Que un escolar valenciano aprenda a escuchar el cine antes de verlo, o que descubra los juguetes ópticos que precedieron al cinematógrafo, ya no es una excepción reservada a unos pocos centros privilegiados. La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades, a través del Institut Valencià de Cultura (IVC), ha presentado la programación didáctica audiovisual de la Filmoteca Valenciana para el curso 2026-2027, una propuesta que abarca todos los niveles educativos y combina clásicos del cine mundial con producciones valencianas de estreno reciente.
"Estas sesiones tienen el propósito de difundir la labor que desarrolla la Filmoteca en la recuperación, conservación y promoción del audiovisual valenciano" - Luis Gosálbez, director adjunto de Audiovisuales y Cinematografía del IVC
Gosálbez subrayó también que la programación incluye producciones recientes apoyadas por el IVC y reconocidas en festivales de cine nacionales e internacionales. No es, por tanto, una vitrina de archivo: es una ventana al cine que se está haciendo ahora mismo en la Comunitat Valenciana.
De la Nouvelle Vague a los patios de colegio
Una de las apuestas más ambiciosas del curso son las sesiones dedicadas a dos figuras que cambiaron para siempre la historia del cine. Agnès Varda y François Truffaut, pilares de la Nouvelle Vague francesa de los años 50 y 60, entran en las aulas valencianas con títulos tan icónicos como Los espigadores y la espigadora, Los 400 golpes y Fahrenheit 451. Esta última se proyectará en una sesión especial organizada en colaboración con la Biblioteca Municipal Joanot Martorell y la Fundación Isaac Asimov, uniendo así dos universos —el literario y el cinematográfico— que rara vez se muestran tan explícitamente entrelazados.
La elección no es casual. Truffaut rodó Fahrenheit 451 en 1966 adaptando la novela de Ray Bradbury, un relato sobre la quema de libros que hoy resuena con una actualidad inquietante. Que sea precisamente una biblioteca quien coacrganice esa sesión añade una capa de significado que difícilmente pasará desapercibida para el alumnado.
Cine valenciano: de los archivos restaurados a los Goya
La programación también presta atención al pasado más local. Una actividad específica rescatará el cine aficionado rodado en la Comunitat Valenciana a principios del siglo XX, con la proyección de títulos restaurados por el Archivo Fílmico de la Filmoteca Valenciana. Ver imágenes de hace más de cien años filmadas en los mismos territorios que hoy habita el alumnado tiene un efecto difícil de replicar en ningún libro de texto.
En el otro extremo de la línea temporal, la programación incorpora Domingo, Domingo, el documental dirigido por Laura García Andreu que se convirtió en el primer documental en valenciano nominado en su categoría a los Premios Goya de 2026. La sesión, organizada en colaboración con la Universitat de València, se enmarca en un proyecto conjunto para visibilizar a cineastas mujeres en la industria audiovisual valenciana, un colectivo que, según el propio IVC, representa una parte importante de las nuevas producciones de la Comunitat.
También figuran en la programación las películas de animación El tesoro de Barracuda, de Adrián García, y Olivia y el terremoto, de Irene Iborra, junto a los documentales Retrato de una cerilla, de Claudia García de Mateos, y el ya mencionado Domingo, Domingo. Para los más pequeños —Educación Infantil y Primaria—, el catálogo se amplía con títulos como La rebelión de los cuentos y Salvajes. Para el alumnado de institutos, la oferta internacional incluye la islandesa La mujer de la montaña, de Benedikt Erlingsson, y Okgraciasyadios, de la directora holandesa Nicole van Kilsdonk.
Talleres para tocar el cine con las manos
Más allá de la butaca, la Filmoteca propone aprender haciendo. El taller Foley: escuchamos el cine invita al alumnado a crear los efectos sonoros que dan vida a las escenas, una técnica tan antigua como el propio sonido en el cine y tan vigente como cualquier superproducción de hoy. En la sala 7 del Edificio Rialto, el taller Historias que giran lleva a los estudiantes a explorar la prehistoria del cine a través de los juguetes ópticos que precedieron al cinematógrafo. Y el nuevo taller Abstrasurrexpresionismo, bajo la dirección del cineasta valenciano Emilio Martí, propone una inmersión en las vanguardias artísticas del siglo XX desde una perspectiva audiovisual.
La oferta se completa con actividades ya consolidadas como Magos del cine, Cómicos del cine mudo, El universo del montaje o Las materias del cine, además de la sesión Del manga al anime y la proyección de El pisito, de Marco Ferreri, clásico del cine español incluido en el ciclo dedicado al guionista Rafael Azcona.
Dónde, cuándo y cómo apuntarse
El proyecto pedagógico tiene como objetivo fomentar el interés de niños y jóvenes por el cine y su historia, crear un entorno en el que adquieran una visión crítica de los mensajes audiovisuales y fomentar la importancia de preservar el patrimonio audiovisual. Desde 2016, la Filmoteca trabaja para formar a los espectadores del futuro poniendo en valor el patrimonio cinematográfico.
Las sesiones se celebrarán en la sala Luis García Berlanga de la Filmoteca Valenciana, en la sala 7 del Edificio Rialto de València y en el Teatro Arniches de Alicante. El plazo de inscripción está abierto desde el 21 de septiembre. El profesorado interesado puede formalizar su participación escribiendo a [email protected], o contactando por teléfono en el 962 753 492 y por WhatsApp en el 660 123 438, en horario de atención de 09.30 a 14.30 horas.
En un momento en el que las pantallas compiten por la atención de los jóvenes desde el bolsillo, llevar el cine al aula —no como entretenimiento, sino como lenguaje, como memoria y como arte— es quizá la forma más honesta de preparar a las nuevas generaciones para leer el mundo en imágenes.
