Casi 580 jóvenes sin empleo en la Comunitat Valenciana tendrán la oportunidad de trabajar durante al menos diez meses gracias a una inversión pública de más de 13,7 millones de euros canalizada a través del programa Labora Joven. La iniciativa, resuelta por Labora —el Servicio Valenciano de Empleo y Formación—, permite a ayuntamientos y mancomunidades contratar a personas menores de 30 años para realizar obras y servicios de interés general en sus municipios. No es solo una subvención: es, para muchos de esos jóvenes, el primer empuje real hacia el mercado laboral.
La vicepresidenta primera y consellera de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad, Susana Camarero, presentó los datos durante una visita al municipio de Picanya, donde también se reunió con el alcalde para abordar cuestiones de empleo y vivienda, y supervisó actuaciones de rehabilitación de edificios y barrios. Allí aprovechó para destacar los resultados del programa ante la presencia del Bus Labora, la oficina móvil de empleo que recorre los municipios de la comunidad.
"Estas ayudas suponen una oportunidad real para que cientos de jóvenes amplíen su experiencia laboral, adquieran nuevas competencias y puedan desarrollar su proyecto de vida en la Comunitat Valenciana" - Susana Camarero, vicepresidenta primera y consellera de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad de la Generalitat Valenciana
578 contratos repartidos por los tres territorios
El programa Labora Joven distribuye los contratos entre las tres provincias valencianas con una lógica que busca equilibrar el peso demográfico con la cohesión territorial. Valencia concentra el mayor volumen, con 302 contratos y una inversión de 7,19 millones de euros. Le siguen Castellón, con 139 contratos y más de 3,22 millones, y Alicante, con 137 contratos y más de 3,33 millones. En total, 517 contratos corresponden a ayuntamientos y 61 a mancomunidades, lo que garantiza que la iniciativa llegue también a los municipios más pequeños, aquellos que difícilmente podrían financiar por sí solos la contratación de jóvenes.
La apuesta por la cohesión territorial no es un detalle menor. La Comunitat Valenciana combina un ligero avance en la reducción del paro juvenil con la persistencia de una de las tasas más altas del país, y la integración laboral de este colectivo sigue siendo uno de los principales retos de la región. En ese contexto, llevar oportunidades a municipios rurales o con menos recursos resulta especialmente relevante.
Un mínimo histórico que no oculta el reto pendiente
Los datos de fondo ofrecen una imagen agridulce. Por un lado, el paro entre los menores de 30 años alcanzó en mayo el mejor registro de toda la serie histórica para ese mes —iniciada en 2007—, situándose en 36.994 personas desempleadas en la Comunitat Valenciana. A nivel nacional, el desempleo juvenil en menores de 25 años también retrocedió un 4,8% a lo largo de 2025, marcando un mínimo histórico de 176.852 desempleados. Son cifras que apuntan en la dirección correcta.
Por otro lado, la tasa de desempleo juvenil en la Comunitat Valenciana se situó en el 28,59% en el primer trimestre de 2026, por encima de la media nacional, lo que evidencia que el mercado laboral valenciano para los menores de 25 años sigue siendo frágil. Dicho de otro modo: los récords históricos son bienvenidos, pero el camino que queda por recorrer todavía es largo.
El Bus Labora: una oficina de empleo sobre ruedas
Que la visita de Camarero se produjera precisamente en Picanya, y junto al Bus Labora, no fue casualidad. Este vehículo itinerante actúa como una oficina de empleo portátil: lleva los servicios de orientación laboral, intermediación, formación y apoyo en la búsqueda activa de trabajo a municipios que, por su tamaño o distancia, no cuentan con una oficina Espai Labora propia. Desde el bus se pueden hacer trámites como la inscripción o renovación de la demanda de empleo, solicitar orientación personalizada o informarse sobre ayudas disponibles. Una solución práctica para una realidad geográfica que, de no atenderse, condenaría a muchos ciudadanos a desplazarse kilómetros solo para gestionar su situación laboral.
Cómo acceder al programa: sin complicaciones
Uno de los aspectos más llamativos del diseño del programa es su sencillez para el usuario. Los jóvenes interesados en participar en Labora Joven no tienen que buscar ni postularse a ninguna oferta concreta. Basta con estar inscritos en Labora y mantener los datos actualizados. El propio servicio público de empleo identifica a quienes cumplen los requisitos y propone sus candidaturas a las entidades beneficiarias, siguiendo criterios objetivos. Un sistema que, en teoría, reduce las barreras de acceso y evita que queden fuera quienes menos recursos tienen para moverse por el mercado laboral.
El programa incluye, además, una amplia gama de actuaciones complementarias: orientación laboral, formación, talleres de empleo, programas mixtos de empleo y formación, y ayudas directas a entidades locales y empresas para facilitar la contratación juvenil. El objetivo final va más allá del contrato en sí: se trata de mejorar la empleabilidad a largo plazo y de facilitar que los jóvenes puedan construir su proyecto de vida en la comunidad en la que nacieron o eligieron vivir, sin necesidad de marcharse a buscar oportunidades fuera.


