Cómo evitar un golpe de calor: síntomas, qué hacer y cómo prevenirlo este verano

Las altas temperaturas pueden poner en riesgo la salud. Aprende a identificar los síntomas de un golpe de calor, cómo actuar ante una emergencia y qué medidas tomar para prevenirlo

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Una mujer se refresca en una fuenta por la ola de calor
Una mujer se refresca en una fuenta por la ola de calor
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Las altas temperaturas no solo provocan incomodidad, sino que también representan un riesgo para la salud. En España, el calor extremo ha causado más de 1.200 muertes en apenas dos meses, según los datos más recientes, lo que ha llevado a las autoridades sanitarias a insistir en la prevención y en la detección precoz de los síntomas del golpe de calor. Se trata de una urgencia médica que puede poner en peligro la vida si no se actúa con rapidez.

¿Qué es un golpe de calor?

El golpe de calor es una subida incontrolada de la temperatura corporal causada por un fallo de los mecanismos de termorregulación del organismo, es decir, de los procesos que permiten mantener una temperatura corporal adecuada.

Puede producirse por una exposición prolongada a temperaturas extremas, especialmente durante las olas de calor del verano. También puede aparecer como consecuencia de realizar ejercicio físico intenso y prolongado en condiciones de calor y elevada humedad, cuando el cuerpo ya no es capaz de disipar el calor.

¿Cuáles son los síntomas de un golpe de calor?

El golpe de calor puede aparecer de forma repentina y constituye una urgencia médica. Estos son los principales síntomas a los que debes prestar atención:

  • Temperatura corporal superior a 39-40 ºC. Es uno de los signos más característicos y resulta difícil de reducir.
  • Alteración del nivel de conciencia. Puede manifestarse con confusión, desorientación, somnolencia o, en los casos más graves, pérdida de conocimiento e incluso coma.
  • Piel caliente, seca y enrojecida. A diferencia del agotamiento por calor, la persona deja de sudar porque el organismo ya no puede regular su temperatura.
  • Calambres musculares. Suelen aparecer tras realizar actividad física con altas temperaturas y pueden estar relacionados con la deshidratación y la pérdida de sales minerales.
  • Debilidad intensa y fatiga. La persona puede sentirse agotada, desorientada y tener dificultades para mantenerse en pie o caminar.
  • Dolor de cabeza intenso. Es frecuente en las primeras fases y suele empeorar a medida que aumenta la temperatura corporal.
  • Mareos, náuseas y vómitos. Son consecuencia de la deshidratación y del desequilibrio de líquidos y electrolitos.
  • Pulso acelerado y respiración rápida. El organismo intenta compensar el exceso de calor aumentando la frecuencia cardíaca y respiratoria.

¿Qué hacer ante un golpe de calor?

Si una persona presenta síntomas compatibles con un golpe de calor, es importante actuar con rapidez.

  • Llama inmediatamente al 112 si presenta desorientación, pérdida de conocimiento o una temperatura corporal superior a los 40 ºC.
  • Traslada a la persona a un lugar fresco, con sombra o aire acondicionado.
  • Afloja o retira la ropa innecesaria.
  • Refresca el cuerpo con agua, paños húmedos o ventilación para ayudar a bajar la temperatura corporal.
  • Si está consciente, ofrece agua en pequeños sorbos.
  • No administres bebidas alcohólicas ni muy azucaradas.
  • Permanece junto a la persona hasta la llegada de los servicios de emergencia.

Cómo prevenir un golpe de calor

Prevenir un golpe de calor es fundamental, especialmente durante las olas de calor o cuando las temperaturas son muy elevadas. Estas son las principales recomendaciones de los expertos:

  • Mantente bien hidratado. Bebe agua con frecuencia, aunque no tengas sed, y evita las bebidas alcohólicas o con un alto contenido en azúcar.
  • Evita las horas de más calor. Procura no realizar actividades al aire libre entre las 12.00 y las 17.00 horas, cuando la radiación solar es más intensa.
  • Usa ropa ligera y transpirable. Opta por prendas holgadas, de colores claros y tejidos frescos (como el lino y el algodón).
  • Protégete del sol. Lleva gorra o sombrero, gafas de sol y utiliza protector solar.
  • Permanece en lugares frescos. Siempre que sea posible, busca espacios con aire acondicionado o bien ventilados.
  • Reduce el esfuerzo físico. Si practicas deporte o trabajas al aire libre, hazlo a primera hora de la mañana o al atardecer.
  • Come ligero. Prioriza frutas, verduras y alimentos ricos en agua.
  • Presta especial atención a las personas vulnerables. Los niños pequeños, las personas mayores, las embarazadas y quienes padecen enfermedades crónicas tienen un mayor riesgo de sufrir un golpe de calor.
  • Nunca dejes a nadie dentro de un vehículo estacionado. En pocos minutos, la temperatura del interior puede alcanzar niveles peligrosos, incluso con las ventanillas ligeramente abiertas.

¿Quiénes tienen más riesgo de sufrir un golpe de calor?

Aunque cualquier persona puede sufrir un golpe de calor, existen grupos especialmente vulnerables porque su organismo tiene más dificultades para regular la temperatura corporal.

  • Personas mayores, especialmente a partir de los 65 años.
  • Bebés y niños pequeños.
  • Personas con enfermedades cardiovasculares, respiratorias, renales o diabetes.
  • Personas que toman determinados medicamentos, como diuréticos, antihipertensivos o antidepresivos.
  • Trabajadores que desarrollan su actividad al aire libre, como agricultores, obreros o personal de limpieza.
  • Deportistas que realizan ejercicio intenso con altas temperaturas.
  • Personas con obesidad.
  • Quienes consumen alcohol o drogas.

Estos colectivos deben extremar las precauciones durante las olas de calor, mantenerse bien hidratados, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día y permanecer en lugares frescos siempre que sea posible.

La prevención puede salvar vidas

El golpe de calor es una emergencia médica que requiere actuar con rapidez. Reconocer sus síntomas, saber cómo actuar desde el primer momento y seguir unas sencillas medidas de prevención puede marcar la diferencia y evitar complicaciones graves durante el verano. Ante cualquier sospecha de golpe de calor, no dudes en llamar al 112, ya que una actuación rápida puede salvar una vida.

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