Coger el autobús para ir a la playa ya no es la excepción, sino una tendencia que crece cada verano en el área metropolitana de València. La campaña 'Vine a la platja amb Metrobús' ha cerrado este verano con 148.234 viajeros, un 8,24% más que la temporada anterior y más de 11.000 usuarios adicionales respecto al año pasado. Los datos, presentados en Mareny Blau (Sueca), consolidan una iniciativa que lleva años intentando convencer a los valencianos de que el coche no es la única —ni quizá la mejor— manera de llegar al litoral.
Una red de ocho líneas para conectar el interior con el mar
Durante los meses de julio y agosto, la Autoritat de Transport Metropolità de València (ATMV) ha reforzado la conexión en transporte público con las principales playas del área metropolitana. Para ello, han estado operativas ocho líneas especiales de Metrobús: las 112C, 116E, 143, 152, 185, 188, 434 y 436. En conjunto, han dado servicio a 27 municipios, tanto del litoral como del interior, y han conectado siete destinos de playa distintos.
Los servicios de verano de Metrobús han permitido conectar distintos municipios del área metropolitana y del entorno interior con zonas costeras como la playa de El Puig, Port Saplaya, el paseo marítimo de València, El Saler, el Perellonet, el Mareny Blau, Canet y l'Almardà. Una geografía costera que, en coche, se traduce en retenciones, aparcamientos imposibles y paciencia a prueba de sol.
La estrella indiscutible de la red sigue siendo la línea 112C València-Rafelbunyol, que ha transportado a 111.573 viajeros, el 75% de toda la demanda, con un crecimiento superior al 8%. Pero la sorpresa del verano ha sido la línea 143 Paterna-Port Saplaya, que conecta por primera vez Paterna con Port Saplaya y ha registrado un incremento superior al 30% respecto al año anterior. Las líneas que enlazan municipios del interior con la costa son las que han experimentado los mayores incrementos porcentuales de toda la red, lo que apunta a que existe demanda latente —y hasta ahora insatisfecha— en zonas alejadas del litoral.
Una flota que ha crecido y que ya es mayoritariamente eléctrica
Detrás de estos datos hay también una transformación silenciosa del parque de vehículos. La flota de Metrobús ha ampliado sus vehículos de 116 a 192 esta legislatura, de los que el 84% son eléctricos y el 16% híbridos. Estos vehículos contribuyen a reducir emisiones y ruido, avanzando hacia un modelo de transporte público más limpio y respetuoso con el entorno. Dicho de otro modo: el autobús que lleva al bañista a la playa ya no contamina lo que se suponía que contaminaría.
La mejora del servicio ha sido posible gracias a la renovación de los contratos del transporte metropolitano realizada en los últimos meses, que ha permitido aumentar las frecuencias y crear nuevas conexiones entre municipios. Un detalle relevante que explica, al menos en parte, por qué cinco de las ocho líneas de playa han incrementado el número de viajeros este año.
La respuesta política: "cuando se ofrecen más servicios, la respuesta es positiva"
La presentación de los resultados corrió a cargo del vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación, Vicente Martínez Mus, quien estuvo acompañado por el secretario autonómico de Infraestructuras y Transporte, Javier Sendra; el director general de Transportes y Logística, Manuel Ríos, y el gerente de la ATMV, José Antonio Moreno.
"Apostar por el transporte público significa reducir la congestión en los accesos al litoral, disminuir las emisiones y ofrecer una alternativa cómoda, accesible y sostenible para los desplazamientos cotidianos" - Vicente Martínez Mus, vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación de la Generalitat Valenciana
El conseller también subrayó que cuando se ofrecen más servicios, mejores conexiones y una red adaptada a las necesidades reales de los ciudadanos, la respuesta es positiva. Una afirmación que los datos de este verano parecen avalar sin demasiada discusión: más de 148.000 personas eligieron el autobús en lugar del coche para alcanzar el mar, y eso, en una región donde el vehículo privado ha sido históricamente la opción por defecto, no es un dato menor.
La Generalitat ha anunciado su intención de seguir adaptando la red metropolitana a la demanda real, reforzando conexiones allí donde existan usuarios potenciales. Si la tendencia de crecimiento se mantiene, el próximo verano podría superar sin dificultad la barrera de los 160.000 viajeros, consolidando lo que hace apenas unos años era una campaña modesta en uno de los referentes de movilidad sostenible del levante español.

