La Comunitat Valenciana quiere tener voz propia en uno de los sectores que más rápido está creciendo en Europa. Este viernes, la Alianza Valenciana por la Defensa y la Seguridad celebró su primera reunión de trabajo, un encuentro en el que el Consell, el tejido empresarial, las cámaras de comercio, los institutos tecnológicos y la universidad se sentaron por primera vez a la misma mesa con un objetivo compartido: coordinar esfuerzos para que la industria valenciana no quede fuera de la mayor ola de inversión en defensa que ha vivido Europa en décadas.
No es un contexto menor. En un momento en que la Unión Europea destina miles de millones a reforzar sus capacidades militares y tecnológicas, la carrera por captar esos recursos ha comenzado. El Fondo Europeo de Defensa ha asignado 1.065 millones de euros para fortalecer la investigación y el desarrollo colaborativo en el sector. Y la competencia es feroz: el fondo recibió 410 propuestas de proyectos en su convocatoria de 2025, el nivel de participación más alto desde su creación en 2021, lo que confirma la creciente relevancia del programa como motor de innovación tecnológica. Valencia, con esta alianza, aspira a estar entre quienes lleguen antes a esa ventanilla.
Un plan de 100 millones para vertebrar la industria valenciana de la defensa
La reunión, celebrada en la sede de la Generalitat, estuvo encabezada por el vicepresidente segundo y conseller de Presidencia, José Díez, y contó con la presencia de tres consellers: Marián Cano (Industria, Turismo, Innovación y Comercio), Juan Carlos Valderrama (Emergencias e Interior) y María del Carmen Ortí (Educación, Cultura y Universidades). Junto a ellos, participaron representantes de la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV), el Consejo de Cámaras, la Universidad de Alicante y la Red de Institutos Tecnológicos (REDIT). Una sala con muchos actores, lo que ya dice algo sobre las ambiciones del proyecto.
El primer gran acuerdo fue la constitución de una Comisión Técnica encargada de poner en marcha el Plan Estratégico de la Industria de la Defensa y la Seguridad, dotado con 100 millones de euros. Este plan será la hoja de ruta operativa de la alianza: el documento que traduzca las intenciones en proyectos concretos, contratos y empleo.
La alianza nace, precisamente, con la vocación de articular una acción coordinada entre las distintas áreas del Consell y el conjunto del ecosistema productivo valenciano —empresas, cámaras, institutos tecnológicos y universidades—, con el propósito de aprovechar las oportunidades que ofrecen los programas nacionales y europeos.
El mapa de oportunidades: la herramienta para que las pymes no se queden atrás
Uno de los debates más relevantes de la jornada giró en torno a las pequeñas y medianas empresas. Porque si hay un riesgo real en este tipo de iniciativas es que los grandes contratos y los proyectos de alto impacto terminen siendo territorio exclusivo de las grandes corporaciones. Para evitarlo, la alianza planteó la elaboración de un mapa de oportunidades y líneas de financiación específicamente orientado a las pymes valencianas, una herramienta que les permita identificar fondos accesibles y proyectos europeos a su medida.
No es una preocupación menor. En el ámbito europeo, la convocatoria 2025 del Fondo Europeo de Defensa refuerza la apuesta por la innovación y la participación de pymes, que representan más del 38% de las entidades participantes y reciben más del 21% de la financiación total. Aun así, acceder a esos recursos exige conocimiento, contactos y capacidad técnica para preparar propuestas competitivas, barreras reales para muchas empresas medianas. El mapa que propone la alianza apunta exactamente a eso: reducir la distancia entre la oportunidad y quien puede aprovecharla.
La línea EUDIS, dentro del Fondo Europeo de Defensa, está dirigida específicamente a pymes y start-ups que trabajen en el desarrollo, la creación de prototipos y la validación de tecnologías defensivas emergentes. Conocer esa puerta, saber cómo llamar a ella y con qué argumentos: eso es, en parte, lo que la Alianza Valenciana quiere ofrecer a su tejido productivo.
Posición en Europa y coordinación interna: los dos ejes del debate
Más allá de los instrumentos concretos, la reunión también abordó cuestiones estratégicas de mayor calado: cómo posicionar a la Comunitat Valenciana en el ecosistema europeo de defensa y cómo coordinar internamente todas las actuaciones del Consell para que no actúen en silos. Dos retos que, en teoría, se refuerzan mutuamente: una administración que habla con una sola voz tiene más fuerza negociadora fuera.
El secretario autonómico de Industria, Felipe Carrasco, asumirá las funciones de secretario de la alianza, lo que garantiza una continuidad técnica entre reuniones. En el lado empresarial e institucional, estuvieron presentes Vicente Lafuente, presidente de la CEV; José Vicente Morata, presidente del Consejo de Cámaras; Fernando Saludes, presidente de REDIT; y Salvador Ivorra, vicerrector de la Universidad de Alicante.
La pregunta que queda en el aire —y que solo el tiempo responderá— es si esta alianza seguirá el camino de otras iniciativas similares que se han quedado en reuniones de presentación, o si la dotación de 100 millones y la presión del contexto europeo serán suficientes para convertirla en un motor real de transformación industrial. Por ahora, el primer paso está dado.


