Cada verano, miles de estudiantes valencianos viven pendientes de un número con tres decimales. Esa nota, la de corte, puede abrirles o cerrarles la puerta a la carrera que han elegido. Tras la cuarta adjudicación de plazas universitarias para el curso 2026-2027 en las cinco universidades públicas de la Comunitat Valenciana, la tendencia se confirma: las notas siguen bajando de forma generalizada, aunque con intensidades muy distintas según la titulación.
Aeronáutica, en lo más alto… aunque ya no tanto
El trono sigue siendo el mismo, pero ya no es tan inaccesible. El Programa Académico de Recorrido Sucesivo (PARS) en Ingeniería Aeronáutica ha sido la carrera más exigente para acceder, con una nota de 13,504 en la primera adjudicación. Cuatro semanas después, en la cuarta ronda, esa barrera se ha establecido en 13,378. No parece mucho, pero en un sistema donde unas centésimas pueden dejar a un aspirante fuera, cada punto cuenta.
Muy cerca aparecen el Doble Grado en Ingeniería Informática y Matemáticas, también en la UPV, con un 13,500 de partida, y el Doble Grado en Física y Matemáticas de la Universitat de València, con 13,441. Estas cifras evidencian el elevado nivel académico que siguen exigiendo algunas de las titulaciones más demandadas, donde apenas unas centésimas pueden marcar la diferencia entre obtener plaza o quedarse en lista de espera.
Entre los diez estudios que arrancaron con las notas de corte más elevadas en la primera adjudicación, la caída máxima acumulada hasta la cuarta ronda alcanza los 0,561 puntos. El descenso más pronunciado en ese grupo de élite lo protagoniza el Doble Grado en Física y Matemáticas de la Universitat de València, que ha pasado de 13,441 a 12,880. Le siguen los grados de Medicina de las cuatro universidades públicas valencianas —Alicante, València, Miguel Hernández de Elche y Jaume I de Castelló—, todos por debajo de 12,900 tras esta cuarta adjudicación, frente a notas superiores a 13,100 con las que comenzaron el proceso.
Humanidades toca el suelo: el 5,000 como nueva frontera
El contraste más llamativo no está en las carreras estrella, sino en el otro extremo del tablero. Como ya ocurrió en cursos anteriores, las carreras relacionadas con la ingeniería, la salud y los dobles grados vuelven a concentrar las notas de acceso más elevadas, reflejando una fuerte competencia entre los aspirantes. Pero lo que ocurre en Humanidades, Artes y Ciencias Sociales cuenta una historia diferente: la de titulaciones con plazas sin cubrir que ven cómo su nota de corte cae en picado adjudicación tras adjudicación.
El caso más extremo es el Grado en Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la UPV, cuya nota ha descendido desde los 10,704 puntos de la primera adjudicación hasta los 5,428 de la cuarta, una caída de más de cinco puntos. Un recorrido parecido registra el Grado en Lenguas Modernas y sus Literaturas de la Universitat de València, que ha pasado de 9,766 a 5,000 —la nota mínima posible—, al igual que el Grado en Español: Lengua y Literaturas de la Universitat d'Alacant (de 9,656 a 5,000), el Grado en Geografía y Ordenación del Territorio de la Universitat d'Alacant (de 9,342 a 5,000) y el Grado en Historia y Patrimonio de la Universitat Jaume I (de 9,146 a 5,000).
También destaca el Doble Grado en Comunicación Audiovisual y Periodismo de la Universidad Miguel Hernández, que ha reducido su nota de entrada de 10,136 a 6,333 puntos. Estas variaciones reflejan una mayor disponibilidad de plazas y una presión de demanda que cede a medida que avanzan las adjudicaciones, lo que en la práctica significa que estudiar ciertas carreras humanísticas está siendo cada vez más accesible para quienes no las elegían como primera opción.
El proceso continúa: cuatro citas más en septiembre y octubre
Las universidades públicas valencianas ofertaron 27.670 plazas para el curso 2026-2027 y adjudicaron 27.223 en la primera fase, con lo que aún quedan 447 plazas vacantes. Entre las titulaciones con mayor número de vacantes aparecen Traducción e Interpretación de la Universidad de Alicante, Turismo de la Universitat Jaume I de Castelló, Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad de Alicante, y también Historia del Arte de la Universitat de València. Las siguientes adjudicaciones están previstas para los días 3, 10 y 17 de septiembre, y el 1 de octubre.
El mecanismo está diseñado para facilitar la vida al estudiante: a partir de la segunda adjudicación, la permanencia en las listas de espera es automática; el estudiante solo tendrá que comunicarlo si decide dejar de optar a la plaza. Dicho de otro modo, quien espera, espera sin burocracia añadida.
Estos descensos se producen a medida que los estudiantes formalizan sus matrículas, renuncian a determinadas opciones o acceden a titulaciones situadas en posiciones superiores de sus preferencias, lo que libera nuevas plazas. El sistema, lejos de ser un trámite estático, funciona como un organismo vivo que se reajusta semana a semana. Y en ese movimiento constante, cada nueva adjudicación puede ser el momento en que la puerta, por fin, se abra.


