Casi dos años después de la devastadora DANA del 29 de octubre de 2024, la Generalitat Valenciana da un paso decisivo para transformar la respuesta al riesgo de inundaciones: un concurso internacional de diseño que definirá el aspecto y la función de lo que está llamado a convertirse en la infraestructura verde y azul más grande de Europa. El anuncio lo realizó el comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida, durante la inauguración de la jornada 'Parques metropolitanos: Regeneración territorial, paisaje y mitigación de riadas', celebrada en el MUVIM de València.
Un jurado de primer nivel para una decisión histórica
El concurso, que verá la luz en los próximos meses, estará supervisado por un jurado de 12 miembros de reconocido prestigio internacional. Su misión será seleccionar, a lo largo de dos fases, cinco propuestas finalistas de entre las cuales surgirá el proyecto ganador. Los plazos son ajustados pero ambiciosos: diez semanas para la presentación de ofertas en la primera fase y seis semanas adicionales para la segunda.
El proyecto vencedor deberá abordar dos retos simultáneos: por un lado, la delimitación, sectorización y caracterización de cada uno de los sectores que conforman los parques; por otro, los criterios de armonización del conjunto desde el punto de vista paisajístico, territorial, ambiental y funcional. No se trata únicamente de diseñar un parque, sino de dar coherencia visual y ecológica a un sistema de espacios interconectados que abarcará municipios, cuencas y realidades urbanas muy distintas.
En paralelo a la convocatoria del concurso, la Generalitat también licitará la redacción de los proyectos de reconstrucción de dos tramos concretos: el eje València-Quart de Poblet, que supone la prolongación del parque de Cabecera, y el eje Paiporta-Alfafar, que recorre una de las mayores conurbaciones del área metropolitana sur.
1.500 hectáreas: más que un parque, una nueva forma de convivir con el agua
El macroproyecto se desplegará en 18 sectores a lo largo de las cuencas del Poyo y del Turia, con el objetivo de proteger el área metropolitana frente a episodios extremos, regenerar espacios degradados y mejorar la calidad de vida. Con sus 1.500 hectáreas —una superficie equivalente a más de 1.000 campos de fútbol— se convertiría en el mayor sistema de este tipo hasta la fecha en el continente europeo.
Los parques inundables se conciben como una infraestructura verde multifuncional: en condiciones normales funcionarán como zonas de recreo, corredores ecológicos y áreas agrícolas compatibles, mientras que durante episodios de lluvias intensas actuarán como áreas de expansión controlada del agua, reduciendo la presión sobre los núcleos urbanos. La idea, en el fondo, implica un cambio de paradigma: no combatir el agua, sino planificar su convivencia con el territorio.
Con esta red de parques inundables, la Generalitat plantea pasar de infraestructuras rígidas y aisladas a un sistema continuo, adaptable y metropolitano que, además de proteger frente a las riadas, genere nuevos espacios verdes, fomente la movilidad sostenible y refuerce la cohesión urbana. El proyecto incluye más de 72 kilómetros de recorridos verdes y fluviales, y contará con la colaboración de la Universitat Politècnica de València y el Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo.
"Vamos a regenerar 1.500 hectáreas en el área metropolitana de València que supondrán una transformación estructural del sur metropolitano a medio y largo plazo, ya que contribuirán a vertebrar toda el área metropolitana" - Raúl Mérida, comisionado para la Recuperación de la Generalitat Valenciana
La naturaleza como aliada frente al clima
Mérida fue explícito al señalar el respaldo científico que avala esta apuesta. La propia Agencia Europea del Medio Ambiente reconoce que las soluciones basadas en la naturaleza son eficaces tanto para retener inundaciones como para reducir las temperaturas del aire y de la superficie. El proyecto, con una inversión superior a los 150 millones de euros, busca transformar más de 1.500 hectáreas de suelo rústico afectado por las riadas en una gran infraestructura verde y resiliente.
"Consideramos que una de las respuestas para atajar los efectos devastadores de los fenómenos meteorológicos extremos son los proyectos basados en la naturaleza. Las infraestructuras verde y azul surgen como aliadas de los territorios integrando sistemas de gestión del agua con elementos vegetales naturales para crear paisajes urbanos resilientes" - Raúl Mérida, comisionado para la Recuperación de la Generalitat Valenciana
La actuación se enmarca en un plan estratégico que comenzará a financiarse con una partida inicial de dos millones de euros prevista en los Presupuestos de la Generalitat para 2026, y está prevista también la incorporación de inversión público-privada mediante fórmulas como la compensación de emisiones de CO₂, explorándose además el acceso a fondos europeos.
Expertos de todo el mundo, ya atentos a Valencia
La jornada que sirvió de escenario para el anuncio reunió en el MUVIM a algunos de los mejores especialistas internacionales en arquitectura del paisaje, gestión hídrica y reconstrucción territorial. Estuvieron presentes, entre otros, Maguelonne Déjeant-Pons, exresponsable del Convenio Europeo del Paisaje; Antoine Grajon, delegado del Sindicato Mixto de la Cuenca del Agly; Sven Schulz, de la Agencia de Protección de Inundaciones de Sajonia-Anhalt; o Daniel Vasini, representante de West 8 Rotterdam, uno de los estudios de paisajismo más influyentes del mundo.
También participó el delegado de la Agencia de Gestión del Agua de Múnich, responsable del Plan ISAR, considerado uno de los primeros ejemplos exitosos de integración de un río en una gran metrópolis europea. Este aspecto ha despertado interés internacional, ya que infraestructuras similares en Alemania no incorporan el componente agrícola dentro de los espacios de protección frente a inundaciones, algo que el proyecto valenciano sí contempla como seña de identidad propia.
La organización de la jornada fue fruto de la colaboración entre el Comisionado para la Recuperación y los colegios profesionales de Arquitectos, Ingenieros de Caminos e Ingenieros Agrónomos de la Comunitat Valenciana. También intervinieron la arquitecta y paisajista Arantxa Muñoz, autora del parque de Cabecera; los profesores de la Universitat Politècnica de València Juan Marco y Eduardo Rojas; y el representante de la Asociación Española de Técnicos Urbanistas, José María Ezquiaga. El proyecto valenciano, en definitiva, ya tiene la atención del mundo. Lo que queda por ver es si el concurso internacional logrará una propuesta a la altura de ese reto.


