La Generalitat destina 67 millones para reconstruir La Vall d'Uixó: desde 20.000 euros por vivienda destruida hasta ayudas para agricultores y autónomos

El Consell aprueba un decreto de ayudas directas, préstamos bonificados y refuerzo forestal para los afectados del incendio de La Vall d'Uixó.

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El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca
El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca
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Un incendio que alcanzó las 10.000 hectáreas arrasadas y un perímetro de 67 kilómetros , dejó más de 6.000 personas evacuadas solo en La Vall d'Uixó y hasta 70.000 vecinos confinados en total . Ahora, semanas después de que las llamas devastaran el corazón de la Serra d'Espadà, la Generalitat Valenciana pone sobre la mesa su respuesta económica: un paquete de medidas extraordinarias dotado con 67 millones de euros para intentar devolver la normalidad a las familias, los negocios y los pueblos que lo perdieron casi todo.

El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, anunció que el pleno del Consell ha aprobado un decreto con carácter directo y urgente. La burocracia, en esta ocasión, no será el mayor obstáculo: bastará con una solicitud sencilla que podrá presentarse en el propio ayuntamiento, se admitirá una declaración responsable cuando el fuego haya impedido conservar los documentos, y el pago llegará mediante transferencia directa. Las solicitudes podrán presentarse a partir del 10 de agosto y los interesados dispondrán de tres meses para tramitarlas.

"La acción de la Generalitat se va a estructurar en cuatro grandes pilares: ayudas directas a las personas y sectores afectados, apoyo extraordinario a los municipios, refuerzo de la prevención y vigilancia forestal y un plan de recuperación y reforestación de la zona afectada." - Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat Valenciana

¿Cuánto dinero puede recibir quien perdió su casa?

La pregunta más urgente para miles de familias tiene respuesta en el primer eje del decreto: las ayudas a vivienda y hogar. Quien haya perdido su residencia habitual podrá recibir hasta 20.000 euros si la vivienda quedó destruida, 15.000 si los daños son estructurales y 6.000 euros en caso de daños no estructurales. A eso se suma una ayuda de 3.000 euros por persona para reponer enseres y bienes de primera necesidad.

Para quienes vivían en una segunda residencia, las cuantías son menores pero igualmente significativas: 10.000 euros por vivienda destruida, 7.500 por daños estructurales y 3.000 por daños menores. Y para quienes no pueden volver a casa, la Generalitat cubrirá el alquiler de un realojo: 800 euros al mes, con un límite de 14 mensualidades, siempre que la persona o algún miembro de su unidad de convivencia declare no disponer de otra vivienda disponible. Una cobertura que, en la práctica, puede suponer más de 11.000 euros en ayuda al alquiler.

Vehículos, autónomos y agricultores: nadie queda fuera

El fuego no solo destruyó casas. También calcinó coches, herramientas de trabajo y campos de cultivo. Por eso, el decreto contempla un segundo eje destinado a vehículos: 2.000 euros por turismo o utilitario particular, 2.500 por vehículo adaptado para personas con discapacidad o movilidad reducida, 750 euros por motocicleta, hasta 15.000 euros por vehículos vinculados a una actividad económica y hasta 8.000 euros por los afectos a explotaciones agrícolas o ganaderas.

Para autónomos, comercios y trabajadores, se contemplan hasta 1.000 euros por trabajador autónomo o comercio minorista afectado, además de un pago único de 360 euros por cada trabajador en ERTE derivado del incendio. Las empresas e industrias que necesiten financiación tendrán acceso a una línea de avales del Institut Valencià de Finances (IVF) dotada con 50 millones de euros.

El campo también figura en el decreto. Las explotaciones ganaderas, avícolas o apícolas podrán recibir 15.000 euros por explotación, más ayudas por cada cabeza de ganado perdida. Para los cultivos, se contemplan 6.000 euros por hectárea en regadío y 4.000 euros en secano, junto con 1.500 euros para equipamiento agrario por explotación. Los terrenos forestales con instrumento técnico de gestión aprobado y vigente recibirán 1.000 euros por hectárea si tienen aprovechamiento forestal, y 500 euros por hectárea sin él.

Doce municipios y una comunidad de regantes

Además de las ayudas a particulares, la Generalitat destinará un apoyo inicial de 200.000 euros a cada municipio afectado para actuaciones urgentes en infraestructuras dañadas. Los pueblos beneficiarios son La Vall d'Uixó, Betxí, Onda, La Vila Vella, Artana, Eslida, Aín, Alcudia de Veo, Tales, Alfondeguilla, Nules y Chóvar, junto con las comunidades de regantes con afección material.

Más vigilantes y un plan de reforestación

Más allá del dinero inmediato, el decreto incluye medidas para que una catástrofe de esta magnitud sea menos probable en el futuro. La Generalitat reforzará de forma extraordinaria la vigilancia forestal en situaciones de riesgo extremo: se incorporarán 118 vigilantes adicionales y se realizarán más de 35.000 horas extraordinarias de vigilancia en las 78 unidades de prevención, con una inversión superior al millón de euros.

Paralelamente, se pondrá en marcha un Plan Integral de Reforestación y Recuperación Ambiental con el objetivo de restaurar el paisaje, recuperar la biodiversidad, consolidar los suelos y proteger los recursos hídricos de la zona afectada. Un incendio que arrasó miles de hectáreas del parque natural de la Serra d'Espadà no se borra con dinero, pero la reforestación es la única herramienta disponible para devolverle al territorio su identidad.

"Nuestro deber es devolver la normalidad a los municipios damnificados, proteger a quienes viven en nuestro territorio y trabajar para que la Comunitat Valenciana sea un lugar cada vez más seguro y mejor preparado frente a las emergencias." - Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat Valenciana

El reto ahora es que los 67 millones lleguen con la misma rapidez con la que llegaron las llamas. Para las familias que vaciaron sus casas en minutos y para los agricultores que vieron arder años de trabajo, cada semana de espera cuenta tanto como el dinero en sí.