La dana Adam golpea el litoral valenciano: rescates masivos, confinamiento y una respuesta institucional a contrarreloj

Pérez Llorca visita Oliva y Jávea para coordinar la respuesta a la dana que dejó más de 780 incidentes en Valencia y Alicante.

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Cuando el agua llegó a superar el metro de altura en algunas calles de Oliva, quedó claro que la dana Adam no era un episodio ordinario. El litoral sur de Valencia y el litoral norte de Alicante volvían a enfrentarse a la furia de un temporal que ha obligado a decretar el confinamiento de más de 140 municipios, movilizar a la UME y desplegar helicópteros de rescate durante toda la noche. El recuerdo de la devastadora dana de octubre de 2024, que dejó más de 200 víctimas mortales en la comarca de L'Horta Sud, planea inevitablemente sobre cada imagen de estas nuevas inundaciones.

Pérez Llorca en el epicentro: "La prioridad son las personas"

En ese escenario de urgencia, el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, se desplazó hasta Oliva para visitar el Centro Polivalente habilitado como punto de atención a los rescatados del municipio. Una visita que no fue meramente protocolaria: la presencia del máximo responsable del Ejecutivo valenciano en plena zona de emergencia buscaba trasladar un mensaje de coordinación institucional en un momento en el que cada hora cuenta.

"La gran totalidad de los rescates están realizados, pero aún sigue habiendo muchísimas necesidades" - Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat Valenciana

Pérez Llorca estuvo acompañado por la consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia, Elena Albalat; el president de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó; y la alcaldesa de Oliva, Yolanda Pastor. Un cuadro institucional que refleja, precisamente, el modelo de respuesta que el president quiso subrayar: la coordinación entre el Ejecutivo autonómico, el Gobierno de España, las Diputaciones Provinciales y los Ayuntamientos afectados.

781 incidentes y una gestión a cuatro bandas

Hasta el momento se han registrado 781 incidentes relacionados con la dana, 381 en Alicante y 400 en Valencia. Unas cifras que ayudan a dimensionar la magnitud del operativo desplegado y que hacen comprensible la apuesta por una respuesta articulada entre administraciones. Lo peor de las inundaciones lo ha sufrido la localidad de Oliva, donde algunas calles llegaron a registrar más de un metro de agua , y donde también tuvieron que ser evacuados varios campings de la zona de costa.

La UME y unidades de helicópteros se activaron en Oliva y Pego para atender los rescates , mientras la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, advertía de que había zonas a las que los servicios de emergencia no podían acceder. Una circunstancia que pone de relieve lo que Pérez Llorca quiso enfatizar: la necesidad de que todas las administraciones remen en la misma dirección, sin fisuras.

Oliva y Jávea: dos paradas, un mismo mensaje

Tras la visita al Centro Polivalente de Oliva, el president continuó su ronda de urgencia y se desplazó hasta Jávea, en la provincia de Alicante, para visitar el espacio municipal habilitado para los afectados en esa localidad. En esta ocasión, le acompañó el presidente de la Diputación de Alicante, Toni Pérez. Dos provincias, dos puntos de atención, un mismo modelo de respuesta.

El jefe del Consell fue claro en cuanto a la secuencia de prioridades: primero las personas, después los daños materiales. Una distinción que, aunque pueda sonar obvia, marca la diferencia en la gestión de una emergencia de esta envergadura. Los municipios afectados afrontan ahora una doble carrera: la humanitaria, que todavía no ha concluido, y la de la reconstrucción, que ni siquiera ha empezado.

La experiencia acumulada tras la catástrofe de 2024 —cuando la falta de coordinación y la tardanza en las alertas centraron el debate público durante semanas— parece haber dejado lecciones que ahora se intentan aplicar. Un año después de aquellas inundaciones, los expertos reconocieron mejoras en los sistemas de alerta, la educación y la coordinación institucional. Si esas mejoras son ahora suficientes para amortiguar el golpe de la dana Adam es algo que solo el paso de las horas podrá confirmar. De momento, en Oliva y en Jávea, hay personas que han perdido su hogar y que esperan que la maquinaria institucional, por una vez, esté a la altura.