Hay certámenes que crecen. Y luego hay certámenes que se consolidan. El Valencia Boat Show lleva años haciendo las dos cosas a la vez, y su 17.ª edición, que se celebrará del 28 de octubre al 1 de noviembre en Marina Port Valencia, llega con un dato difícil de ignorar: el 100% de ocupación del espacio expositivo. No quedó ni un metro libre. Eso, en el mundo ferial, lo dice todo.
El salón reunirá 160 embarcaciones y 140 marcas del sector náutico, con una representación que abarca fabricantes, distribuidores, empresas de servicios, clubes y entidades vinculadas al ámbito marítimo. Una radiografía completa de una industria que, lejos de ser un nicho de lujo para aficionados al mar, mueve economía, genera empleo y articula un tejido empresarial cada vez más sofisticado.
Un salón que ya no necesita presentación
La presentación oficial del certamen contó con la presencia de Luis Cervera, director general de Deporte de la Generalitat Valenciana, que no dudó en enmarcar el Valencia Boat Show dentro de un calendario náutico que, en los últimos años, ha colocado a la Comunitat Valenciana en el mapa internacional del deporte y la industria del mar. Las competiciones SailGP, las 52 Super Series, el Mundial de kayak de mar disputado en Villajoyosa y la Ocean Race forman parte de ese ecosistema que la región ha ido construyendo con paciencia y ambición.
"La náutica forma parte de la identidad deportiva de la Comunitat Valenciana, y encuentros como el Valencia Boat Show permiten mostrar la capacidad de un sector que reúne actividad empresarial, innovación, formación y práctica deportiva" - Luis Cervera, director general de Deporte de la Generalitat Valenciana
No es retórica institucional vacía. Una de las grandes fortalezas del salón es la posibilidad para los potenciales compradores de visitar las embarcaciones a flote e incluso probarlas en el mar, gracias a la infraestructura privilegiada que ofrece La Marina de València. Eso convierte el Valencia Boat Show en algo más que una feria: es una experiencia navegable.
Del escaparate al clúster: la náutica como motor económico
Cervera también subrayó la contribución del certamen a lo que ya se denomina el Clúster de la industria del deporte en la Comunitat Valenciana. La idea de fondo es clara: la náutica no es solo deporte ni solo ocio. Es una cadena de valor que incluye astilleros, tecnología, mantenimiento, seguridad, formación y turismo. Un ecosistema que, cuando se agrupa y se visibiliza, gana peso negociador, atrae inversión y genera oportunidades que van mucho más allá de comprar o vender una embarcación.
"Este tipo de espacios favorecen el intercambio de conocimiento entre profesionales y ayudan a visibilizar una industria que genera oportunidades en ámbitos muy diversos relacionados con el deporte y la economía azul" - Luis Cervera, director general de Deporte de la Generalitat Valenciana
El concepto de "economía azul" —que engloba todas las actividades económicas vinculadas al mar— gana relevancia en un territorio con más de 500 kilómetros de costa como el valenciano. Y el Valencia Boat Show funciona, en ese contexto, como un termómetro anual del estado de salud de ese sector.
Crecimiento sostenido y agenda ampliada
La trayectoria del salón habla por sí sola. A lo largo de sus ediciones, el Valencia Boat Show se ha convertido en una cita imprescindible no solo para profesionales del sector, sino también para todas las personas que buscan acercarse al ocio y el deporte náutico, así como para amantes del mar en todas sus vertientes. Esa doble vocación —profesional y divulgativa— es precisamente lo que le permite crecer sin perder el foco.
En esta 17.ª edición, la oferta se extiende más allá de las embarcaciones y el equipamiento. El programa incluye espacios dedicados a clubes, escuelas, federaciones y actividades relacionadas con el turismo y el ocio náutico, lo que convierte el certamen en un punto de encuentro transversal donde conviven el comprador experto que busca una nueva eslora y el curioso que se acerca al mar por primera vez.
Que un salón náutico alcance el lleno absoluto en su espacio expositivo no es un dato menor. Es la señal de que el sector confía en el formato, en la plaza y en el momento. El Valencia Boat Show mantiene sus fechas a finales de octubre, siendo el último salón del año del circuito mediterráneo , lo que le otorga una posición estratégica única en el calendario ferial. Después de Valencia, el mar guarda silencio hasta la primavera. Y eso, para quien quiere cerrar un negocio o descubrir su próxima aventura náutica, vale mucho.


