Bajo las calles de La Torre, la dana del 29 de octubre de 2024 dejó una herida que los vecinos no podían ver pero que los técnicos municipales sí detectaron: una red de colectores y acequias con tuberías dislocadas, paredes desmoronadas y una capacidad de desagüe comprometida que ninguna manguera a presión podía remediar. Año y medio después de aquella catástrofe, el Ayuntamiento de València ha dado un paso decisivo para repararla.
Cuatro millones y doce meses de obras
La Junta de Gobierno Local adjudicó este viernes las obras de reparación de la red de saneamiento de la zona centro de esta pedanía de Pobles del Sud, con un presupuesto de 4.011.385,10 euros y un plazo de ejecución de 12 meses. La empresa adjudicataria es Acciona Agua. El área afectada queda delimitada por la avenida Real de Madrid al este, la calle Castell de Corbera al oeste, la calle Pintor Joan Miró al norte y la carretera CV-407 al sur: el corazón histórico de la pedanía, precisamente la zona donde se concentran las infraestructuras más antiguas y frágiles.
La actuación está promovida por el concejal delegado del Ciclo Integral del Agua, Carlos Mundina, y responde a una realidad que los servicios municipales constataron sobre el terreno durante los trabajos extraordinarios de limpieza y mantenimiento que siguieron a las inundaciones. Lo que encontraron no era solo suciedad acumulada: eran problemas estructurales que requerían una intervención quirúrgica.
Un alcantarillado herido de gravedad
Los técnicos municipales documentaron un cuadro clínico preocupante en los colectores: dislocación de tubos, pérdida de morteros en hormigones, desmoronamiento de paredes de ladrillo, conexiones deficientes y una estanqueidad prácticamente inexistente. El resultado práctico era el peor posible: retenciones de aguas fecales en una red con escasa pendiente y capacidad reducida. Dicho de otro modo, un sistema que no drena como debería bajo los pies de los vecinos.
El propio proyecto técnico apunta a una doble causa para este deterioro. De un lado, las inundaciones en sí mismas, que pueden haber ejercido tensiones negativas sobre el alcantarillado. De otro, paradójicamente, las tareas de limpieza posteriores:
"Las enérgicas y continuadas tareas de limpieza de los colectores mediante camiones con impulsión de agua a alta presión, necesarias para eliminar un lodo muy pegajoso [...] son las causas de los deterioros encontrados en los colectores existentes, o, al menos, de la degradación sustancial de condiciones anteriores." - Proyecto técnico de la Sección de Explotación de Saneamiento Integral del Servicio del Ciclo Integral del Agua del Ayuntamiento de València
Es la ironía de las emergencias: el remedio urgente puede agravar la enfermedad de fondo. La presión del agua empleada para limpiar el espeso barro que dejó la riada habría acelerado el deterioro de unas conducciones que ya no estaban en su mejor momento.
El material lo es todo: hormigón viejo frente a plástico nuevo
Las inundaciones castigaron especialmente a los colectores más antiguos, construidos con tubos de hormigón o con cajeros de ladrillo y hormigones pobres no sulforesistentes, materiales que no están concebidos para soportar la agresión química y mecánica de una riada de esa magnitud. En cambio, el sector oeste de La Torre —la urbanización de Sociòpolis, levantada en la primera década de este siglo— salió indemne: sus colectores, fabricados con materiales plásticos modernos, no presentaron deficiencias. Una lección silenciosa sobre cómo la edad y el material de las infraestructuras determinan su resiliencia ante fenómenos extremos.
Los sectores este y sur de la pedanía, que también requieren atención, serán objeto de un proyecto separado, por lo que la intervención de este contrato no agota la hoja de ruta de la recuperación en La Torre.
Un proceso largo, con La Torre como prioridad
El camino administrativo hasta llegar a esta adjudicación ha sido pausado pero sostenido. La Junta de Gobierno Local aprobó el proyecto técnico —redactado por la Sección de Explotación de Saneamiento Integral— el 27 de junio de 2025. Cuatro meses después, el 3 de octubre de ese mismo año, acordó abrir el procedimiento de adjudicación. Y este viernes, por fin, se formalizó el contrato.
La Torre ha sido desde el principio una de las pedanías con mayor volumen de inversión en la reconstrucción. De los fondos municipales previstos por pedanías, La Torre concentraba la mayor partida: 9.386.298 euros. Esta adjudicación encaja, por tanto, en un esfuerzo más amplio del Ayuntamiento de València por reparar el alcantarillado de todas las pedanías del sur afectadas por la catástrofe.
Como señaló el experto Enrique Cabrera Rochera, "ninguna infraestructura del mundo está preparada para soportar lo que las infraestructuras de los servicios urbanos de agua y saneamiento soportaron la noche del 29 de octubre". La dana provocó al menos 238 fallecidos oficiales y se sitúa entre las peores riadas de la historia de España. En ese contexto de destrucción masiva, la reparación de los colectores de La Torre no es solo una obra de saneamiento: es parte del largo proceso de devolver la normalidad a una pedanía que, literalmente, tuvo que reconstruirse desde abajo.
