La residencia pública de personas mayores dependientes de Silla, un centro de 49 plazas gestionado directamente por la Generalitat Valenciana, va a recibir la mayor inversión de su historia reciente. La consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia, Elena Albalat, ha anunciado una reforma integral valorada en más de 3,7 millones de euros que transformará de arriba abajo las instalaciones donde conviven decenas de personas en situación de dependencia en la comarca de l'Horta Sud.
No es un anuncio vacío de contenido. El primer movimiento ya está en marcha: la Conselleria ha licitado la redacción del proyecto de obra y la dirección facultativa por un importe de 379.462,23 euros, lo que marca el inicio formal del proceso. Dicho de otro modo, el contador ya ha arrancado.
"El objetivo es adecuar la residencia a las necesidades actuales, garantizando unas condiciones de atención acordes a los estándares del sistema público de servicios sociales" - Elena Albalat, consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana
Baños, espacios comunes y eficiencia energética: los tres ejes de la reforma
¿En qué se traducirá concretamente esa inversión millonaria? La actuación prevista incidirá en los elementos que más condicionan el día a día de los residentes: los baños —espacios críticos en cualquier centro geriátrico—, las zonas comunes y el equipamiento vinculado a la eficiencia energética, con especial atención a la mejora del aislamiento térmico del edificio. Son reformas que, sobre el papel, pueden parecer técnicas, pero que en la práctica significan más confort, menos accidentes y facturas energéticas más sostenibles para el erario público.
"La mejora de los espacios y su adaptación al uso cotidiano incide directamente en la calidad de vida de las personas residentes" - Elena Albalat, consellera de Servicios Sociales, Familia e Infancia de la Generalitat Valenciana
La visita de la consellera al centro permitió también constatar que algunas mejoras no han esperado a la gran reforma. El jardín exterior ha sido recientemente acondicionado y ya está operativo, ofreciendo un espacio al aire libre donde los residentes pueden realizar actividades y favorecer la convivencia. Pequeño en dimensiones, grande en impacto: en centros de estas características, un jardín accesible puede ser la diferencia entre pasar el día entre cuatro paredes o disfrutar de luz natural y contacto con el entorno.
Además, la Conselleria ha dotado recientemente al centro de un nuevo grupo electrógeno, con una inversión de 47.600 euros, y ha renovado la iluminación exterior de seguridad e instalado una pérgola por un importe de 24.408 euros. Mejoras menores en cifras, pero que refuerzan la seguridad y el bienestar cotidiano de quienes allí residen.
Un modelo de atención que pone a la persona en el centro
La residencia de Silla no es solo un espacio de alojamiento. Como centro de la red pública valenciana, ofrece alojamiento estable junto con atención social, apoyo en la realización de las actividades de la vida diaria, atención sanitaria, rehabilitación de capacidades y atención geriátrica integral en función del nivel de dependencia de sus usuarios. Y lo hace, además, bajo el paraguas del modelo de Atención Integral y Centrada en la Persona, un enfoque que reorienta los cuidados desde la lógica institucional hacia las necesidades y preferencias individuales de cada residente. No es lo mismo organizar el centro en torno a sus rutinas administrativas que organizarlo en torno a las rutinas de quien vive allí.
"Los centros públicos requieren un seguimiento constante, tanto en la atención que prestan como en sus condiciones estructurales, para garantizar la calidad de vida de las personas residentes", subrayó Albalat durante la jornada.
El centro ocupacional Tola, otro pilar de la red social de Silla
La agenda de la consellera en Silla incluyó también una visita al centro ocupacional Tola, gestionado por la cooperativa valenciana Projecte Tola. Este centro cuenta con 80 plazas financiadas mediante concierto social en el ámbito de la discapacidad y forma parte de la red de servicios concertados de la Generalitat. En 2026, su financiación supera los 1,2 millones de euros dentro del acuerdo plurianual 2022-2026.
Albalat destacó en ese encuentro que los centros ocupacionales "desempeñan una función esencial en la promoción de la autonomía personal y la participación social", y apuntó la necesidad de disponer de datos actualizados sobre ocupación y demanda para planificar correctamente la red de recursos. Una reflexión que va más allá del protocolo: en un contexto de envejecimiento poblacional y creciente demanda de servicios sociales, conocer con precisión qué se necesita y dónde es, sencillamente, una cuestión de responsabilidad pública.


