El próximo curso 2026-2027 marcará un punto de inflexión para miles de docentes de la enseñanza pública valenciana. Tras meses de tensión, protestas y una huelga indefinida que ha sacudido el sistema educativo, empiezan a concretarse las primeras mejoras laborales. Estas medidas nacen de un acuerdo parcial firmado entre la Conselleria de Educación y los sindicatos ANPE CV y CSIF CV. El resultado es un calendario de cambios que se desplegará en cuatro fases y que transformará, paso a paso, la organización del trabajo docente.
La primera oleada de mejoras llegará ya en septiembre. Desde el inicio del curso, el profesorado dispondrá de seis días de asuntos propios y verá reflejada en su nómina una subida salarial de 75 euros mensuales brutos. Son las dos medidas más tangibles del acuerdo firmado, que representan un tercio de la mesa sindical, y que Educación ha decidido activar sin esperar a la aprobación del nuevo decreto de jornada y horarios.
Ese decreto, negociado recientemente y aún en tramitación, será la base jurídica que ordenará todos los cambios. No estará aprobado hasta principios de 2027, pero la administración ha optado por adelantar estas medidas porque así lo recoge el pacto. En los próximos días se concretarán las instrucciones que regularán cómo se solicitan y gestionan estos los días de asuntos propios, con límites para evitar que afecten al funcionamiento de los centros.
Mejora salarial y desconexión digital
La mejora salarial es, sin duda, uno de los elementos centrales del acuerdo. Durante meses ha sido el eje de las reivindicaciones y el punto más tenso de la negociación. El incremento de 75 euros será solo el primer paso, ya que en enero de 2027 se sumarán otros 75 y en enero de 2028, 50 más. Así se alcanzan los 200 € que han protagonizado el debate público.
Los sindicatos advierten de que, si por cuestiones administrativas la subida no aparece en la nómina de septiembre, se abonará en los meses siguientes con efectos retroactivos. No sería una situación excepcional, ya que los interinos acostumbran a experimentar retrasos en el cobro de complementos o ajustes salariales.
Otra novedad que el profesorado verá reconocida es el derecho a la desconexión digital. La medida establece que ningún docente deberá responder comunicaciones fuera de su horario de permanencia en el centro, ni podrá ser penalizado por ello. La Conselleria trabaja en unas instrucciones para que esta medida sea efectiva cuanto antes, aunque si no es posible, quedará garantizada con la entrada en vigor del decreto en 2027.

Jornada de 35h y teletrabajo
La reducción de la jornada semanal a 35 horas es otra de las grandes reivindicaciones sindicales. Aunque formaba parte de la negociación, la Conselleria no la incluyó en su propuesta de acuerdo global porque ya estaba prevista para toda la función pública valenciana. En el caso de los docentes, será efectiva en el curso 2027-2028, una vez se publique el decreto y se puedan reorganizar funciones y grupos.
Pero la novedad no es solo la reducción, sino también el cómo se distribuirá el tiempo. De las 35 horas, 28 deberán realizarse en el centro y las 7 restantes serán de libre disposición: trabajo en casa, formación o tareas no sujetas a control horario. Este cambio redefine la relación entre presencia física y trabajo efectivo, y abre la puerta a una organización más flexible.
Siguiendo la misma línea, se incluye la posibilidad de teletrabajar a finales de junio y en julio, salvo en actividades que requieran presencialidad. Será una realidad a finales del curso que viene, cuando el decreto ya esté publicado. También se permitirá que las reuniones con las familias sean telemáticas siempre que estas lo acepten. Esta medida, que se oficializará a principios de 2027, responde a una demanda creciente de conciliación.
Elección de horarios y protección para mayores de 55
El decreto también introduce un cambio relevante en la elección de horarios y turnos. A raíz de una sentencia del Supremo, la administración deberá tener en cuenta la antigüedad del docente, tanto la acumulada como interino como la sumada siendo funcionario de carrera. Hasta ahora, la prelación se basaba en la antigüedad como funcionario con plaza definitiva, lo que alteraba el orden en muchos centros.
Además, los docentes que cumplan 55 años antes del 1 de septiembre de 2027 podrán acceder a un paquete de medidas de protección. Gracias a este, podrán quedar exentos de guardias, solicitar no ser tutores de grupo o reducir dos horas lectivas semanales, que pasarán a ser complementarias.
El curso 2026-2027 será, en definitiva, un año de transición. Un periodo en el que los docentes empezarán a notar mejoras concretas mientras se prepara el terreno para una reorganización más profunda que llegará con el decreto de jornada y horarios.


