Siete mil noventa y tres mujeres. Ese es el número de personas que entre enero y junio de 2026 llamaron a una puerta, marcaron un teléfono o pidieron ayuda en alguno de los Centros Mujer de la Generalitat Valenciana. No es solo una cifra: es la medida de cuántas mujeres necesitaron un lugar donde ser escuchadas, protegidas o acompañadas. Y es, también, más de un millar más que en el mismo período del año anterior, cuando la red registró 6.038 atenciones.
Una red que crece porque la demanda no cesa
Los datos del primer semestre de 2026 dibujan una tendencia inequívoca: la Red de Centros Mujer, gestionada por el Comisionado para la Lucha contra la Violencia sobre la Mujer, no para de crecer. En total, se han registrado 23.888 acciones de atención durante la primera mitad del año, lo que representa un 15,6% más que en el mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaron 20.662 atenciones. Un salto que no puede explicarse únicamente por la ampliación de recursos: también refleja una realidad persistente que durante décadas permaneció invisible.
De las mujeres atendidas este año, 2.134 han recurrido por primera vez a este recurso asistencial, la mayoría en intervenciones de asesoramiento, mientras que 4.959 son mujeres en seguimiento con expedientes abiertos en años anteriores. Dicho de otro modo: hay mujeres que ya habían pedido ayuda antes y continúan necesitándola. La violencia no se resuelve en una sola visita.
Las intervenciones se han distribuido en 12.213 de carácter presencial, 4.203 en itinerancia, 7.381 telefónicas y 91 por videoconferencia. La modalidad a distancia ya no es una excepción: es una parte estructural del modelo de atención, especialmente relevante para mujeres que viven en entornos rurales o que no pueden desplazarse con facilidad.
Los hijos e hijas también cuentan
La violencia de género no golpea solo a quien la sufre directamente. La Red de Centros Mujer ha atendido durante el primer semestre de 2026 a un total de 699 menores, hijos e hijas de mujeres víctimas de violencia. Estos niños y niñas reciben apoyo específico para afrontar el impacto de la violencia en su entorno familiar. A eso se suman los 305 nuevos ingresos en centros residenciales de mujeres víctimas y los 115 de sus hijos e hijas, cifras que ponen de manifiesto que la red actúa como un sistema de protección ampliado, no como un recurso puntual.
Por provincias, en Valencia se atendió a 256 menores, en Alicante la cifra alcanzó los 295, mientras que en Castellón se registraron 148 menores atendidos.
"Seguimos reforzando una red de atención cada vez más sólida, coordinada y eficaz, para garantizar que ninguna mujer que necesite protección y apoyo se quede sin atención y pueda recuperar su plena autonomía y construir un nuevo proyecto de vida" - Susana Camarero, vicepresidenta primera y consellera de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad de la Generalitat Valenciana
Más profesionales, más centros, más plazas
Detrás de los números hay personas. Y detrás de esas personas, un equipo que también ha crecido. La Red de Centros Mujer está integrada actualmente por 11 centros distribuidos por las tres provincias, con servicios de atención 24 horas en Valencia, Alicante y Castellón de la Plana, además de ocho centros con atención 14 horas de lunes a domingo en Dénia, Elda, Torrevieja, Elche, Yátova, Xàtiva, San Mateo y Segorbe. En total, la red cuenta hoy con 239 profesionales, un crecimiento que responde directamente al aumento de la demanda.
La apuesta por la especialización ha dado lugar a nuevas infraestructuras. Se han habilitado tres Centros de Crisis para agresiones sexuales en las tres provincias, y durante 2025, primer año completo de funcionamiento de la red, los tres centros atendieron a 308 mujeres. En los primeros seis meses de 2026 la actividad continúa creciendo, con 91 mujeres atendidas en Valencia, 47 en Alicante y 32 en Castellón, hasta alcanzar las 170 intervenciones registradas en lo que va de año.
También se ha puesto en funcionamiento el Centro Mujer 14 horas de Elche y se han creado dos nuevos centros residenciales por acción concertada destinados a víctimas de trata y explotación sexual. El resultado es que la red residencial ha pasado de 29 a 31 centros y de 362 a 374 plazas disponibles. Una ampliación que, sobre el papel, puede parecer modesta, pero que en la práctica representa docenas de camas más para mujeres que no tienen adónde ir.
Estas plazas garantizan una atención integral que incluye alojamiento y manutención, intervención psicológica para la recuperación del daño sufrido, apoyo en la búsqueda activa de empleo y promoción de la autonomía personal.
Una línea de emergencia que no para de sonar
Mientras los centros físicos crecen, el teléfono tampoco descansa. La Línea Mujer 24h de la Generalitat ha registrado un importante incremento de actividad durante los primeros seis meses de 2026: ha atendido 45.788 llamadas, un 9,14% más que en el mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaron 41.954 comunicaciones. Entre las mujeres víctimas que contactaron por primera vez con el servicio, el 90,85% describió situaciones relacionadas con malos tratos.
Los datos del primer semestre de 2026 no son solo un balance de gestión. Son el retrato de una sociedad que, poco a poco, ha ido perdiendo el miedo a pedir ayuda. Y eso, aunque el contexto siga siendo dramático, es también una forma de avance. Cada llamada, cada visita a un centro, cada expediente abierto representa una mujer que decidió no quedarse sola. El reto ahora es que el sistema siga siendo capaz de responder, sin que ninguna de esas puertas se cierre.


