Bolsas de plástico entre los pinos, botellas atrapadas en las dunas, papeles desperdigados junto a las malladas. Durante años, esa fue la realidad silenciosa de uno de los parques naturales más visitados del litoral mediterráneo. Desde el 15 de abril y hasta el 30 de junio, el nuevo servicio de limpieza manual de la Devesa-Albufera ha retirado 1.735 kilos de residuos en apenas 75 días, lo que equivale a más de una tonelada y media de basura acumulada en rincones donde los servicios ordinarios no llegaban.
El balance supone el primer gran informe de resultados de un dispositivo inédito en este enclave valenciano: un equipo de operarios que trabaja a pie de monte, con las manos, recorriendo a diario los tramos más sensibles del parque entre el Tallafoc de la Devesa y la Gola del Perellonet, y entre las dunas litorales y la carretera CV-500. En total, el personal ha llenado 455 bolsas de basura en poco más de dos meses: 126 en las dos últimas semanas de abril, 157 en mayo y 172 en junio, una progresión que refleja la magnitud del trabajo acumulado.
Un servicio que llegó donde los camiones no podían
La clave de este dispositivo no es solo la cantidad recogida, sino dónde se recoge. Los servicios de limpieza convencionales tienen serias dificultades para acceder a zonas boscosas densas, dunas litorales o las malladas —lagunas someras interiores características de la Devesa—. Precisamente en esos puntos ciegos del sistema ordinario es donde este nuevo contrato concentra su actuación, cubriendo cuatro grandes ámbitos: las áreas boscosas, los alrededores de aparcamientos y restaurantes, las urbanizaciones y accesos a la playa, y los espacios adyacentes a las principales vías del parque.
No es la primera vez que la Concejalía de Devesa-Albufera pone en marcha operativos extraordinarios de limpieza. En el verano de 2024, una brigada de cuatro personas trabajó durante 53 jornadas retirando 435 bolsas de residuos en una superficie aproximada de 8,5 kilómetros cuadrados. Pero aquella fue una intervención estival puntual. Lo que ahora se estrena es diferente: un servicio que no nace como operación puntual, sino con vocación de permanencia, convirtiendo la limpieza del monte en una constante.
"Este primer balance demuestra que la creación de este servicio era necesaria. En apenas dos meses y medio hemos retirado casi dos toneladas de residuos de espacios naturales especialmente sensibles" - José Gosálbez, concejal de Devesa-Albufera del Ayuntamiento de Valencia
Residuos imposibles de ignorar, y algunos que superan al propio servicio
Entre los materiales recogidos abundan los más comunes: papeles, bolsas de plástico, botellas y envases de todo tipo. Pero el trabajo sobre el terreno también ha deparado sorpresas. En operativos anteriores en el mismo parque ya aparecieron objetos tan dispares como sillas de playa rotas, comederos de gatos e incluso una tienda de campaña y seis pasaportes. En la campaña actual, el equipo ha topado además con residuos de gran tamaño o con características que impedían su retirada con los medios disponibles. En esos casos, el protocolo es fotografiar el elemento, geolocalizar su posición y remitirla al Servicio de Incidencias de la Devesa para una gestión posterior. Un recordatorio de que la suciedad, a veces, también se mide en toneladas.
El horario del servicio es revelador de su intensidad: de lunes a viernes, de 08:00 a 15:00 horas, y los sábados de 08:00 a 13:00 horas. Seis días a la semana, sin interrupción, recorriendo el territorio palmo a palmo.
"Durante años ha habido zonas donde la basura se acumulaba entre la vegetación, las malladas, las dunas o los accesos a las playas, y fuera del alcance de los servicios ordinarios. Este contrato nace precisamente para actuar allí donde más falta hacía" - José Gosálbez, concejal de Devesa-Albufera del Ayuntamiento de Valencia
Más que limpieza: una apuesta por la conservación preventiva
El Parque Natural de l'Albufera, del que forma parte la Devesa, es uno de los humedales más importantes de la Península Ibérica y alberga una biodiversidad única, con especies de aves amenazadas que utilizan las dunas y las malladas para criar. Según la Concejalía, el plan responde a una necesidad histórica tras años sin una estrategia coordinada de retirada de residuos, y su impacto va más allá de la imagen: también refuerza la seguridad y reduce el riesgo de incendios.
La lógica del servicio es, en el fondo, sencilla: intervenir antes de que el problema se agrave. No esperar al verano ni a que las imágenes de basura entre los pinos se hagan virales. El parque cuenta con zonas de máximo nivel de protección, de acuerdo con las disposiciones del Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural de la Albufera , lo que convierte cada bolsa de residuos retirada en un acto concreto de conservación. Con 1.735 kilos de prueba en solo 75 días, el balance habla por sí solo: la Devesa lleva décadas esperando que alguien le devuelva lo que le corresponde.

