La Comunitat Valenciana amplía su escudo vacunal contra la meningitis: la vacuna del meningococo B llega a los 12 años

La Conselleria de Sanidad incorpora la vacuna del meningococo B en adolescentes y amplía la protección frente al VPH y al virus respiratorio sincitial.

Guardar

1fb65bb686834d1478634c7c73fa7735
1fb65bb686834d1478634c7c73fa7735
Añadir ValènciaExtra.com como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora

Una infección que puede matar en horas. Esa es la realidad que convierte a la enfermedad meningocócica invasiva en uno de los grandes desafíos de la medicina preventiva, y también la razón de fondo detrás de la decisión que acaba de tomar la Conselleria de Sanidad de la Comunitat Valenciana: incorporar la vacuna frente al meningococo B a los 12 años de edad, ampliando así la cobertura más allá de la primera infancia. La medida, publicada en el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), entró en vigor esta semana y supone uno de los cambios más relevantes del calendario de vacunaciones sistemáticas de los últimos años.

Una bacteria que no avisa

El meningococo B —nombre científico: Neisseria meningitidis serogrupo B— es responsable de la gran mayoría de los casos graves de meningitis y sepsis meningocócica que se registran en España. El meningococo B continúa siendo el serogrupo predominante, con 144 casos confirmados en 2025 y una tasa de 0,30 por cada 100.000 habitantes. No es un número que impresione a primera vista, pero la enfermedad meningocócica tiene una característica que la distingue de otras infecciones: su velocidad. Una persona previamente sana puede desarrollar una infección potencialmente mortal en cuestión de horas. Y quienes la superan no siempre salen ilesos: las secuelas pueden ir desde pérdida de audición hasta amputaciones, pasando por alteraciones neurológicas o lesiones cutáneas graves.

En España, la enfermedad meningocócica presenta su máxima incidencia en dos grupos etarios: los menores de 5 años y los adolescentes y jóvenes de entre 10 y 24 años. Este dato no es menor. Hasta ahora, el calendario vacunal valenciano contemplaba la inmunización frente al meningococo B durante la primera infancia, con dosis a los 2, 4 y 12 meses. El problema es que la inmunidad generada entonces puede debilitarse con el tiempo, justo cuando los adolescentes entran en una etapa de mayor exposición social. El estado de portador nasofaríngeo —es decir, personas que albergan la bacteria sin enfermar pero pueden transmitirla— alcanza un pico de prevalencia del 23,7% a los 19 años, posiblemente asociado a los comportamientos sociales propios de esa edad.

La dosis de los 12 años: refuerzo o inicio

La nueva resolución establece dos escenarios distintos según el historial vacunal de cada adolescente. Los jóvenes que ya recibieron la vacuna en la infancia recibirán una dosis de refuerzo a los 12 años, diseñada para reactivar la protección adquirida. Quienes no fueron vacunados en su momento podrán iniciar ahora la pauta completa, de acuerdo con las recomendaciones vigentes y la ficha técnica de la vacuna utilizada.

Esta incorporación no llega en el vacío. La Asociación Española de Pediatría ya había recomendado sistemáticamente la vacunación frente al MenB a los 12 años, aunque hasta ahora no formaba parte del calendario común del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. La Comunitat Valenciana se suma así a otras regiones que han dado este paso, como Galicia, avanzando en una dirección que los especialistas llevan tiempo reclamando. La nueva dosis se complementa además con la vacunación ya prevista a los 12 años frente a los serogrupos A, C, W e Y, completando un escudo más amplio contra los distintos tipos de meningococo.

El VPH, más allá de los 12 años: una segunda oportunidad

La actualización del calendario no se limita al meningococo. La Conselleria de Sanidad también amplía la estrategia frente al virus del papiloma humano (VPH) hasta los 25 años, con dos medidas concretas: la captación de varones nacidos entre 2001 y 2010, y el rescate de mujeres no vacunadas hasta esa edad. Se trata, en esencia, de dar una segunda oportunidad a quienes no recibieron esta protección cuando se esperaba.

La relevancia del VPH como problema de salud pública difícilmente puede exagerarse. El virus está implicado en la práctica totalidad de los cánceres de cuello uterino, pero también puede causar cánceres de ano, pene, vulva, vagina y orofaringe, además de verrugas genitales. Vacunarse frente al VPH es, en la práctica, prevención primaria del cáncer. El calendario mantiene, además, la dosis sistemática a los 12 años para niñas y niños, como hasta ahora.

El virus respiratorio sincitial entra en los grupos de muy alto riesgo

La tercera gran novedad de la resolución afecta al virus respiratorio sincitial (VRS), una infección que suele asociarse a los bebés pero que puede ser igualmente devastadora en adultos con sistemas inmunitarios comprometidos. La Comunitat Valenciana ya había incorporado la vacunación frente al VRS para personas de 60 años o más residentes en centros de mayores y para determinados grupos de pacientes trasplantados. Ahora da un paso más.

La ampliación alcanza a personas de 18 años o más que presenten condiciones de muy alto riesgo, entre ellas:

  • Receptores de trasplante de progenitores hematopoyéticos o terapia celular CAR-T.
  • Personas con trasplante de órgano sólido o en lista de espera para trasplante.
  • Pacientes con cáncer hematológico en tratamiento activo o que hayan recibido tratamiento en los últimos seis meses.
  • Personas con errores innatos de la inmunidad.
  • Pacientes con infección por VIH avanzada y recuentos de linfocitos CD4 inferiores a 200/μl.
  • Pacientes sometidos a diálisis crónica, tanto peritoneal como hemodiálisis.

El objetivo es reducir el riesgo de hospitalización y muerte por enfermedad respiratoria grave en quienes más lo necesitan. Una lógica sencilla, pero que hasta ahora no estaba cubierta para estos perfiles en la Comunitat Valenciana.

Un calendario que crece con las personas

Las tres medidas juntas dibujan una filosofía de salud pública cada vez más presente en Europa: la protección frente a las enfermedades infecciosas no termina en la infancia. La tendencia creciente de la enfermedad meningocócica invasiva se ha observado también en países como Reino Unido y Francia, coincidiendo con la retirada de las medidas de contención impuestas durante la pandemia. El contexto, por tanto, justifica la urgencia de actualizar los calendarios. Cada etapa de la vida —la adolescencia, la edad adulta, el envejecimiento— presenta sus propias vulnerabilidades frente a las infecciones, y la vacunación debe acompañar ese recorrido. Con estas incorporaciones, la Conselleria de Sanidad no solo amplía coberturas: reafirma que prevenir es, también, una forma de justicia sanitaria.