Un año después de la dana, la Generalitat lanza un plan de salud mental a largo plazo para reconstruir el bienestar emocional de las víctimas

La Generalitat amplía su apoyo psicosocial a víctimas de la dana con talleres, formación y redes comunitarias para niños, jóvenes y colectivos vulnerables.

 - Actualizado a 14/10/2026 12:07

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 Raúl Mérida, comisionado para la Recuperación de la Generalitat Valenciana
Raúl Mérida, comisionado para la Recuperación de la Generalitat Valenciana
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Reconstruir una casa lleva meses. Reconstruir una persona puede llevar años. Esa es la premisa que guía el nuevo plan de atención psicosocial que la Generalitat Valenciana ha puesto en marcha para las víctimas y afectados por la dana, y que va mucho más allá del hormigón y los escombros: talleres prácticos, cursos formativos y actividades orientadas a mejorar la respuesta emocional de adultos, jóvenes, niños y personas con dificultades, con el objetivo de que quienes lo perdieron todo puedan volver a mirar al futuro sin miedo.

De la emergencia al acompañamiento sostenido

Cuando la riada arrasó los municipios de la Comunitat Valenciana el 29 de octubre de 2024, la respuesta inmediata no fue solo de maquinaria y voluntarios. Equipos de profesionales de salud mental se desplazaron directamente a los municipios afectados para ofrecer apoyo sobre el terreno. Al mismo tiempo, se habilitó en Feria Valencia un dispositivo específico de atención individual y familiar que permaneció operativo durante casi un mes, de lunes a domingo y de forma ininterrumpida. Una respuesta de urgencia que, con el tiempo, tuvo que evolucionar.

Superada aquella primera fase, la Generalitat activó módulos específicos de atención en salud mental para víctimas de la dana, integrados en la red ordinaria asistencial. Estos espacios no cerraron. Siguen funcionando hoy, atendiendo a personas que aún atraviesan procesos complejos de duelo, ansiedad, estrés postraumático o dificultades de adaptación a una realidad que, para muchos, cambió para siempre en cuestión de horas.

"La reconstrucción de un territorio consiste en reconstruir aquello que el agua destruyó, pero la verdadera recuperación significa devolver la confianza, el bienestar emocional, los vínculos comunitarios y la esperanza a las personas para que vuelvan a mirar al futuro con optimismo" - Raúl Mérida, comisionado para la Recuperación de la Generalitat Valenciana

Un seminario universitario como escenario de anuncio

El comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida, hizo pública esta nueva línea de actuación durante su participación en el seminario 'De la respuesta de emergencia al apoyo psicosocial sostenible para las víctimas de desastres', celebrado en la Facultat de Psicologia de la Universitat de València. El encuentro reunió a investigadores, profesionales y responsables públicos para poner en común estrategias de apoyo tras catástrofes naturales. Mérida asistió junto a la directora general de Víctimas y Afectados, Amparo Clemente.

El marco no fue casual. La catástrofe dejó tras de sí no solo destrozos materiales, sino una profunda herida en la salud mental de los afectados, y para muchas personas la ayuda psicológica se ha convertido en un sostén imprescindible para gestionar el trauma, el duelo y las secuelas emocionales. Discutir todo eso en un entorno académico, con expertos sobre el terreno, no es un trámite burocrático: es reconocer que la salud mental es también infraestructura.

Nuevas actuaciones para colectivos específicos

Los servicios ya existentes se complementarán ahora con programas formativos diseñados específicamente para cada colectivo: adultos, jóvenes, niños y personas con dificultades tendrán itinerarios propios de acompañamiento. El plan apunta a un problema que se repite tras cada catástrofe: la brecha entre quienes necesitan ayuda y quienes están en posición de detectarla. Para cerrarla, se pondrá en marcha un programa formativo estructurado dirigido a profesionales municipales, docentes, servicios sociales y entidades comunitarias.

La apuesta por la infancia y la adolescencia tiene una lógica clara. La recuperación después de una emergencia no puede limitarse a la reconstrucción física de los espacios: la infancia y la adolescencia necesitan también espacios de relación, actividad, convivencia y recuperación emocional. Ignorar esa dimensión sería hipotecar el futuro de generaciones enteras que vivieron la tragedia en una edad decisiva para su desarrollo.

Las víctimas, con voz en las políticas de recuperación

Más allá de los programas de atención directa, la Generalitat ha constituido la Mesa Permanente de Trabajo con las Asociaciones Afectadas por la Dana, un foro técnico que permite a las víctimas participar activamente en el diseño de las políticas públicas de recuperación. Las personas afectadas contarán con mecanismos acordados en el seno de esta Mesa Permanente para actuar desde el primer momento en cualquier emergencia y ofrecer apoyo especializado a damnificados, familiares y profesionales expuestos a situaciones de alto impacto emocional. Las sesiones han abordado temas tan dispares como emergencias, parques naturales o infraestructuras hidráulicas.

El comisionado ha subrayado la necesidad de mantener una "atención continuada" a las víctimas, recordando que la recuperación no puede medirse únicamente en viviendas reconstruidas o negocios reabiertos. Es una advertencia que, dicha en voz alta y ante expertos universitarios, adquiere un peso diferente: la dana no termina cuando se retiran los lodos. Para miles de personas, la batalla más larga es la que se libra en silencio, por dentro.