El Ayuntamiento de Gandia ha cerrado filas en torno al comercio de proximidad. Esta mañana, el pleno municipal aprobó por unanimidad una declaración institucional en apoyo al rechazo del Consejo Local de Comercio a la propuesta de ampliación de la Zona de Gran Afluencia Turística (ZGAT) de la ciudad, impulsada por la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Generalitat Valenciana. Todos los grupos municipales firmaron la declaración, una unanimidad que no es habitual en los plenos y que revela hasta qué punto el asunto ha cohesionado a la clase política local.
Qué es la ZGAT y por qué importa tanto
Puede que el término "Zona de Gran Afluencia Turística" suene a burocracia abstracta, pero su impacto en el día a día de los comerciantes es muy concreto. Una ZGAT permite a los establecimientos ubicados en ella abrir libremente los domingos y festivos, un régimen de libertad horaria que, en zonas con alta actividad turística real, puede tener sentido. El problema, según los comerciantes locales, es que extender esa figura a todo el término municipal de Gandia no responde a una lógica turística, sino a los intereses de las grandes superficies.
El consistorio no ve razones suficientes para extender la ZGAT más allá del Grau y la playa de Gandia, donde está vigente desde hace años, al entender que es en esas zonas donde se concentra la actividad turística que da sentido a esta libertad horaria. En otras palabras: ya existe una ZGAT en la franja costera, y nadie la cuestiona. Lo que se debate ahora es si tiene sentido aplicar ese mismo régimen a barrios y calles que nada tienen de escaparate turístico.
El rechazo, rotundo y casi unánime en el Consejo Local de Comercio
El Consell Local de Comerç de Gandia rechazó la propuesta de ampliación con un resultado de 10 votos en contra frente a 2 a favor. La votación se produjo en el marco de una reunión en la que participaron los miembros del Consell, integrado por las diferentes asociaciones del pequeño comercio, de grandes superficies y representantes políticos, así como otros agentes económicos vinculados a la actividad comercial de la ciudad. Una proporción que, difícilmente, deja lugar a dudas sobre el sentir del sector.
El Ayuntamiento ha remitido a la Generalitat Valenciana un informe desfavorable a la petición presentada por dos grandes superficies comerciales para ampliar la actual Zona de Gran Afluencia Turística a todo el término municipal. La decisión del pleno de este miércoles refuerza institucionalmente ese informe, dotándolo del peso político de una corporación municipal unida.
La sombra de Oliva y el precedente que nadie quiere repetir
La preocupación del comercio local de Gandia no es infundada. El caso de Gandia guarda similitudes con el de Oliva, donde la Generalitat también aprobó el pasado mes de junio ampliar la ZGAT a todo el municipio pese al rechazo del Ayuntamiento y las asociaciones del comercio local. Es decir, que la Generalitat tiene competencia para resolver en sentido contrario al del municipio, y ya lo ha hecho antes. Eso convierte la declaración institucional aprobada hoy en algo más que un gesto simbólico: es la manifestación formal de que Gandia no quiere ser el próximo Oliva.
La concejala de Comercio, Elena Moncho, ha expresado que el Ayuntamiento trasladará a la Generalitat Valenciana el informe correspondiente, alineado con el sentir mayoritario expresado en el Consell Local de Comerç, y será la Generalitat quien adopte una resolución definitiva.
"El Consistorio reafirma así su compromiso con la participación de los sectores implicados y con la defensa de un modelo comercial equilibrado que responda al interés general de la ciudad" - Elena Moncho, concejala de Comercio del Ayuntamiento de Gandia
Una ciudad, una voz… aunque la última palabra no sea suya
La petición fue presentada por varias empresas para extender la Zona de Gran Afluencia Turística a la totalidad del término municipal de Gandia. La solicitud de ampliación del plazo para emitir el informe respondió a la voluntad del consistorio de abordar esta cuestión con el máximo rigor y participación posible, garantizando que todas las voces implicadas en el sector comercial de la ciudad pudieran ser escuchadas antes de adoptar una posición definitiva.
Con la declaración institucional aprobada este jueves, Gandia traslada a Valencia un mensaje claro y unificado: el comercio local, el pequeño negocio de barrio, el modelo de ciudad de proximidad, no están dispuestos a ceder terreno sin pelea. La Generalitat tiene ahora sobre la mesa un informe desfavorable del ayuntamiento, el rechazo casi unánime del órgano consultivo del sector y la unanimidad de toda la corporación municipal. Si finalmente decide ampliar la ZGAT, lo hará a sabiendas de que va contracorriente de la ciudad entera.

