El Ayuntamiento de Gandia ha conseguido más de 47.000 euros en financiación estatal para poner en marcha tres proyectos de salud pública que van desde obras de teatro sobre el consumo de alcohol en institutos hasta talleres de longevidad para mayores de 60 años. La resolución definitiva de la convocatoria, publicada el 10 de agosto, convierte a Gandia en uno de los municipios beneficiarios de las ayudas que el Ministerio de Sanidad y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) distribuyen cada año a través de la Red Española de Ciudades Saludables (RECS). En la edición de 2025, el reparto total ascendió a 1.720.000 euros entre casi 300 proyectos presentados por municipios de toda España. Gandia se lleva una parte significativa de ese pastel con tres iniciativas que, según el consistorio, llegarán directa o indirectamente a más de 80.000 personas.
Teatro en el aula para hablar de alcohol y móviles con 600 adolescentes
El primer proyecto es quizás el más llamativo por su enfoque. En lugar de charlas magistrales o folletos informativos —recursos que los jóvenes suelen ignorar con una destreza casi artística—, el programa Prevención a Escena apostará por el teatro didáctico y el aprendizaje vivencial para hablar de dos de los grandes riesgos psicosociales entre los 12 y los 16 años: el consumo precoz de alcohol y el uso inadecuado de pantallas, redes sociales y videojuegos. Para financiarlo, la RECS ha concedido 11.603,66 euros.
El proyecto, que lleva por nombre Adolescentes Conectados y Saludables, ha sido validado por la Mesa Intersectorial de Salud y Educación y se integrará en la oferta formativa municipal «Gandia, entre todas y todos mejor». Todos los centros de Educación Secundaria de la ciudad participarán en la iniciativa, con un alcance previsto de unos 600 adolescentes. El alumnado no solo asistirá a las representaciones, sino que reflexionará sobre sus propios hábitos digitales y emocionales. El profesorado actuará como observador activo del proceso, y las familias recibirán materiales para ejercer una mediación parental positiva en casa.
"Estas ayudas refuerzan el compromiso del Ayuntamiento con la salud pública, la prevención y la participación comunitaria" - Liduvina Gil, concejala delegada de Sanidad y Políticas Saludables del Ayuntamiento de Gandia
Un diagnóstico para renovar el Plan Local de Salud que lleva vigente desde 2018
El segundo proyecto, financiado con 11.664,75 euros, tiene una vocación más estructural. Se trata del Proceso Participativo de Evaluación de la Estrategia Local de Salud, una iniciativa que arrancó en mayo y que busca revisar el primer Plan Local de Salud de Gandia, en vigor desde 2018 y con vigencia hasta 2025. El objetivo es elaborar un nuevo diagnóstico actualizado que sirva de base para redactar el segundo plan.
Para ello, el proceso contempla entrevistas, talleres y grupos de discusión con ciudadanos, entidades y profesionales, además de actualizar el mapa municipal de activos para la salud e incorporar perspectivas de equidad, género y ciclo vital. No es un ejercicio burocrático: una ciudad que evalúa su propio modelo de salud y lo somete al escrutinio ciudadano está apostando por una gobernanza más transparente y participativa. La técnica del Departamento de Sanidad, Eva Mauri, ha subrayado que más de 80.000 personas se beneficiarán indirectamente de esta actuación, que además cuenta con una subvención complementaria de 3.160 euros de la Conselleria de Sanidad a través de XarxaSalut, lo que permite financiarla íntegramente con fondos públicos.
Talleres de salud para todos y un nuevo Aula de Longevidad
El tercero y más ambicioso en términos presupuestarios es el Programa Comunitario de Promoción de la Salud y Alfabetización en Salud, dotado con 23.978,52 euros. Las actividades comenzarán en octubre y se organizarán en tres ciclos estacionales —otoño, invierno y primavera— con talleres abiertos a toda la ciudadanía sobre prevención de enfermedades crónicas, alimentación saludable, actividad física, vacunación, bienestar emocional y prevención de la soledad no deseada. Esta última, la soledad, es ya reconocida por organismos internacionales como uno de los principales problemas de salud pública del siglo XXI.
Dentro de este programa, la concejala Liduvina Gil ha anunciado una novedad que se presentará formalmente la próxima semana: el Aula de Longevidad, un itinerario anual dirigido a mayores de 60 años basado en nueve encuentros mensuales que combinarán charlas, talleres y dinámicas participativas para mejorar la calidad de vida desde una perspectiva física, emocional y social. La iniciativa no ha surgido de la nada: nació de la experiencia del programa Radars, donde muchas personas mayores manifestaban su interés por participar en actividades preventivas pese a no encajar en el perfil específico de usuarios de ese programa. Escuchar esa demanda y convertirla en política pública es, en sí mismo, un ejercicio de salud comunitaria.
En conjunto, los tres proyectos están alineados con la Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención del Sistema Nacional de Salud y responden a un modelo que combina la acción local con la financiación estatal. Las ayudas de la RECS están concebidas para impulsar actuaciones estratégicas, innovadoras y de calidad en promoción de la salud y prevención de enfermedades en el ámbito municipal. Que Gandia haya logrado financiación para tres proyectos simultáneos —dos de ellos en la misma convocatoria, el máximo permitido en la línea principal— habla de una apuesta consistente por construir una ciudad donde la salud no sea solo responsabilidad individual, sino un proyecto colectivo.

