Cinco meses y medio llevan los docentes de la Comunitat Valenciana en huelga indefinida y la mesa de negociación sigue sin dar sus frutos. Este martes, 3 de noviembre, la consellera de Educación, Cultura y Universidades, Carmen Ortí, se reunió con los cinco sindicatos que integran la Mesa Sectorial de Educación —STEPV, ANPE, CSIF, CCOO y UGT— en un encuentro que la Conselleria presentó como una nueva demostración de su voluntad de diálogo, pero que escondía también un mensaje inequívoco: el tiempo de las negociaciones indefinidas se ha acabado.
La huelga arrancó el 11 de mayo y es indefinida, afectando al profesorado público no universitario de toda la Comunitat. Un conflicto que, lejos de resolverse, había llegado incluso a provocar el encierro de representantes de STEPV, CCOO y UGT en la propia Conselleria d'Educació para exigir el inicio inmediato de la negociación. La reunión del lunes 2 de noviembre fue la primera cita real para intentar desbloquear el impasse, y la de este martes, su continuación directa.
Un cambio de dinámica sobre la mesa
La consellera llegó a la reunión con un mensaje claro y sin demasiados rodeos. No bastaba con sentarse y hablar: había que comprometerse. Ortí pidió a los sindicatos que acudieran a las próximas citas con una propuesta concreta, previamente consensuada en sus asambleas, para evitar que las negociaciones se dilaten indefinidamente. La referencia no es baladí: semanas atrás, una mesa de trabajo se prolongó durante diez horas sin llegar a ningún acuerdo, terminando de madrugada sin frutos.
"Está muy bien decir que se quiere negociar, pero negociar implica también ceder. Sería un buen momento para cambiar la dinámica" - Carmen Ortí, consellera de Educación, Cultura y Universidades de la Generalitat Valenciana
El planteamiento de la Conselleria pasa por canalizar las demandas sindicales a través de las 47 mesas sectoriales ordinarias ya convocadas para este curso 2026/2027. Las propuestas que encajen en ese marco se tratarán en dichas reuniones; las que queden fuera, se estudiarán por separado. Una arquitectura negociadora que la administración presenta como ordenada y ágil, pero que los sindicatos deberán valorar si les resulta suficiente.
Un plan de 3.338 millones como argumento
Para reforzar su posición, Ortí recordó durante el encuentro las medidas que el Consell ya ha puesto en marcha en el marco de su plan de inversión en educación pública: mejora retributiva del profesorado, planificación de obras en centros educativos y reducción de ratios de alumnos por aula, entre otras. Se trata de un paquete de actuaciones respaldado por un compromiso de 3.338 millones de euros, una cifra que la Conselleria utiliza como aval de su compromiso con la mejora del sistema educativo valenciano.
La administración insiste en que no ha cerrado ninguna puerta. "Desde el primer momento, esta Conselleria ha estado abierta al diálogo y hoy lo hemos vuelto a demostrar", afirmó Ortí, añadiendo que han recibido a todas las organizaciones "con voluntad de escucha, con respeto y con la misma buena fe con la que hemos trabajado durante todo este tiempo".
Tranquilidad para las familias, presión para los sindicatos
Mientras la negociación sigue su curso, la consellera quiso también lanzar un mensaje directo a las familias del alumnado, los grandes afectados silenciosos de cualquier conflicto educativo prolongado. Clases, evaluaciones y actividades extraescolares están garantizadas, aseguró. "La seguridad del alumnado y el normal desarrollo de su actividad son nuestra prioridad", subrayó.
La próxima cita ya está fijada: el 10 de noviembre, con una reunión ordinaria convocada por la Dirección General de Personal Docente. Será, en cierto modo, la prueba de fuego para comprobar si el cambio de dinámica reclamado por Ortí se traduce en algo concreto o si el conflicto más largo de la educación pública valenciana en años está condenado a seguir consumiendo calendarios sin cerrar acuerdos.


