Hay sectores que definen la identidad de un territorio, y el agroalimentario es, sin duda, el que mejor retrata a la Comunitat Valenciana. Un valor añadido bruto de 11.345 millones de euros, el equivalente al 10% del PIB autonómico, y más de 10.000 millones de euros en exportaciones en 2025. Estas son las cifras que el sector lleva a la mesa, y que esta semana han sido analizadas en detalle durante la III Jornada del Observatorio de la Economía Agroalimentaria Valenciana, organizada conjuntamente por la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie).
Un sector que concentra uno de cada ocho empleos de la región
El secretario autonómico de Agricultura, Vicente Tejedo, abrió la jornada con un diagnóstico claro: el agroalimentario no es un sector más dentro de la economía valenciana, sino uno de sus pilares estructurales. Más allá de las cifras de producción, el dato que mejor ilustra su peso social es el empleo: el sector concentra el 12,2% del empleo regional, lo que lo convierte en uno de los grandes generadores de trabajo de la comunidad autónoma. Además, representa el 9,5% del valor añadido bruto agroalimentario a escala nacional.
"El sector agroalimentario valenciano genera un valor añadido bruto de 11.345 millones de euros, el 9,5% del VAB agroalimentario nacional, lo que representa alrededor del 10% del PIB autonómico y concentra el 12,2% del empleo regional." - Vicente Tejedo, secretario autonómico de Agricultura de la Generalitat Valenciana
De récord en récord: las exportaciones superan la barrera de los 10.000 millones
Si hay un indicador que resume la trayectoria ascendente del sector, ese es el de las exportaciones. En 2024, las ventas agroalimentarias al exterior alcanzaron un valor de 9.217,8 millones de euros, un 5,4% más que en 2023, representando el 24,9% del total de exportaciones de la Comunitat, el porcentaje más alto en los últimos años. Pero el sector no se detuvo ahí: en 2025 se consolidó un récord de exportaciones agroalimentarias de 10.197 millones de euros. Dos años consecutivos batiendo sus propios máximos históricos.
¿Y qué se vende? Principalmente fruta. Las frutas representan el 41,9% de las exportaciones agroalimentarias valencianas, y el dato no es anecdótico: la Comunitat Valenciana se posiciona como la tercera autonomía con mayor volumen de exportaciones agroalimentarias, solo por detrás de Andalucía y Cataluña. Le siguen los productos transformados, con el 29,4%, y las hortalizas, con el 12,9%. En el capítulo de las frutas, el liderazgo valenciano a nivel nacional es aplastante: la Comunitat concentra el 52,7% de todas las exportaciones españolas de frutas.
En cuanto a los destinos, Alemania se mantiene como el principal mercado para los productos agroalimentarios valencianos, seguido de Francia, Italia, Reino Unido y Portugal. Europa, en definitiva, es el gran comprador del campo valenciano.
El talón de Aquiles: empresas pequeñas en un mercado global
Las cifras de exportación son brillantes, pero esconden una paradoja. El sector que factura miles de millones al exterior está formado, en su inmensa mayoría, por empresas de tamaño reducido. Concretamente, el 95,1% de las empresas agroalimentarias valencianas tiene menos de 50 trabajadores, y el 74% no supera los diez empleados. En términos de distribución geográfica, Valencia reúne el 47,4% de las empresas y el 72,2% del volumen de negocio; Alicante, el 39,4% de las empresas y el 19,8% del negocio, y Castellón, el 13,2% y el 8%, respectivamente.
Esta atomización es, al mismo tiempo, una seña de identidad y un freno al crecimiento. Tejedo lo reconoció abiertamente al señalar que entre los grandes retos del sector figuran la fragmentación empresarial, el relevo generacional y la incorporación de herramientas digitales, inteligencia artificial y la automatización. No es un problema exclusivo de la Comunitat Valenciana —es el diagnóstico habitual del campo español—, pero sí uno que se hace especialmente visible cuando las empresas valencianas compiten en mercados internacionales cada vez más exigentes y concentrados.
Tres estudios y una hoja de ruta para el sector
La jornada presentó tres informes elaborados en el marco del Observatorio de la Economía Agroalimentaria Valenciana, una iniciativa diseñada por el Ivie con el apoyo de la Dirección General de Industria y Cadena Agroalimentaria de la Generalitat. El primero analiza la actividad exportadora y la exposición al mercado estadounidense; el segundo estudia el comercio mayorista y minorista de productos agroalimentarios; y el tercero examina la concentración empresarial y la posición competitiva de las compañías valencianas. Entre sus conclusiones, destaca que las empresas valencianas representan el 12,9% de las ventas de las compañías agroalimentarias españolas.
En la mesa redonda sobre concentración empresarial y comercio exterior, el secretario autonómico de Política Institucional y Cohesión Territorial, Carlos Gil, planteó la necesidad de transformar ese tejido fragmentado en algo cualitativamente diferente.
"Una red de cooperación efectiva, que permita ganar escala, reducir costes, compartir capacidades y mejorar la competitividad, sin que las empresas pierdan su identidad." - Carlos Gil, secretario autonómico de Política Institucional y Cohesión Territorial de la Generalitat Valenciana
Ayudas e instrumentos financieros para sostener el crecimiento
La jornada también sirvió para presentar los instrumentos de apoyo vigentes. En materia de inversión, la Conselleria de Agricultura ha convocado en 2026 ayudas por importe de 28,5 millones de euros para proyectos de transformación, comercialización y desarrollo de productos agroalimentarios: 5,5 millones destinados a objetivos medioambientales y 23 millones para inversiones productivas. La respuesta del sector ha sido notable: se han recibido 173 solicitudes que suman una inversión prevista de 125,17 millones de euros, lo que evidencia una demanda muy superior a la oferta disponible.
Por otro lado, la línea IVF Agro Anticrisis 2026, desarrollada por el Instituto Valenciano de Finanzas junto con la Conselleria de Agricultura, ofrece préstamos de entre 100.000 euros y un millón de euros a empresas y cooperativas del sector, con un tipo de interés fijo del 1,5% tras la bonificación correspondiente. Para operaciones de circulante, el importe máximo es de 450.000 euros.
La clausura corrió a cargo del director general de Industria y Cadena Agroalimentaria, Ernesto Fernández, quien subrayó que el conocimiento de la realidad económica del sector es imprescindible para orientar las políticas públicas. Una afirmación que, en el fondo, resume el propósito del Observatorio: que los datos dejen de ser solo fotografías del pasado y se conviertan en herramientas para anticipar los desafíos de un mercado global que no espera a nadie.


