El barranco de Picassent recupera sus márgenes: más de 2,5 millones para blindar calles y servicios públicos frente a futuras riadas

La Generalitat invierte 2,5 M€ en reparar los taludes del barranco de Picassent, dañados por la DANA de octubre de 2024, para proteger infraestructuras urbanas.

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Un año después de que la DANA del 29 de octubre de 2024 convirtiera el barranco de Picassent en una fuerza destructiva, la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca destina más de 2,5 millones de euros a reparar los márgenes dañados del cauce y blindar las infraestructuras urbanas que lo rodean. Las imágenes de aquella jornada todavía pesan: el agua desbordó el barranco de Picassent arrasando viviendas a su paso , y los efectos sobre el terreno, los taludes y los servicios del municipio siguen visibles y activos. Ahora toca reconstruir lo que el agua se llevó, pero también anticiparse a lo que podría llevarse la próxima vez.

El conseller Miguel Barrachina visitó esta semana las obras que se ejecutan junto al polideportivo municipal, una intervención valorada en 970.505 euros cuyo objetivo es estabilizar el terreno bajo la calle Buenavista, sus aceras, el carril bici y las conducciones de saneamiento. Infraestructuras de uso cotidiano que, después de la riada, quedaron literalmente en el aire sobre un talud debilitado.

"De una zona urbana en la que el agua se llevó parte del terreno que sostiene una calle, una acera y servicios que los vecinos utilizan cada día. La finalidad de esta obra es recuperar la estabilidad de ese terreno y reducir el riesgo de nuevos daños." - Miguel Barrachina, conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Generalitat Valenciana

Un muro de escollera que no sacrifica el caudal

La solución técnica elegida es un muro de escollera —grandes bloques de piedra o material pétreo encajados para contener la presión del terreno— que permite recuperar la estabilidad de la margen afectada sin reducir la sección hidráulica del barranco. Esto último no es un detalle menor: si se estrecha el cauce para ganar solidez estructural, se limita la capacidad del barranco de evacuar agua en episodios de lluvia intensa, trasladando el problema aguas abajo. Los ingenieros han tenido que cuadrar ambos objetivos al mismo tiempo.

Durante la ejecución de los trabajos, sin embargo, aparecieron complicaciones imprevistas. Al avanzar las obras desde el entorno del polideportivo hacia el paso de la CV-4153, se detectaron nuevos tramos de terreno inestable, lo que obligó a prolongar el muro y adaptar la solución constructiva a una realidad difícil de anticipar desde el escritorio: un gasoducto situado en el propio talud. Para proteger esa conducción sin moverla de su posición, se está ejecutando una estructura de hormigón armado diseñada para contener las tierras sin transmitir cargas sobre la tubería. Un problema de ingeniería dentro del problema de ingeniería.

"Las características de cada tramo obligan a estudiar soluciones distintas. En Picassent ha sido necesario adaptar la obra para proteger una conducción de gas y asegurar la estabilidad del terreno sin perjudicar el funcionamiento hidráulico del barranco." - Miguel Barrachina, conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Generalitat Valenciana

Más de 25 millones para toda la comarca

La actuación junto al polideportivo no está sola. A ella se suma la reparación de los márgenes del barranco junto al polígono industrial de Picassent, con un presupuesto de 1,5 millones de euros adicionales. En total, las obras en el municipio suman más de 2,5 millones, pero el programa de emergencia para reparar encauzamientos urbanos dañados por la DANA tiene una dimensión mucho mayor: nueve actuaciones en l'Horta Sud —repartidas entre Picassent, Alcàsser, Beniparrell y Torrent— que superan los 25 millones de euros de inversión conjunta.

El barranco de Picassent movilizó más de 17 hectómetros cúbicos de agua durante los días críticos del episodio de octubre de 2024 , una cifra que ilustra la magnitud hidráulica del evento y la profundidad de los daños que dejó en los cauces de la comarca. Se estima que más de 64.000 empresas fueron afectadas por la DANA en el conjunto del territorio valenciano, con daños en activos que superaron los 11.600 millones de euros. En ese contexto, cada actuación de reparación en un barranco urbano es también una apuesta por la seguridad económica y social de los barrios y polígonos que lo flanquean.

El nudo competencial: cuando el cauce es del Estado

Hay una tensión institucional que sobrevuela toda esta operación y que Barrachina no ha esquivado. El barranco de Picassent pertenece al ámbito competencial de la Confederación Hidrográfica del Júcar, un organismo dependiente del Gobierno de España. Eso significa que cualquier actuación que la Generalitat quiera ejecutar en ese cauce requiere las correspondientes autorizaciones estatales. Una capa burocrática que, en situaciones de urgencia, puede convertirse en un cuello de botella.

El conseller ha apelado directamente a la coordinación interadministrativa como condición necesaria para que las obras lleguen a tiempo:

"Cuando hay calles, instalaciones y servicios públicos afectados, necesitamos que todas las administraciones trabajen de manera coordinada para facilitar las obras y garantizar la seguridad de los vecinos." - Miguel Barrachina, conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Generalitat Valenciana

No es una reclamación nueva. El programa autonómico de reparación y mejora de cauces urbanos dañados por la riada asciende a 46 millones de euros, con 41 actuaciones en marcha en 28 municipios de seis áreas de la provincia de Valencia. Una escala que evidencia la magnitud del reto y la necesidad de que Estado y comunidad autónoma marchen al mismo paso. Porque los vecinos que caminan cada día por la calle Buenavista no entienden de competencias: solo saben que el suelo bajo sus pies necesita ser firme antes de que llegue el próximo otoño.