Las urgencias del Doctor Peset estrenan su primera fase renovada: 28 años de espera para ganar espacio, consultas y dignidad asistencial

El Hospital Universitario Doctor Peset de València inaugura la primera fase de sus urgencias reformadas con 5,2 millones de euros de inversión.

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Había que remontarse a 1998 para encontrar el origen de esta historia. Ese año, los profesionales del Hospital Universitario Doctor Peset de València pidieron por primera vez que sus urgencias fueran reformadas. Veintisiete años, varios gobiernos y muchas jornadas de colapso después, las nuevas instalaciones abren sus puertas. La primera fase de la reforma ya está operativa, y con ella llegan 11 nuevas consultas médicas, una sala de espera ampliada al doble y un área para pacientes críticos con el triple de espacio. La inversión total asciende a 5,2 millones de euros.

Una petición con casi tres décadas de antigüedad

El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, visitó este jueves las nuevas instalaciones acompañado del conseller de Sanidad, Marciano Gómez, y de la concejal del Ayuntamiento de València, María José Ferrer San Segundo. La visita no era solo un acto de inauguración: era, en cierto modo, el reconocimiento de una deuda histórica con un hospital que atiende a 292.000 personas y que registra una media de 430 urgencias diarias, más de 135.000 al año.

"Era una petición que se había hecho en el año 1998, que el Consell asumió en 2025, y hoy ya tenemos una primera fase de estas obras tan importantes y necesarias para la ciudadanía y para los profesionales sanitarios." - Juanfran Pérez Llorca, president de la Generalitat Valenciana

No es un detalle menor. El Sindicato de Enfermería SATSE había denunciado públicamente en el pasado la situación que consideraba "insostenible para los pacientes y los profesionales sanitarios" en estas mismas urgencias. En momentos de máxima presión asistencial, el servicio llegó a atender unos 500 pacientes en un solo día. La reforma, por tanto, no llega como un capricho arquitectónico, sino como una respuesta —tardía, pero bienvenida— a una necesidad real y documentada.

Qué cambia a partir de ahora

La zona ya finalizada ocupa 930,38 m², lo que representa el 44,70% del total del área de urgencias generales de adultos. No es poco. En ella se han concentrado algunos de los cambios más visibles para quien acude al hospital en un momento de necesidad: la sala de espera para pacientes y familiares dobla su superficie anterior, hay una nueva entrada independiente para ambulancias y el área dedicada a pacientes críticos triplica su espacio. Tres veces más espacio para los casos más graves. Una cifra que, dicha así, lo dice casi todo.

Desde este jueves también están en funcionamiento las nuevas consultas de varias especialidades. En total, el área estrena:

  • 11 nuevas consultas médicas de Medicina de Urgencias
  • 1 consulta de Oftalmología y 1 de Psiquiatría
  • 2 consultas de Traumatología y 2 de enfermería
  • 2 consultas para especialidades quirúrgicas
  • 2 salas de curas y una sala de yesos con circuito específico
  • Un nuevo control de enfermería con zona de trabajo y una sala para pacientes que requieren custodia

Para los profesionales, la mejora también es tangible: las nuevas instalaciones garantizan zonas propias de trabajo para enfermería y Técnicos en Cuidados de Enfermería, algo que en el espacio anterior resultaba complicado de articular.

Lo que viene: más camas, más boxes y menos cuellos de botella

La primera fase es solo el arranque. Las obras completas se prolongarán hasta el primer trimestre de 2027, según el calendario previsto, y las siguientes etapas abordarán algunas de las carencias más crónicas del servicio. La sala de observación pasará de 25 a 34 camas, todas con monitorización centralizada. Los sillones de terapia rápida subirán de 10 a 16. Y, quizá uno de los avances más significativos desde el punto de vista humano: los boxes de aislamiento pasarán de 1 a 6, pensados para atender con total privacidad a personas con patología mental, víctimas de violencia de género, pacientes paliativos o con patologías infecciosas.

También se duplicarán los ascensores conectados con el área de pruebas radiológicas —un cuello de botella clásico en cualquier urgencias hospitalaria— y los aseos para pacientes y personal pasarán de 6 a 10. En la fase final se integrarán las áreas administrativas, que hasta ahora permanecían alejadas del núcleo asistencial: tres despachos y una sala de reuniones que pasará de 10 a 25 plazas.

Un 21% más de superficie, pero sobre todo más eficiencia

Cuando concluyan todas las fases, la superficie total del área de urgencias alcanzará los 2.081,22 m², un incremento del 21% respecto a la actual. Sin embargo, quienes conocen el funcionamiento de estos servicios saben que el metro cuadrado, por sí solo, no lo resuelve todo. La clave está en cómo se distribuye ese espacio: circuitos asistenciales optimizados, zonas bien delimitadas y flujos de atención que eviten que el caos se cuele por las grietas del edificio.

Pérez Llorca quiso ir más allá del acto concreto y apeló a un compromiso más amplio con la sanidad pública valenciana, reconociendo que "queda mucho camino por hacer", pero subrayando que existe un plan en marcha. Veintisiete años de espera pesan, y la primera piedra —o más bien el primer tramo reformado— de esta transformación no borra esa historia, pero sí abre una página nueva para los cerca de 300.000 ciudadanos que dependen del Doctor Peset cada vez que algo se tuerce con su salud.