Los parques naturales valencianos baten su récord histórico de visitas este verano con casi 95.000 personas en sus centros

Los parques naturales de la Comunitat Valenciana registran un 19,68% más de visitantes este verano, superando las 94.100 personas atendidas.

Guardar

6ec6a86d370be78c2e155b832d7b6207
6ec6a86d370be78c2e155b832d7b6207
Añadir ValènciaExtra.com como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora

El verano de 2024 ha dejado una marca difícil de superar en los parques naturales de la Comunitat Valenciana. Más de 94.100 personas visitaron estos espacios protegidos entre junio y agosto, un 19,68% más que en el mismo periodo del año anterior, cuando la cifra se situó en 78.639. No es un dato menor: hablamos de casi 16.000 personas más que eligieron la naturaleza como destino durante sus vacaciones.

Agosto, el mes estrella; agosto, el más exigente

La distribución mensual revela un patrón previsible pero elocuente. Agosto concentró el mayor número de visitantes, con 38.116 personas, seguido de julio con 31.800 y junio con 24.201. El calor aprieta, los colegios cierran y los parques naturales se convierten, paradójicamente, en el refugio más buscado de la temporada. Conviene recordar, además, que estas cifras corresponden únicamente a las personas atendidas o registradas en los centros de visitantes por los educadores ambientales, por lo que el número real de visitantes podría ser significativamente mayor.

El Peñón de Ifach, la roca que enamora a propios y extraños

Si hay un protagonista indiscutible en este récord, ese es el Peñón de Ifach. Conocido por su formidable roca que se eleva 332 metros sobre el Mediterráneo, ofrece vistas impresionantes y una rica biodiversidad. Este parque, situado en Calpe y considerado uno de los más singulares de España, acogió a 34.535 personas durante el periodo estival, convirtiéndose en el preferido tanto por ciudadanos españoles como por visitantes extranjeros en la Comunitat Valenciana. Sus 53,3 hectáreas lo convierten en uno de los parques naturales más pequeños no solo del país, sino también de Europa , lo que hace aún más llamativo su poder de atracción.

Desde tiempos antiguos, el Peñón de Ifach ha sido un marcador geográfico de gran importancia: los fenicios lo utilizaron como punto de referencia en sus rutas comerciales y, posteriormente, romanos y musulmanes también dejaron su huella en este lugar. Esa carga histórica, sumada a su espectacularidad paisajística, explica por qué sigue siendo un imán para turistas de toda Europa.

Montgó y Salinas de Santa Pola, los otros grandes atractivos alicantinos

En segunda posición del ranking de visitas se sitúa el Parque Natural del Montgó, enclavado entre Denia y Jávea, con 22.608 visitantes registrados este verano. A pocos kilómetros del Peñón de Ifach, este espacio demuestra que la provincia de Alicante concentra buena parte del tirón turístico-natural de la comunidad. Las Salinas de Santa Pola, ejemplo vivo de coexistencia entre actividad humana y conservación medioambiental, sumaron 5.391 personas en el mismo periodo.

Una agenda de actividades que va mucho más allá del senderismo

Detrás de estas cifras hay algo más que buenas condiciones climatológicas. Los parques naturales valencianos han apostado por una programación de actividades activa durante todo el año, que se intensifica especialmente en Semana Santa y verano. La oferta combina educación ambiental con entretenimiento, y está diseñada para todos los públicos.

Entre las propuestas que más visitantes congregaron este verano destacan actividades como 'El tesoro del Cabo Sant Antonio', en el Parque Natural del Montgó; 'Música, cuentos y sonidos de la montaña', en el Penyagolosa; y las rutas nocturnas y talleres de astronomía como 'Nos preparamos para el eclipse', celebrada en Torrevieja. Una mezcla que va del juego al asombro, pasando por la ciencia.

En el Parque Natural de la Albufera, que este año celebra su 40 aniversario, una de las actividades con mayor éxito ha sido la salida en barca para descubrir la navegación tradicional de vela latina, declarada Bien de Interés Cultural. Un modo de hacer turismo que conecta la naturaleza con el patrimonio inmaterial, difícil de encontrar en otro lugar.

Murciélagos, halcones y gallipatos: la fauna como protagonista

Otro elemento diferencial de la programación es la observación de fauna. Lejos del turismo de safaris o grandes parques temáticos, aquí los educadores ambientales enseñan a construir nidos para distintas especies, a contemplar la salida de murciélagos al anochecer, a reintroducir gallipatos en su hábitat o a seguir el vuelo del halcón sobre las Islas Columbretes. Todo ello sin molestar ni interferir en la rutina de los animales, un enfoque que convierte la visita en una lección de respeto tanto como de conocimiento.

El récord de este verano no es solo un dato estadístico: es una señal de que los espacios naturales protegidos han dejado de ser destinos de nicho para convertirse en una alternativa real y deseada frente al turismo de masas. Si la tendencia se consolida, la Comunitat Valenciana tendrá ante sí el reto de preservar precisamente lo que los hace tan atractivos: su fragilidad.