Barro hasta las rodillas en los pasillos, mobiliario inutilizable y aulas convertidas en lodazales. Esa fue la imagen que dejó la dana Adam en varios centros educativos públicos de la Comunitat Valenciana tras los episodios de inundaciones del 18 y 19 de octubre. Para devolver cuanto antes la normalidad a miles de estudiantes, el Consell aprobó contratos de emergencia para limpiar los centros afectados en Oliva, La Font d'En Carròs, Bellreguard y Pego, con una inversión total de 50.458 euros financiada íntegramente por la Generalitat.
Una respuesta urgente ante el colapso de las aulas
Cuando el agua retrocede, el problema no desaparece: llega el barro. Y con él, la pregunta de cuándo podrán volver los niños a clase. En el IES Gabriel Císcar de Oliva, uno de los centros más golpeados, las inundaciones alcanzaron los 20 centímetros y dejaron acumulaciones de barro en diversas zonas del recinto. Un escenario que se repitió, con mayor o menor intensidad, en otros municipios de la comarca.
Ante esta situación, la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades activó la vía de emergencia para agilizar la contratación de los servicios de limpieza, saltando los plazos habituales de la licitación pública que, en circunstancias normales, podría haberse extendido semanas. El objetivo era claro: recuperar las condiciones de seguridad y salubridad de los centros en el menor tiempo posible y garantizar la continuidad lectiva.
Del barro al baldeo: en qué consistieron los trabajos
Los equipos de limpieza se enfrentaron a una tarea que va mucho más allá de pasar una fregona. Las actuaciones incluyeron la retirada de barro, lodo y residuos, la limpieza de espacios e instalaciones, la eliminación de mobiliario y enseres deteriorados, y labores de baldeo y fregado de pavimentos y otras superficies afectadas por las inundaciones. Las inundaciones también dañaron materiales de los ciclos de Formación Profesional y llegaron a romper una de las puertas de acceso al exterior de alguno de los centros.
Nada que pueda improvisarse. Este tipo de intervenciones requiere medios especializados, coordinación logística y personal suficiente para actuar en varios municipios de forma simultánea, algo que solo la contratación de emergencia permite resolver con la celeridad que la situación exigía.
El reparto del presupuesto: Oliva concentra el mayor gasto
La distribución del presupuesto refleja la distinta magnitud de los daños. Para los centros educativos de La Font d'En Carròs, Bellreguard y Pego, la Conselleria destinó 13.000 euros. El grueso del gasto, sin embargo, recayó sobre Oliva: sus centros docentes concentraron 37.458 euros del total, lo que da cuenta de la mayor intensidad con la que el temporal golpeó este municipio.
En conjunto, la inversión asciende a 50.458 euros, una cifra que puede parecer modesta en términos presupuestarios, pero que tiene un impacto directo y concreto: mantener abiertas las aulas para miles de familias que, en medio del caos provocado por las inundaciones, necesitaban saber que sus hijos tendrían un lugar al que volver.
Más de 7.000 alumnos que recuperaron la normalidad
Las lluvias obligaron a suspender las clases el 20 de octubre, un día después de las inundaciones, a 7.149 alumnos y alumnas: 6.640 en la provincia de Valencia, en los municipios de Oliva, Miramar, Bellreguard y Piles; y 509 en la provincia de Alicante, en El Verger y Els Poblets. Para todos ellos, cada jornada sin clase era también una jornada de incertidumbre.
Con la reapertura progresiva de los centros, la totalidad del alumnado afectado por la suspensión de las clases en los seis municipios más castigados por el temporal recuperó la normalidad lectiva en apenas 11 días. Los trabajos de limpieza contratados por vía de emergencia en Oliva, La Font d'En Carròs, Bellreguard y Pego formaron parte esencial de ese proceso de recuperación, hoy ya completado. El Pleno del Consell ha tomado razón de estas actuaciones, cerrando formalmente un episodio que, más allá de los números, recuerda que detrás de cada euro en emergencia hay un aula que vuelve a llenarse de voces.


