Valencia captura más de 5.300 jabalís en un operativo sin precedentes para frenar la amenaza de la peste porcina africana

La Generalitat Valenciana retira 5.337 jabalís con un plan que combina cazadores, jaulas y tecnología de vigilancia para controlar la sobrepoblación.

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Más de cinco mil trescientos jabalís retirados, cuarenta profesionales sobre el terreno, doscientas trampas desplegadas y un dron con cámara térmica sobrevolando los montes valencianos. El plan de choque de la Generalitat Valenciana contra la sobrepoblación de jabalís no es una operación cualquiera: es la respuesta urgente a una amenaza que mezcla riesgo sanitario, seguridad vial, daños agrícolas y la sombra alargada de una enfermedad que ya ha puesto en jaque a todo el sector porcino español.

Un operativo a gran escala con resultados concretos

El dispositivo ha permitido capturar 5.337 ejemplares en el conjunto de la Comunitat Valenciana, según los datos presentados en Benicàssim por el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus. La cifra no es solo un número: es el resultado de meses de coordinación entre técnicos, cazadores, vehículos de campo y una red de jaulas estratégicamente ubicadas en las zonas con mayor presencia del animal.

De ese total, 3.192 capturas corresponden a actuaciones realizadas en colaboración con el sector cinegético, y 2.145 a jabalís atrapados mediante jaulas distribuidas por el territorio. Por provincias, Valencia lidera con 1.047 capturas mediante jaulas, seguida de Alicante con 659 y Castellón con 439. En cuanto a la caza tradicional, solo la provincia de Castellón suma 743 ejemplares.

"La Generalitat está actuando con anticipación, medios y presencia sobre el territorio para reducir una sobrepoblación que supone un riesgo ambiental, sanitario y de seguridad" - Vicente Martínez Mus, vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente de la Generalitat Valenciana

Las zonas calientes: Xàbia-Dénia, La Plana, La Valldigna y La Safor

Dentro del mapa de actuaciones, cuatro zonas concentran las cifras más elevadas de capturas mediante jaulas. Xàbia-Dénia y municipios colindantes encabeza el ranking con 490 ejemplares retirados hasta principios de septiembre. Le siguen La Plana y La Valldigna, empatadas con 256 capturas cada una, y La Safor, con 245. Son territorios donde la presión del jabalí sobre los núcleos urbanos, los cultivos y las carreteras se ha vuelto especialmente visible en los últimos años.

El caso de Benicàssim ilustra bien la paradoja a la que se enfrentan muchos municipios del litoral: una localidad turística y costera donde la actividad cinegética está muy limitada, pero donde la proximidad al parque natural del Desert de les Palmes convierte la irrupción del jabalí en un problema cotidiano. No solo en las urbanizaciones de montaña, sino también en pleno casco urbano.

"En una localidad costera y turística, donde la actividad cinegética está muy limitada, estas jaulas son una herramienta esencial para reducir la presencia de estos animales de forma segura y eficaz" - Vicente Martínez Mus, vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente de la Generalitat Valenciana

La sombra de la peste porcina africana

El telón de fondo de todo este operativo es la peste porcina africana (PPA), una enfermedad viral altamente contagiosa para los suidos domésticos y silvestres, con cepas que pueden provocar cuadros agudos o hiperagudos con niveles de mortalidad y morbilidad próximos al 100%. Lo que hasta hace poco era un riesgo teórico para España se convirtió en realidad en noviembre de 2025: el 28 de noviembre se confirmó la presencia de la enfermedad en jabalíes silvestres en nuestro país, tras la detección de dos ejemplares infectados en la zona de Cerdanyola del Vallès, en Barcelona.

Tras más de treinta años sin casos de PPA en España, el sector porcino, que representa cerca del 40% de la Producción Final Ganadera y por encima del 16% de la Producción Final Agraria, generando más de 11.000 millones de euros, se enfrenta ahora a consecuencias que van mucho más allá de lo sanitario. España exportó 8.800 millones de euros en productos porcinos en 2024, y mercados como México, Brasil o Japón han activado prohibiciones automáticas al detectar el brote.

Se estima que en España hay en torno a 1.200.000 jabalíes, una cantidad que podría verse duplicada. El control y la reducción significativa del número de ejemplares se ha convertido en una de las principales medidas sobre la mesa, especialmente en zonas de alta densidad como Cataluña, Aragón, la Comunidad Valenciana o la Región de Murcia. Y los jabalís no solo propagan enfermedades: también provocan daños a la agricultura, conflictos por su llegada cada vez más frecuente al entorno urbano y un aumento de accidentes de tráfico que creció un 61% entre 2016 y 2022.

Cazadores, jaulas y tecnología: así funciona el dispositivo

El plan combina métodos tradicionales y tecnología moderna. Por un lado, la colaboración con el sector cinegético: los cazadores reciben una ayuda de 40 euros por cada jabalí entregado a la unidad logística. Hasta el momento han participado 137 cotos de caza de toda la Comunitat, 23 de ellos en la provincia de Castellón. Para facilitar las recogidas se han establecido 16 rutas que dan servicio a 80 municipios de lunes a sábado.

Por otro lado, el dispositivo tecnológico: 200 trampas entre jaulas y capturaderos, 238 cámaras de fototrampeo, 132 cámaras de videovigilancia y un dron equipado con cámara térmica para rastrear movimientos nocturnos. Todo ello gestionado por 40 profesionales —técnicos y personal de campo— que se desplazan en 35 vehículos. La infraestructura logística incluye siete cámaras frigoríficas industriales, un laboratorio veterinario, cinco almacenes y una oficina de coordinación.

Martínez Mus no escondió que el problema tiene raíces en la gestión del pasado.

"Tenemos un problema muy grave de sobrepoblación condicionado por la inacción de las pasadas legislaturas, pero vamos avanzando porque las medidas están funcionando" - Vicente Martínez Mus, vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente de la Generalitat Valenciana

Un problema que no se resuelve en una sola temporada

La alcaldesa de Benicàssim, Susana Marqués, agradeció públicamente la respuesta coordinada de la Generalitat y subrayó que en su municipio conocen de primera mano las consecuencias de la sobreabundancia, con avistamientos cada vez más frecuentes no solo en las urbanizaciones de montaña, sino también en el casco urbano. Su mensaje fue claro: se necesita planificación a medio y largo plazo, no parches.

Y es que el operativo, por ambicioso que sea, no pretende ser una solución definitiva. El propio conseller reconoció que el problema de la sobrepoblación "no va a solucionarse en una primera tanda de trabajos". Lo que sí queda claro es que la Comunitat Valenciana ha optado por la acción preventiva frente a la espera, apostando por un modelo que combina ciencia, logística y colaboración ciudadana en un momento en que la presión del jabalí sobre el territorio —y sobre la salud animal— ya no admite improvisación.