El calor del verano incrementa los casos de gastroenteritis infantil: cuándo acudir a Urgencias

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Dolores Gurrea, pediatra digestiva del hospital Vithas Valencia 9 de Octubre
Dolores Gurrea, pediatra digestiva del hospital Vithas Valencia 9 de Octubre
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Con la llegada del verano y el aumento de las temperaturas, los hospitales registran un incremento de los casos de gastroenteritis infantil, especialmente asociados a intoxicaciones alimentarias. Se trata de una de las infecciones más frecuentes en la infancia, que afecta al estómago y al intestino y suele manifestarse con fiebre, vómitos, diarrea y dolor abdominal.

Ante estos cuadros, muchas familias se preguntan cuándo es necesario acudir al servicio de Urgencias. Según explica la doctora Dolores Gurrea, pediatra digestiva del hospital Vithas Valencia 9 de Octubre, “está indicado acudir cuando aparecen signos de deshidratación o cuando existen indicios de que la gastroenteritis pueda tener un origen bacteriano, como fiebre elevada, alteración del estado general o la presencia de sangre y/o moco en las deposiciones”.

En el caso de niños de corta edad, la especialista señala que una pérdida abundante de líquidos por vómitos o diarrea, incluso sin signos evidentes de deshidratación, “también puede justificar una valoración urgente de forma preventiva, debido al riesgo de que esta se produzca en poco tiempo”.

Signos de deshidratación: qué deben vigilar los padres

Reconocer los síntomas de deshidratación es clave, especialmente durante los meses de calor. Tal como detalla la doctora Gurrea, “los signos de deshidratación varían según la edad del niño”. En neonatos y lactantes, la irritabilidad acompañada de hundimiento de la fontanela, ojos hundidos y mucosas secas son señales de alarma. Además, el organismo reduce la eliminación de líquidos, lo que se traduce en llanto sin lágrimas y disminución del volumen de orina.

En los niños de mayor edad, a estos signos se suma una sensación intensa de sed, que el propio paciente puede expresar verbalmente. En todos los casos, la especialista destaca que se produce una pérdida de peso proporcional al grado de deshidratación.

Tipos de gastroenteritis y opciones de tratamiento

La mayoría de las gastroenteritis infantiles están provocadas por virus, aunque algunas tienen un origen bacteriano, y en menor medida pueden estar relacionadas con alergias o intolerancias alimentarias. Esta diferenciación es fundamental para decidir el tratamiento más adecuado.

“En las gastroenteritis bacterianas complicadas, como las causadas por Salmonella o Campylobacter, puede ser necesario el uso de antibióticos”, explica la profesional, quien puntualiza que “en la mayoría de los casos, especialmente cuando el origen es viral, la gastroenteritis no requiere tratamiento medicamentoso específico”.

Se sospecha una infección bacteriana cuando la fiebre es muy alta, aparecen sangre o moco en las heces o cuando el cuadro no mejora tras tres días de tratamiento adecuado. En estos casos, es necesario realizar un coprocultivo para identificar el germen causante y el antibiótico más eficaz. “El coprocultivo puede tardar varios días en ofrecer resultados, por lo que, ante la sospecha, es recomendable solicitarlo cuanto antes”, añade la especialista.

La hidratación, eje fundamental del tratamiento

Cuando la causa de la gastroenteritis es viral, el tratamiento se centra en aliviar los síntomas y prevenir la complicación más común: la deshidratación. “El pilar fundamental del tratamiento es evitar o corregir la deshidratación”, subraya la doctora Gurrea. En los casos leves o moderados, se recomienda la rehidratación oral mediante soluciones específicas que permiten reponer el agua y los electrolitos perdidos con los vómitos y la diarrea.

Desde Vithas, los especialistas insisten en que “no deben utilizarse remedios caseros, infusiones, limonadas, zumos, bebidas isotónicas ni refrescos, ya que su composición no es adecuada y puede provocar complicaciones”. En situaciones de deshidratación grave o cuando el niño no tolera la vía oral, puede ser necesaria la rehidratación intravenosa, que siempre se realiza en un entorno hospitalario.

Además, y siempre bajo indicación médica, pueden utilizarse probióticos, bacterias beneficiosas que han demostrado reducir la duración de la diarrea. “El otro pilar no farmacológico del tratamiento es una dieta astringente adecuada, adaptada a la gravedad del cuadro”, concluye la doctora Dolores Gurrea.

Sobre Vithas

El grupo Vithas está integrado por 22 hospitales y 40 centros médicos y asistenciales distribuidos por 14 provincias. Los 14.500 profesionales que conforman Vithas lo han convertido en uno de los líderes de la sanidad española. Además, el grupo integra a la Fundación VithasVithas Red Diagnóstica y la central de compras PlazaSalud+.

Vithas, respaldada por el grupo Goodgrower, fundamenta su estrategia corporativa en la calidad asistencial acreditada, la experiencia paciente, la investigación y la innovación y el compromiso social y medioambiental.