La comarca de la Ribera del Xúquer lleva años siendo un territorio partido en dos por la lógica del coche privado. Municipios que dependen de un hospital al que no siempre llega el autobús, pedanías sin carril bici, polígonos industriales mal conectados. Ahora, la Generalitat Valenciana da el primer paso para cambiarlo con el inicio del proceso de elaboración del Plan de Movilidad Supramunicipal del área urbana de Alzira (PMoSira), un instrumento que pretende establecer el marco estratégico para transformar cómo se desplazan las personas en todo el área funcional de la Ribera del Xúquer.
Un plan que nace de la necesidad territorial
La Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación ha abierto la consulta previa del PMoSira, el primer trámite formal del proceso. La iniciativa no surge en el vacío: para la mejora de la cohesión territorial del Área Funcional de La Ribera del Xúquer, se ha considerado altamente prioritario el diseño y la puesta en marcha de un sistema de transporte público que vertebre eficazmente el territorio . Es, en otras palabras, una deuda histórica de la planificación autonómica con una comarca que aglutina decenas de municipios y una población que supera las 280.000 personas.
El diagnóstico es conocido por quienes viven allí. Las limitaciones actuales reducen el potencial de la bicicleta como alternativa real al vehículo privado, mientras que el sistema de transporte público presenta una utilización reducida por factores como la estructura de líneas insuficiente, la débil integración con la estación ferroviaria y frecuencias no competitivas frente al vehículo privado. El PMoSira aspira precisamente a romper con ese círculo vicioso.
Qué propone el plan y cómo cambiará el día a día
El objetivo del PMoSira no es solo añadir más autobuses o pintar más carriles bici. Su enfoque es más ambicioso: coordinar las políticas y actuaciones de movilidad mediante la integración del transporte público, el impulso de la movilidad activa —a pie o en bicicleta—, la incorporación de tecnologías inteligentes y la mejora de la eficiencia energética. El plan también contempla explícitamente la resiliencia frente a fenómenos climáticos extremos, una prioridad que adquiere especial relevancia en una comarca que convive con el riesgo de inundaciones del río Xúquer y que tiene todavía muy reciente el impacto de la dana de 2024 en el entorno metropolitano valenciano.
Garantizar que la movilidad no se interrumpa en situaciones de emergencia y favorecer la adaptación del territorio al cambio climático son, por tanto, dos ejes que atraviesan transversalmente todo el documento. No es un detalle menor: el plan integrará actuaciones dirigidas a fomentar los modos de desplazamiento sostenibles, mejorar la accesibilidad universal, reducir la dependencia del vehículo privado y reforzar la cohesión territorial entre los distintos núcleos urbanos.
Un proceso abierto a la ciudadanía
La consulta previa que acaba de arrancar permanecerá abierta hasta el próximo 6 de agosto a través del portal web PMoSira. Cualquier ciudadano, asociación o entidad puede acceder a la información disponible y presentar aportaciones y observaciones que contribuyan a mejorar tanto el borrador del plan como el Documento Inicial Estratégico. Estos dos documentos servirán, a su vez, para iniciar el procedimiento de evaluación ambiental y territorial estratégica, el filtro técnico que cualquier gran plan territorial debe superar antes de entrar en vigor.
Este primer paso de participación ciudadana no será el único. Tras la fase de consulta previa, el borrador del plan y el Documento Inicial Estratégico se presentarán en un acto público con representantes de la Administración autonómica y del equipo redactor. La jornada incluirá un espacio abierto de preguntas y comentarios para que vecinos y colectivos puedan expresar sus inquietudes y prioridades directamente ante los responsables del plan.
El reto de coordinar sin imponer
El PMoSira tiene ante sí un reto que va más allá de la planificación técnica: coordinar voluntades municipales diversas en un territorio donde cada ayuntamiento tiene sus propias prioridades y ritmos. Las nuevas rutas de transporte en la zona ya dan cobertura a una población de alrededor de 280.000 personas , lo que da una idea de la escala del desafío y de la cantidad de intereses que deberán conciliarse para que el plan sea efectivo.
La elaboración del PMoSira representa, en definitiva, una apuesta por dejar de gestionar la movilidad municipio a municipio y empezar a pensar la comarca como un sistema interconectado. Si el proceso participativo funciona y los borradores se consolidan con respaldo ciudadano, la Ribera del Xúquer podría contar en los próximos años con un modelo de transporte que haga más fácil ir al hospital, al trabajo o simplemente al pueblo de al lado sin depender del coche. Un cambio pequeño en el papel, pero enorme en la vida cotidiana de quienes viven allí.


