La Comunitat Valenciana vive, según su president, un momento económico que no debería pasarse por alto. Juanfran Pérez Llorca cifró en 18.000 millones de euros la inversión privada atraída gracias a un desembolso público de 2.000 millones, una palanca que, en su opinión, está transformando el tejido productivo de la región en sectores como la energía, la movilidad, la biomedicina o la logística. El anuncio lo hizo durante su intervención en un acto organizado por la Fundación Conexus en Madrid, donde también se reconoció la trayectoria de Power Electronics, una de las empresas más dinámicas del ecosistema empresarial valenciano.
Una administración al servicio de la inversión
El mensaje de Pérez Llorca fue claro desde el principio: la Administración debe ser facilitadora, no obstáculo. En un contexto en el que muchas empresas siguen lamentando la burocracia y la inseguridad regulatoria como frenos al crecimiento, el jefe del Consell defendió un modelo basado en la simplificación administrativa, la estabilidad institucional y la seguridad jurídica como pilares para atraer capital y generar empleo.
"Estamos viviendo un momento de gran dinamismo inversor con proyectos estratégicos que ofrecen oportunidades" - Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat Valenciana
En ese marco, Pérez Llorca avanzó que en los próximos dos o tres años se crearán más de 20.000 puestos de trabajo vinculados a actividades de alto valor añadido. No son empleos cualquiera: el president subrayó que la Comunitat Valenciana es, según sus datos, la autonomía de toda España donde más crece el empleo tecnológico, juvenil y femenino. Una afirmación que, de confirmarse estadísticamente, situaría a la región en una posición privilegiada dentro del mapa económico nacional.
Power Electronics, el espejo en el que mirarse
El acto de la Fundación Conexus sirvió también de escaparate para reconocer la trayectoria de Power Electronics, una multinacional con sede en Llíria (Valencia) que se ha convertido en referente internacional en la fabricación de inversores solares. La compañía cerró 2024 con una facturación de 1.091 millones de euros y, lejos de conformarse, ha desarrollado un plan estratégico 2024-2027 con inversiones por valor de más de 300 millones para ampliar sus capacidades productivas en España y Estados Unidos. Con instalaciones centrales en Llíria, el grupo cuenta con 26 delegaciones en todo el mundo y puntos de venta en más de 100 países.
Para Pérez Llorca, esta empresa es precisamente el tipo de historia que quiere contar sobre la Comunitat Valenciana: que "con esfuerzo, trabajo y dedicación se pueden conseguir grandes éxitos". Una narrativa de éxito empresarial que el president utilizó para reforzar su argumento de que el entorno que está construyendo el Consell es el caldo de cultivo adecuado para que más empresas sigan ese camino.
Madrid y Valencia, más cerca de lo que parece
La elección del escenario no fue casual. La Fundación Conexus lleva 16 años tendiendo puentes entre Madrid y la Comunitat Valenciana, trabajando para fortalecer el tejido empresarial valenciano y atraer inversiones desde la capital. Pérez Llorca aprovechó la ocasión para reivindicar que entre ambas comunidades "hay muchas cosas en común" y que la colaboración entre territorios "enriquece las oportunidades" para empresas, instituciones y ciudadanos.
En un país que históricamente ha vivido tensiones entre sus comunidades autónomas, el discurso de entendimiento territorial resulta, cuanto menos, llamativo. El president insistió en que desde su llegada al Ejecutivo autonómico ha apostado por el diálogo, el acuerdo y el relanzamiento de la Comunitat como "una tierra próspera que genera interés empresarial".
La rebaja fiscal, otra pieza del puzzle
El Consell también ha apostado por aliviar la carga tributaria como herramienta de competitividad. Pérez Llorca defendió las rebajas fiscales ya aprobadas y las previstas en los nuevos presupuestos, argumentando que, lejos de reducir los ingresos públicos, acabarán incrementándolos gracias al efecto de estimulación económica que generan. Es el clásico debate entre quienes creen que bajar impuestos activa la actividad y quienes advierten de los riesgos para los servicios públicos, un dilema que está muy presente en el debate político español actual.
Al final, el discurso de Pérez Llorca en el acto de la Fundación Conexus traza un proyecto de región que quiere competir en las ligas más altas de la economía española y europea: menos trabas, más inversión, empleo de calidad y una fiscalidad pensada para atraer, no para ahuyentar. Si los datos que maneja el Consell se materializan en los próximos años, la Comunitat Valenciana podría consolidarse como uno de los motores económicos más relevantes del sur de Europa, con Power Electronics como símbolo de lo que es posible cuando la empresa y la administración reman en la misma dirección.


