Valencia aspira a ser el hub tecnológico del Mediterráneo: la ONU ya confió en ella, y el Consell quiere ir a más

El vicepresidente José Díez reivindica en la Noche de las Telecomunicaciones Valencianas el potencial tecnológico de la región, respaldado por el nodo digital de la ONU y un sector aeroespacial en auge.

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Noche de las telecomunicaciones
Noche de las telecomunicaciones

Hay ciudades que aspiran a ser referentes tecnológicos durante décadas, y Valencia lleva ya un tiempo actuando como si ya lo fuera. El vicepresidente segundo y conseller de Presidencia de la Generalitat, José Díez, aprovechó la clausura de los Premios NTV 2026 —entregados en la Noche de las Telecomunicaciones Valencianas— para trazar con claridad la hoja de ruta: convertir la Comunitat Valenciana en el hub mediterráneo de innovación avanzada. No como deseo, sino como proyecto en marcha.

El acto tuvo lugar este jueves en L'Hemisfèric de la Ciutat de les Arts i les Ciències de València, un escenario que, por sí solo, ya dice algo sobre las ambiciones de la región. Ante el sector de las telecomunicaciones reunido para la ocasión, Díez fue directo:

"Para lograrlo, desde las instituciones tenemos una obligación muy clara: nuestro papel debe ser facilitar, acompañar, generar confianza y crear condiciones para que las empresas encuentren aquí oportunidades reales" - José Díez, vicepresidente segundo y conseller de Presidencia de la Generalitat Valenciana

Más que fibra óptica: telecomunicaciones como política de Estado

Para Díez, hablar de telecomunicaciones en 2026 no es hablar únicamente de infraestructuras. Es hablar de competitividad económica, de inteligencia artificial, de ciberseguridad, de gestión avanzada del dato y, también, de la capacidad de una sociedad para responder ante emergencias. La referencia a las emergencias no es baladí: la memoria de la DANA sigue presente en el debate público valenciano, y la resiliencia digital se ha convertido en una exigencia real, no solo en un argumento político.

En ese contexto, el vicepresidente puso en valor el ecosistema tecnológico local: empresas de alto nivel, centros de investigación y un capital humano que, según subrayó, marca "la diferencia entre las economías que lideran y las que dependen de otros". La fórmula, en su planteamiento, se resume en tres activos: talento, conocimiento y capacidad de innovación. Tres palabras que suenan a mantra, pero que en el caso valenciano empiezan a tener respaldo en hechos concretos.

El aval de Naciones Unidas: primer nodo de una red global

El argumento más sólido que Díez puso encima de la mesa no salió de ningún informe autonómico, sino de una decisión tomada en Nueva York. La puesta en marcha del nuevo centro digital de la ONU convierte a Valencia en el primer nodo de una futura red global de infraestructuras tecnológicas de Naciones Unidas. El centro, puesto en marcha por la Secretaría de Naciones Unidas en la base de apoyo ubicada en Quart de Poblet, tiene como objetivo reforzar la ciberseguridad y modernizar sus sistemas digitales a nivel global.

No se trata de una presencia simbólica. La ciudad ya alberga operaciones del Centro Global de Servicios de Naciones Unidas, lo que refuerza su papel como enclave estratégico dentro de la organización. Y las funciones asignadas al nuevo hub son de máximo nivel: funcionará como una instalación tecnológica centralizada y altamente segura desde la que se gestionarán servicios digitales clave, entre los que destacan la supervisión de sistemas, la protección frente a ciberataques y la respuesta ante incidentes tecnológicos.

El Centro Digital de la Secretaría de las Naciones Unidas es el primer centro de operaciones TIC establecido por este órgano, que sitúa a València como corazón tecnológico de la ONU. Su puesta en funcionamiento supone el paso de la ONU desde unas TIC fragmentadas y dependientes de la ubicación hacia una infraestructura digital moderna y compartida, preparada para afrontar los desafíos de las próximas décadas. Díez lo interpretó como una señal inequívoca: "aquí no solo hay calidad de vida o buena ubicación, sino también talento, infraestructuras, conectividad y un ecosistema tecnológico capaz de operar al máximo nivel internacional".

El sector aeroespacial, otra carta en la manga

Si el nodo de la ONU es el aval internacional más reciente, el Plan Estratégico Aeroespacial es la apuesta de largo plazo. Díez lo presentó como una "apuesta decidida" para ordenar y consolidar un sector que ya tiene peso propio: 90 empresas, cerca de 1.700 empleos directos, más de 735 millones de euros de facturación y un crecimiento del 47,5% en la última década. No son cifras de un sector emergente; son las de un sector que lleva años creciendo en silencio y que ahora recibe el impulso de una estrategia formal.

La combinación de ambas iniciativas —el nodo digital de la ONU y el plan aeroespacial— dibuja un perfil tecnológico que la Generalitat quiere proyectar hacia fuera: el de una comunidad que no solo consume innovación, sino que la genera y la exporta.

Los Premios NTV, el espejo del sector

Los Premios NTV 2026, que cada año reconocen trayectorias profesionales, iniciativas empresariales y proyectos innovadores dentro del sector de las telecomunicaciones valenciano, sirvieron de marco perfecto para el discurso del vicepresidente. Díez recordó que "detrás de toda gran transformación tecnológica siempre hay personas que investigan, que emprenden, que arriesgan, que innovan y que dedican su talento a resolver problemas reales". Es el tipo de frase que podría parecer retórica si no estuviera respaldada por el contexto: una región que en pocas semanas ha visto inaugurar el centro digital de la ONU, avanzar su estrategia aeroespacial y reunir a su ecosistema tecnológico en uno de los auditorios más icónicos del mundo.

La pregunta que queda en el aire —y que las próximas ediciones de estos mismos premios tendrán que responder— es si la Comunitat Valenciana sabrá mantener el ritmo cuando la ambición deje de ser noticia y se convierta en obligación cotidiana. La infraestructura está. El reconocimiento, también. Ahora toca que el talento que tanto se reivindica encuentre, de verdad, las oportunidades reales que la Generalitat promete facilitar.