Hay lugares que parecen diseñados para los ojos: barrancos que se abren entre montañas, saltos de agua que brillan al sol, senderos que serpentean entre naranjos y pinos. La Canal de Navarrés es uno de esos rincones. Pero, ¿qué ocurre cuando los ojos no están disponibles? La respuesta, ahora, son los sonidos. La Diputació de València ha cofinanciado la adaptación de tres caminos en esta comarca valenciana para que personas invidentes o con visión reducida puedan recorrerlos de forma autónoma, gracias a la tecnología de guiado sensorial de la aplicación Blind Explorer.
Tres rutas, tres paisajes, una misma apuesta
Las rutas adaptadas recorren algunos de los parajes más singulares de la comarca. La primera discurre muy cerca del Barranco Moreno, en el municipio de Bicorp. La segunda conecta los puntos más emblemáticos de Anna hasta llegar al Salto de Chella, una de las estampas más fotografiadas de la zona. La tercera —que el propio presidente de la Diputació, Vicent Mompó, recorrió en primera persona durante la presentación— es la de Los Chorradores de Navarrés, iniciándose por la parte trasera desde la zona de los baños. Tres itinerarios, tres paisajes distintos y un mismo denominador: la voluntad de que nadie se quede fuera.
La herramienta tecnológica que hace posible esta experiencia es Blind Explorer, una aplicación móvil desarrollada por Geko Navsat, una startup española especializada en soluciones de navegación por satélite, que mejora la accesibilidad a parques urbanos, rutas y entornos naturales para personas con discapacidad visual. La app es el resultado de un proceso de investigación y desarrollo en el que participaron, entre otros, la Fundación ONCE de España, la Agencia Espacial Europea y la Agencia Europea de Navegación por Satélite.
Se trata del primer sistema de guiado basado en sonidos binaurales —los llamados sonidos 3D— y tecnologías avanzadas de navegación por satélite, que permite percibir de forma intuitiva la orientación del recorrido y avanzar en la dirección correcta. Una vez seleccionado el itinerario, la aplicación genera sonidos 3D en la dirección a seguir que, gracias a la capacidad humana de localizar sonidos en el espacio, permiten avanzar sin desviarse de la ruta y sin necesidad de llevar nada en las manos. También avisa si el usuario se desvía del camino y ofrece descripciones de los puntos de interés a medida que se llega a ellos. La app ya es utilizada por 12.000 personas con discapacidad visual y tiene señalizados 1.800 kilómetros de caminos en Andorra y España.
La prueba piloto que lo confirmó todo
Antes de que las rutas se abrieran al público, un grupo de voluntarios de la ONCE realizó una prueba piloto en el camino de Anna. La valoración fue positiva: las descripciones sonoras que se reproducen automáticamente al llegar a cada punto de interés marcaron la diferencia. No es un detalle menor. Que quienes van a usar la herramienta la validen es, precisamente, la garantía de que el proyecto va en la dirección correcta.
El director de la ONCE en Xàtiva, César Marín, fue uno de los participantes y no escondió su entusiasmo:
"La aplicación es muy intuitiva y transmite mucha seguridad durante todo el recorrido. A través de sonidos te va guiando constantemente, avisa si te desvías del camino y también informa de cualquier elemento del recorrido, además de ofrecer explicaciones sobre los puntos de interés." - César Marín, director de la ONCE en Xàtiva
Marín fue más allá y puso el dedo en la llaga de algo que, con demasiada frecuencia, pasa desapercibido:
"A veces se olvida que las personas con discapacidad visual también queremos disfrutar de la naturaleza, y contar con herramientas que nos permitan hacerlo de forma más autónoma supone un gran avance y nos hace sentir mucho más independientes." - César Marín, director de la ONCE en Xàtiva
50.000 euros y tres instituciones detrás
El proyecto no ha salido de una sola caja. La Diputació de València ha invertido 50.000 euros, y tanto la Generalitat Valenciana como la Mancomunidad de la Canal de Navarrés han participado en su financiación conjunta. Una colaboración entre administraciones que, en demasiadas ocasiones se da por imposible, aquí ha funcionado.
El presidente de la Diputació, Vicent Mompó, quiso subrayar el valor de experimentar la ruta en primera persona antes de hablar de ella:
"Es una satisfacción comprobar de primera mano que los recursos públicos de la Diputació llegan a los municipios, especialmente a los más pequeños, y también a las personas que encuentran más dificultades en su día a día." - Vicent Mompó, presidente de la Diputació de València
Mompó también apeló a la responsabilidad de la administración pública como garante de igualdad: "La administración está precisamente para llegar donde no pueden llegar otros, garantizar oportunidades y hacer posible que servicios y experiencias como esta estén al alcance de todos."
Por su parte, el alcalde de Navarrés, Federico Argente, aprovechó para lanzar un mensaje que trasciende el proyecto concreto:
"Gracias a la colaboración entre las tres instituciones hemos podido adaptar estos caminos, garantizando así el derecho que tienen todas las personas a disfrutar de nuestros recursos naturales." - Federico Argente, alcalde de Navarrés
Una comarca que merece ser descubierta, por todos
La Canal de Navarrés es, como admiten sus propios vecinos, una gran desconocida incluso para los valencianos. Barrancos, gargantas, nacimientos de agua y pueblos de interior que guardan un patrimonio natural de primer orden. El turismo accesible es un mercado creciente con una gran demanda no cubierta , y apuestas como esta demuestran que inclusión y atractivo turístico no solo son compatibles, sino que se refuerzan mutuamente. Que una persona con discapacidad visual pueda ahora escuchar el Salto de Chella, orientarse por Los Chorradores y descubrir el Barranco Moreno con la misma autonomía que cualquier senderista no es un gesto simbólico: es una declaración de principios sobre qué tipo de territorio quiere ser la Canal de Navarrés.


