Una fábrica que no existía hace dos décadas en el interior valenciano podría convertirse, en pocos años, en uno de los centros productivos más avanzados del sector de la higiene personal en Europa. El Grupo Ubesol invertirá cerca de 115 millones de euros en una nueva planta tecnológica en Cocentaina que integrará inteligencia artificial, robótica colaborativa y automatización integral, con el objetivo de generar más de 200 empleos altamente cualificados y alcanzar una facturación de 500 millones de euros en 2030.
Un respaldo institucional desde el interior de la Comunitat
El vicepresidente segundo y conseller de Presidencia, José Díez, visitó las actuales instalaciones de la compañía en Atzeneta d'Albaida acompañado por el secretario autonómico de Industria, Comercio y Consumo, Felipe Carrasco, para trasladar de primera mano el apoyo del Consell a este proyecto. La visita no fue un simple trámite protocolario: en un momento en que la despoblación y la falta de oportunidades laborales siguen castigando a muchas comarcas del interior, una apuesta de esta envergadura tiene un peso específico difícil de ignorar.
"Un importante polo de atracción de inversiones y desarrollo de empleo en las comarcas de la Vall d'Albaida, el Comptat, l'Alcoià y la Foia de Castalla" - José Díez, vicepresidente segundo y conseller de Presidencia de la Generalitat Valenciana
Díez subrayó también que la nueva planta tiene el potencial de convertirse en un "referente tecnológico mundial" del sector, y destacó su capacidad para impulsar la cohesión territorial, generando riqueza y oportunidades de empleo para la población local. En un país donde la brecha entre costa e interior sigue siendo una asignatura pendiente, proyectos como este apuntan a algo más que cifras de producción.
De polígono del año 2001 a smart factory del siglo XXI
El emplazamiento elegido tiene su propia historia. La empresa transformará unas instalaciones del Polígono Industrial Els Algars construidas en 2001, con una parcela que supera los 33.500 metros cuadrados y cerca de 26.000 metros cuadrados ya construidos, que el grupo convertirá en un centro productivo y de innovación altamente automatizado y digitalizado. El salto es radical: lo que durante años fue una instalación industrial convencional pasará a ser una de las fábricas más sofisticadas del sector en España.
La nueva fábrica nace concebida como una smart factory. Integrará inteligencia artificial, robótica colaborativa y automatización integral en los diferentes procesos productivos, y dispondrá de un almacén robotizado con capacidad para 44.000 ubicaciones. El sistema conectará fabricación, envasado y logística bajo un mismo control, con dosificación automática de precisión, trazabilidad del 100% y un gemelo digital.
Uno de los detalles más llamativos del proyecto es que la compañía prevé instalar la primera línea del sector de la higiene personal capaz de realizar un cambio completo de formato y limpieza en cero minutos. Una proeza técnica que, en la práctica, significa producir más, mejor y más rápido que nadie en su categoría.
Ingenieros, químicos y especialistas: el perfil del empleo del futuro
Los más de 200 puestos de trabajo que generará la planta no serán empleos ordinarios de línea de producción. La nueva instalación incorporará principalmente profesionales de ingeniería, mantenimiento, automatización, planificación, digitalización e innovación, así como formuladores, químicos y especialistas en desarrollo de producto y de negocio. Es decir, exactamente el tipo de talento que suele emigrar a las grandes ciudades y que, con este proyecto, tendría razones para quedarse —o regresar— al territorio.
No es casual que Ubesol haya elegido este enclave. La compañía, especialista en la fabricación de productos textiles y toallitas húmedas para el cuidado personal y del hogar, ya tiene su sede principal en Atzeneta d'Albaida , y la nueva planta de Cocentaina concentrará la producción del grupo en la Comunitat Valenciana, reforzando así su arraigo en la comarca.
Una empresa en plena carrera hacia los 500 millones
Grupo Ubesol, formado por las empresas Ubesol S.L. y Laboratorios Maverick S.L.U., obtuvo en 2023 una facturación total consolidada de 284 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 5,8% respecto a los 268 millones del año anterior. La ambición, sin embargo, va mucho más allá: el foco está puesto en llegar a los 500 millones de euros en el nuevo holding a finales de 2027 , aunque con la nueva planta de Cocentaina el horizonte se extiende hasta 2030.
Al finalizar el periodo de su plan estratégico, el grupo contará con más de 1.000 trabajadores entre todos sus centros productivos, con pilares estratégicos que incluyen la retención y captación de talento, la eficiencia de los procesos productivos, la digitalización e integración de la IA, y la sostenibilidad e innovación. Una hoja de ruta que, vista desde Cocentaina, empieza a tomar forma de hormigón y acero.
La producción comenzará en 2027 y la planta estará completamente operativa en 2028, según las previsiones del grupo. Si el proyecto cumple sus objetivos, el interior de la Comunitat Valenciana habrá ganado algo más que una fábrica: habrá demostrado que la alta tecnología y el arraigo territorial no son términos contradictorios, sino dos caras de una misma apuesta industrial.

