La Generalitat cierra el capítulo de la dana Adam en las carreteras valencianas: las 14 vías autonómicas afectadas ya están abiertas al tráfico

La reapertura de la CV-700 en Onda pone fin a una semana de trabajos de emergencia tras las lluvias que azotaron Valencia entre el 18 y el 20 de octubre.

 - Actualizado a 24/10/2026 11:34

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Carretera DANA
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Una semana después de que la dana Adam descargara sobre la Comunitat Valenciana entre el 18 y el 20 de octubre, la Generalitat ha puesto punto final a las actuaciones de emergencia en su red viaria. La reapertura de la CV-700 a la altura de Onda, la última de las 14 carreteras autonómicas que permanecían afectadas, devuelve la normalidad a una red que llegó a acumular daños en más de 80 kilómetros de trazado. No es un dato menor: equivale a recorrer, de punta a punta, la distancia entre Valencia y Gandía tres veces seguidas.

El episodio meteorológico golpeó con especial virulencia las comarcas de la Marina Alta y la Safor, dos de las zonas más castigadas por las lluvias torrenciales. Inundaciones, acumulaciones de agua, arrastres y desprendimientos obligaron a cortar tramos en vías de distintas titularidades. En total, 42 carreteras de la Comunitat Valenciana quedaron afectadas por el temporal: 18 de la Diputación de Alicante, 14 de la Generalitat, siete de la Diputación de Valencia, dos municipales y una de titularidad estatal.

La CV-700 y la CV-715, las más dañadas

Si hubiera que señalar dos vías como símbolo de lo que dejó la dana Adam, serían la CV-700 y la CV-715. Ambas concentraron el mayor número de tramos dañados, con acumulaciones de agua, arrastres y caída de árboles que las dejaron intransitables durante días. La CV-700, en concreto, fue la última en reabrirse precisamente por su proximidad a la zona de marjal: el agua tardó más en retirarse, y los equipos de conservación no pudieron dar por concluidos los trabajos hasta las últimas horas.

Los equipos de conservación de carreteras de la Generalitat trabajaron en una decena de vías de las provincias de Valencia, Alicante y Castellón para restituir el tráfico. Las mayores incidencias se registraron por acumulación de agua en la CV-60 y la CV-686, en la Safor, así como en tres tramos de la CV-700 y en la CV-715, que conecta ambas comarcas.

La mayoría de las carreteras autonómicas se pudieron reabrir el mismo martes 20 de octubre gracias a la actuación de los equipos de conservación en las vías CV-70, CV-720, CV-755 y CV-773. En paralelo, se priorizó la CV-60 para señalizar y limpiar los elementos de drenaje que permitían evacuar las acumulaciones de agua, además de retirar desprendimientos de la calzada. Los trabajos también alcanzaron la provincia de Castellón, donde se intervino en la CV-173, la CV-183 y la CV-205.

372 incidencias en una sola semana

Detrás de cada carretera reabierta hay una cadena de llamadas, avisos y decisiones coordinadas. El Centro de Gestión de Servicios de Movilidad (CEGESEM), encargado de recopilar el estado de las carreteras autonómicas y provinciales, gestionó un total de 372 incidencias durante el episodio. El día de mayor actividad fue el 19 de octubre, con 200 incidencias registradas en una sola jornada. Más de la mitad estuvieron directamente relacionadas con daños en infraestructuras: inundaciones, desprendimientos, arrastres y caídas de árboles.

La sala de control del CEGESEM centralizó la información sobre el estado de las vías y coordinó el seguimiento de los avisos y de los trabajos realizados, en colaboración con los servicios territoriales y los equipos de conservación. Una labor de gestión invisible para el conductor que encuentra la carretera expedita, pero determinante para que la recuperación se completara en el plazo de una semana.

Precaución, aunque las vías estén abiertas

Que una carretera esté abierta no significa necesariamente que esté en las mismas condiciones que antes del temporal. La Generalitat ha confirmado que, aunque se ha completado la reapertura de todas las vías autonómicas afectadas, se mantiene un dispositivo de señalización y se pide a los conductores que extremen las precauciones. El firme puede haber sufrido daños no visibles, y los márgenes de algunas vías todavía acusan las consecuencias de los arrastres.

El Pleno del Consell ha aprobado dos decretos de ayudas urgentes por un importe total de 20 millones de euros para paliar los daños ocasionados por la dana Adam. Una cifra que da la medida real del alcance del episodio y que recuerda que la recuperación de las infraestructuras viarias es solo una parte de una reconstrucción mucho más amplia. Oliva fue el municipio más afectado, con 759 incidentes registrados desde el inicio del episodio, lo que ilustra la concentración del daño en determinados puntos del territorio. Con las carreteras autonómicas ya operativas, la Generalitat cierra la fase de emergencia inmediata, aunque el rastro de la dana Adam en el paisaje —y en la vida cotidiana de muchos valencianos— tardará bastante más en borrarse.