamente en momentos de especial vulnerabilidad.
La asociación apunta además a una cuestión aparentemente sencilla, pero que puede marcar diferencias en la atención sanitaria: la forma de preguntar por las relaciones afectivas. En lugar de asumir la orientación sexual de una persona a partir de su pareja, Lambda propone hablar de “parejas de mujeres” o “parejas de hombres”, una fórmula que permite evitar que las personas bisexuales queden excluidas o invisibilizadas.
La reivindicación alcanza también al ámbito de la protección internacional. Lambda alerta de que la falta de reconocimiento de la bisexualidad puede generar dificultades para acreditar, en determinados países, que una persona ha sido víctima de persecución por motivos LGTBIfóbicos.
Frente a esta realidad, la entidad insiste en que la educación es una de las principales herramientas para combatir los prejuicios. Con motivo del Día Internacional de la Visibilidad Bisexual, Lambda ha organizado una actividad abierta a toda la ciudadanía este miércoles 23 de septiembre a las 18 horas en su sede. La sesión correrá a cargo de David Cirujeda, activista bisexual y educador de Lambda.
“La educación es la respuesta para conseguir espacios educativos y laborales libres de violencia, incluidos juicios y ridiculizaciones que también afectan a la salud mental de las personas LGTBIAQ+ en general y bisexuales en particular”, explica Cirujeda.
La jornada pretende, por tanto, poner palabras a una discriminación que, según Lambda, continúa pasando desapercibida. La asociación reclama que la visibilidad bisexual no quede reducida a una fecha concreta del calendario y que las administraciones, los centros educativos, los espacios laborales y los servicios sanitarios incorporen herramientas específicas para evitar que los prejuicios sigan condicionando la vida de las personas bisexuales.


