Aprender una lengua de adulto no es tarea fácil, pero tampoco es algo que los valencianos estén dispuestos a posponer. La red de formación de personas adultas de la Comunitat Valenciana ha registrado más de 8.100 inscripciones durante el curso 2025-2026 para estudiar y perfeccionar el valenciano, una cifra que refleja tanto la vitalidad de la demanda como el esfuerzo institucional por mantener una oferta accesible y distribuida por todo el territorio.
Una red que crece: más centros, más municipios
Detrás de ese número hay una infraestructura que también se ha ampliado. La red integra ahora 164 centros repartidos en 143 localidades, lo que supone tres centros y tres localidades más que en el curso anterior. Una expansión modesta en apariencia, pero que en la práctica significa que hay nuevos vecindarios y pueblos donde antes no existía esta opción formativa de proximidad.
De las inscripciones totales, 5.427 corresponden a centros de la Generalitat, mientras que los centros de titularidad municipal suman 2.701. Esta doble vía —autonómica y local— no es solo una cuestión administrativa: permite que la formación llegue a quien vive lejos de las capitales de provincia y a quien solo puede desplazarse unos minutos a pie. Las tres provincias valencianas cuentan con presencia en esta red, lo que garantiza que ninguna zona quede al margen.
El A2 dispara su matrícula: ¿señal de un nuevo perfil de estudiante?
Entre todos los datos del curso, hay uno que destaca con claridad: el nivel A2 ha crecido un 33,2% respecto al curso 2024-2025, alcanzando las 1.483 inscripciones. Es el salto más significativo de toda la tabla y apunta a un fenómeno concreto: cada vez más personas que ya dieron un primer paso con el A1 están decidiendo dar el siguiente. Juntos, los niveles iniciales A1 y A2 reúnen 3.016 inscripciones, el 37,1% del total, lo que revela que más de un tercio de quienes estudian valenciano en esta red están comenzando desde cero o casi desde cero.
Esa tendencia convive con otra igualmente llamativa: el nivel con más matrícula de todo el catálogo es el C1, con 1.881 inscripciones. Es decir, hay un número importante de personas que ya dominan la lengua y buscan afinar su competencia hasta el nivel de proficiencia avanzada. Entre medias, el A1 suma 1.533 inscritos y el A2, los ya mencionados 1.483. La fotografía completa, desde A1 hasta C2, muestra una demanda repartida en todos los tramos del itinerario lingüístico.
La cultura y el patrimonio, también en auge
Más allá de la gramática y la conversación, el programa de Cultura y patrimonio valenciano también gana terreno. Con 283 inscripciones y un crecimiento del 26,9% respecto al curso anterior, este itinerario muestra que el interés no se limita a hablar o escribir en valenciano, sino que incluye conocer la historia, las tradiciones y el acervo cultural que acompaña a la lengua. Es, en cierto modo, una señal de que el aprendizaje lingüístico se está entendiendo cada vez más como algo integral, no únicamente instrumental.
La Generalitat ha impulsado una oferta que abarca desde el nivel A1 hasta el C2, facilitando que cada persona pueda incorporarse al punto del itinerario que mejor se ajuste a su punto de partida. Una apuesta por la formación permanente que, curso tras curso, parece encontrar respaldo en las cifras: más centros, más municipios cubiertos y, sobre todo, más ciudadanos que deciden dedicar parte de su tiempo a aprender o perfeccionar la lengua propia de su comunidad.


