Que los estudiantes tengan voz dentro de sus centros no es solo una cuestión de buenas intenciones: también cuesta dinero. La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades de la Generalitat Valenciana ha activado una nueva ronda de subvenciones dotada con 55.000 euros en total, dirigida a asociaciones de alumnado y sus federaciones en centros docentes no universitarios públicos y concertados de toda la Comunitat Valenciana, con el objetivo de financiar actividades que fomenten la participación, la formación y la inclusión durante el curso 2025-2026.
Quién puede optar y cuánto dinero hay en juego
La convocatoria, articulada a través de una resolución de 8 de mayo de 2026 de la Dirección General de Innovación e Inclusión Educativa y publicada en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), divide el reparto en dos grandes bloques. El primero, con un presupuesto de 40.000 euros, está destinado a las asociaciones de alumnado de centros no universitarios y a sus federaciones: 6.000 euros irán a parar a las propias asociaciones, mientras que las federaciones concentran el grueso, con 34.000 euros.
Los proyectos presentados podrán financiar una amplia variedad de conceptos: desde actividades formativas y culturales hasta gastos corrientes, personal o desplazamientos vinculados a las iniciativas. Las asociaciones de alumnos son una herramienta fundamental para garantizar la participación activa del estudiantado en la vida educativa y social de los centros. Sin embargo, su funcionamiento depende en gran medida de apoyos externos, ya que muchas carecen de recursos propios suficientes para sostener una programación estable a lo largo del curso.
Para poder solicitar la ayuda, las entidades deben estar inscritas en el correspondiente censo de asociaciones de alumnado y tener establecida su sede y ámbito de actividad en la Comunitat Valenciana. El plazo de presentación de solicitudes es de diez días hábiles desde el día siguiente a la publicación de la convocatoria en el DOGV, y el trámite es exclusivamente telemático. La presentación de la solicitud y de la documentación anexa solo puede realizarse mediante el trámite telemático.
Cómo se valoran los proyectos: calidad, cantidad y vocación inclusiva
No vale cualquier propuesta. La administración ha establecido criterios de valoración que van más allá del mero cumplimiento formal. Se tendrán en cuenta la calidad y coherencia de los proyectos, el número de actividades programadas, el fomento real de la participación estudiantil y, especialmente, el carácter inclusivo de las iniciativas. En el caso de las asociaciones, las cinco solicitudes con mayor puntuación recibirán hasta 1.200 euros cada una, lo que convierte la convocatoria en un proceso competitivo en el que la propuesta mejor diseñada tiene ventaja sobre la que simplemente cumple los mínimos.
Una asociación de alumnado es una entidad formada por estudiantes de un mismo centro educativo que se organizan voluntariamente con el objetivo de representar colectivamente sus intereses y promover actividades que mejoren su formación, convivencia y participación democrática. En ese sentido, estas subvenciones no son solo una inyección económica puntual, sino también un reconocimiento institucional al papel que estos colectivos juegan dentro del ecosistema educativo.
Los 15.000 euros reservados para la educación de personas adultas
Paralela a la convocatoria general, la Conselleria ha impulsado una línea específica de 15.000 euros para las asociaciones de alumnado de Formación de Personas Adultas (FPA) y sus federaciones. De ese importe, 12.500 euros se destinarán a las asociaciones y 2.500 euros a sus federaciones. La fecha límite para presentar solicitudes en este caso es el próximo 8 de junio, también por vía telemática.
El objeto de esta subvención es fomentar actividades de participación, asociación, formación e inclusión ejecutadas por las asociaciones de alumnado de Formación de Personas Adultas de centros docentes no universitarios públicos y concertados, con sede en la Comunitat Valenciana. Las ayudas podrán cubrir actividades formativas, culturales, deportivas y de ocio, así como gastos corrientes, de personal y de desplazamiento vinculados a los proyectos presentados.
La inclusión de la FPA en este tipo de convocatorias no es un detalle menor. Los centros de formación de personas adultas atienden a un perfil de estudiante que, por sus circunstancias vitales —laborales, familiares o socioeconómicas—, encuentra más barreras para participar activamente en la vida del centro. Que la administración reserve una partida específica para este colectivo refleja una apuesta por extender la cultura participativa más allá de las etapas obligatorias, llegando también a quienes retoman sus estudios en la edad adulta con el mismo derecho a organizarse y a hacer oír su voz.


