Salama tiene por delante unas semanas muy diferentes a las que vive habitualmente en los campamentos de refugiados saharauis. Este verano ha viajado a Valencia para pasar sus vacaciones junto a una familia de acogida y, durante su estancia, ha tenido la oportunidad de someterse a una revisión que puede ser especialmente importante durante la infancia: una prueba para conocer cómo está su audición.
El menor ya ha acudido a una de las oficinas de GAES en Valencia, donde ha sido atendido por profesionales dentro de la iniciativa de la Fundación GAES Solidaria vinculada al programa Vacaciones en Paz. En esta cita se ha valorado su capacidad auditiva y, a partir de los resultados, se determinará si necesita una adaptación de audífonos.
La revisión forma parte de la atención que reciben los más de 3.000 niños y niñas saharauis acogidos este verano por familias españolas. En el ámbito auditivo participan 65 audioprotesistas voluntarios de GAES, con el objetivo de detectar de forma temprana posibles dificultades que, en sus lugares de origen, pueden ser más difíciles de identificar y atender.
Una revisión aparentemente sencilla puede ser especialmente relevante cuando se trata de un niño. Una pérdida auditiva leve o moderada, una otitis, la acumulación de cerumen o determinadas alteraciones pueden pasar desapercibidas y terminar afectando al desarrollo del lenguaje, al aprendizaje o a la capacidad de relacionarse con los demás.
Para conocer qué problemas se detectan con mayor frecuencia en estas revisiones, cómo se realizan y por qué es tan importante actuar a tiempo, hablamos con un experto de GAES.
¿Qué tipo de problemas auditivos se suelen detectar con mayor frecuencia en los niños y niñas y por qué es tan importante una revisión temprana?
Los problemas auditivos que se suelen detectar con mayor frecuencia en los niños/as en las revisiones son pérdidas auditivas leves o moderadas, problemas derivados de otitis, acumulación de cerumen o alteraciones que pueden pasar desapercibidas en el día a día. Una revisión temprana es clave porque la audición desempeña un papel fundamental en el desarrollo del lenguaje, la comunicación y el aprendizaje. Detectar cualquier alteración a tiempo nos permite actuar de forma precoz y evitar que tenga un impacto en su desarrollo.
¿En qué consiste la revisión auditiva que realizan los voluntarios de la Fundación GAES Solidaria y qué información puede aportar sobre la salud auditiva de estos menores?
Los audioprotesistas voluntarios de la Fundación GAES realizamos una revisión auditiva sencilla, para comprobar su capacidad auditiva y detectar posibles alteraciones. Es un primer cribado que nos permite conocer el estado de su salud auditiva. Si encontramos algún indicio de pérdida de audición o cualquier otra alteración, recomendamos una valoración más completa por parte del especialista para confirmar el diagnóstico. Cuando se confirma una pérdida auditiva y está indicado, se realiza la adaptación con audífonos para que el menor pueda mejorar su calidad de vida y desarrollar todo su potencial.
¿Qué consecuencias puede tener para un niño crecer con una pérdida auditiva no diagnosticada ni tratada, especialmente en su desarrollo, aprendizaje y calidad de vida?
Una pérdida auditiva no detectada puede afectar al desarrollo del lenguaje, a la capacidad de relacionarse con los demás y al rendimiento escolar. En muchos casos el niño/a puede tener dificultades para participar en conversaciones o para seguir las clases sin que nadie sospeche que el origen es auditivo. Por eso insistimos tanto en la detección precoz, ya que una intervención a tiempo puede cambiar por completo su evolución.
¿Qué valor tiene para los audioprotesistas de GAES participar como voluntarios de la fundación GAES Solidaria en esta iniciativa y qué impacto consideran que tiene este programa tanto en los menores como en sus familias de acogida?
Para nosotros es muy gratificante poder aportar nuestros conocimientos en una iniciativa solidaria como esta. Saber que una revisión puede detectar un problema que estaba pasando desapercibido y contribuir a mejorar la vida de un niño/a es muy enriquecedor, tanto a nivel profesional como personal. Además, este programa ofrece tranquilidad y apoyo a las familias de acogida, que cuentan con una valoración profesional y, si es necesario, con soluciones que pueden marcar una diferencia muy importante en el bienestar y el futuro de estos menores.


