La Conselleria de Sanidad de la Generalitat Valenciana ha anunciado un paso decisivo en su lucha contra las agresiones al personal sanitario. Se está trabajando activamente en una modificación de la Ley de Salud 10/2014 de la Comunitat Valenciana, con el objetivo de establecer un régimen específico de infracciones y sanciones. Esta reforma permitirá a los organismos sanitarios competentes imponer multas directamente, sin la necesidad de recurrir a la vía judicial, agilizando así la respuesta ante cualquier acto de violencia.
Amparo Pinazo, directora general de Personal, subrayó el firme compromiso de la Conselleria en esta materia. “Se está trabajando en una modificación de la Ley de Salud 10/2014 de la Comunitat Valenciana para incluir un régimen específico de infracciones y sanciones que permita a los órganos competentes de sanidad sancionar sin necesidad de recurrir a la vía judicial”, afirmó Pinazo. Esta iniciativa forma parte de un plan integral diseñado para prevenir incidentes violentos en el ámbito sanitario y fortalecer la seguridad de los profesionales, garantizando un entorno de trabajo protegido.
La política de la Conselleria es de tolerancia cero ante cualquier forma de agresión, ya sea verbal o física. Se enfatiza la crucial importancia de comunicar y denunciar todos los incidentes, sin importar su gravedad, para que puedan ser debidamente sancionados. Este mensaje fue reiterado durante la Jornada de prevención de agresiones a profesionales del ámbito de la salud, celebrada en el Hospital Arnau de Vilanova, donde se guardó un minuto de silencio en señal de repulsa a la violencia. La jornada contó con la presencia de Ana Albert, gerente del departamento de salud Arnau-Llíria, y se enmarcó en las 14 jornadas de concienciación organizadas en diversos departamentos de salud con motivo del Día Europeo contra las Agresiones a Médicos y Profesionales Sanitarios, conmemorado cada 12 de marzo.
Nueva normativa y sanciones administrativas
El nuevo marco sancionador contempla una amplia gama de conductas. Incluye desde los daños materiales ocasionados al mobiliario de los centros sanitarios hasta las agresiones verbales, los insultos, las faltas de respeto o los daños físicos infligidos a cualquier profesional del sistema sanitario. Las sanciones económicas asociadas a estas infracciones podrán oscilar entre los 500 y los 60.000 euros, dependiendo de la gravedad del acto cometido.
Además, la directora general Amparo Pinazo destacó la adaptación de la normativa a los desafíos actuales. “La normativa se ha adaptado también a la realidad actual, por lo que se han incluido nuevos entornos como las redes sociales, medios digitales y otros, en los que una actuación tipificada como agresión contra un profesional de sanidad podrá ser sancionada”, explicó. Es fundamental recordar que esta ley otorga al personal sanitario la consideración de autoridad pública, lo que implica una mayor protección legal y un tratamiento más severo para quienes atenten contra ellos.
Apoyo integral a las víctimas
La Conselleria no solo se enfoca en la prevención y sanción, sino también en el apoyo a las víctimas. Se ha reforzado significativamente la asistencia jurídica, designando a una persona responsable de asesoramiento jurídico en cada departamento de salud. Este profesional se encarga de garantizar la mejor defensa legal para el personal agredido y de acompañar a la víctima durante todo el proceso judicial. Desde el año 2023 hasta la fecha, la Conselleria de Sanidad ha gestionado más de 200 defensas jurídicas.
Asimismo, el plan de protección incluye una asistencia y vigilancia exhaustiva de la salud para las víctimas de agresiones. Desde 2023, se han registrado 275 asistencias de este tipo, demostrando un compromiso con el bienestar físico y psicológico de los profesionales.
Formación y seguridad reforzada
La prevención es un pilar fundamental de la estrategia. La Conselleria de Sanidad ha impulsado la formación en prevención de agresiones. Desde 2023, se han impartido 447 sesiones formativas presenciales, algunas de ellas en colaboración con los interlocutores policiales, y se han desarrollado programas de formación online a través de la EVES (Escuela Valenciana de Estudios de la Salud). Gracias a estas iniciativas, más de 14.000 profesionales han recibido capacitación en esta área.
En paralelo, se han implementado más de 100 actuaciones para garantizar y reforzar la protección y vigilancia en los centros sanitarios. Estas medidas incluyen la adecuación y adaptación de espacios asistenciales y la organización de turnos de trabajo para evitar que el personal trabaje en solitario, entre otras acciones destinadas a mejorar la seguridad.
El servicio de vigilancia también ha sido objeto de un importante refuerzo, con un incremento del 20%. Durante el presente año, se incorporarán 123 nuevos vigilantes a los centros sanitarios. Estos profesionales han sido asignados estratégicamente tras la elaboración de un mapa de agresiones que clasifica los centros según su nivel de riesgo. Se unirán a la red existente de vigilantes para salvaguardar la seguridad tanto de pacientes como de trabajadores.
Para una protección adicional, los profesionales disponen del Código Alerta, un sistema que permite al personal avisar rápidamente ante cualquier sospecha de agresión, facilitando una intervención más veloz. Para asegurar su conocimiento y uso, se ha elaborado y distribuido una ficha informativa entre todo el personal sanitario.
Campaña de concienciación y datos recientes
Con el fin de sensibilizar a la población y al propio personal, Sanidad lanzó la campaña “Agredir al personal sanitario es delito. Y tiene impacto en la atención que recibes”. Esta iniciativa busca concienciar sobre las graves repercusiones de agredir a un profesional de la salud y animar al personal a notificar cualquier incidente. Un efecto notable de esta campaña ha sido el aumento y la consolidación de la política de tolerancia cero hacia las agresiones.
Las estadísticas recientes reflejan este cambio. En el año 2025, se notificaron 1.457 agresiones al personal sanitario, desglosadas en 1.227 agresiones verbales y 230 físicas. Esto representa un incremento respecto a las 1.356 agresiones registradas en 2024. Este aumento se atribuye principalmente a una mayor notificación de las agresiones verbales, mientras que las agresiones físicas y aquellas que resultan en baja laboral se han mantenido estables. Este dato subraya la postura firme del personal contra cualquier tipo de insulto, falta de respeto o desconsideración en el ejercicio de su profesión.
Analizando la distribución de las agresiones, 822 se produjeron en el ámbito de la Atención Primaria y 635 tuvieron lugar en el entorno hospitalario. En los centros de salud, las categorías profesionales más afectadas son el personal administrativo y los facultativos. Por otro lado, en los hospitales, los profesionales más impactados son los TCAE (Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería) y el personal de Enfermería.
Un dato relevante es que más del 80% del personal que ha sufrido una agresión son mujeres. Esta proporción se explica principalmente porque la plantilla global de profesionales del ámbito sanitario en la Comunitat Valenciana está compuesta mayoritariamente por mujeres, superando el 76% del total.


