Cuando los teléfonos móviles colapsan y las líneas convencionales dejan de funcionar, solo queda una opción: la radio. Esa es, en esencia, la filosofía que mueve a la Generalitat Valenciana a formar a responsables municipales en el uso de la red de Comunicaciones Móviles Digitales de Emergencias y Seguridad, conocida como Comdes. La jornada, celebrada en las instalaciones del Instituto Valenciano de Seguridad Pública y Emergencias (IVASPE) en Cheste, no fue un evento protocolario más. Tenía un destinatario muy concreto: los municipios pequeños, los que no cuentan con Policía Local ni con grandes recursos en materia de comunicaciones de emergencias.
Una red que no cae cuando más se necesita
La red Comdes no es una herramienta nueva, pero sí está creciendo de forma sostenida. Cuenta con 206 estaciones base en todo el territorio valenciano y da servicio a más de 17.700 usuarios integrados en 360 flotas distintas, entre las que figuran los servicios de urgencias sanitarias, los consorcios de bomberos, la policía autonómica, las policías locales y los efectivos de protección civil de 289 ayuntamientos. Su principal virtud frente a los sistemas convencionales es que mantiene operativas las comunicaciones de voz y datos aunque la telefonía móvil o Internet estén saturadas o caídas. La red posee la capacidad única de mantener su operatividad sin interrupciones, incluso cuando las redes de telefonía móvil convencionales se encuentran saturadas debido a la gran afluencia de público.
La tecnología que hace posible todo esto es el estándar TETRA (Terrestrial Trunked Radio). Comdes funciona como una red privada virtual para cada flota y permite la intercomunicación mediante grupos de comunicación comunes para facilitar su operativa local, comarcal y autonómica. En la práctica, esto significa que un agente de protección civil de un pequeño municipio del interior puede hablar directamente con el Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat usando el mismo canal que los bomberos o la UME. La red constituye el sistema de comunicaciones normalizado para los servicios esenciales que intervienen en una emergencia o catástrofe en el ámbito de la Comunitat Valenciana, y es también una herramienta fundamental para la coordinación de actuaciones en estas situaciones.
El conseller pone el foco en el factor humano
La inauguración de la jornada contó con la presencia del conseller de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama, y del secretario autonómico Fernando Lasheras. El mensaje del conseller fue claro y directo: de poco sirve tener tecnología si nadie sabe usarla.
"Saber qué está ocurriendo, poder transmitirlo con rapidez y precisión y mantener el contacto incluso cuando fallan las vías ordinarias, marcan la diferencia entre una incidencia controlada y una incidencia mayor" - Juan Carlos Valderrama, conseller de Emergencias e Interior de la Generalitat Valenciana
Valderrama subrayó que la eficacia del sistema de protección civil depende de que todas las administraciones estén conectadas en el momento decisivo y compartan los mismos protocolos de comunicación. En ese sentido, defendió que contar con formación básica sobre el manejo de las emisoras Comdes puede marcar la diferencia entre sentirse solo ante un problema o saber que hay una administración entera respondiendo al otro lado.
Más de 17.000 usuarios y 360 flotas conectadas
La magnitud de la red Comdes no es menor. La infraestructura de radiocomunicaciones móviles de la Generalitat conecta a más de 17.000 usuarios y a 360 flotas distintas vinculadas a la seguridad y la protección de la Comunitat Valenciana. En esa red conviven, codo con codo, actores muy distintos: la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias, los bomberos forestales y sus unidades helitransportadas, los consorcios provinciales, los servicios municipales de bomberos, los cuerpos de Policía Local, la Policía de la Generalitat, la Cruz Roja, la Unidad Militar de Emergencias, los agentes medioambientales, los ferrocarriles de la Generalitat y las agrupaciones locales de protección civil, entre otros.
La red dispone de 206 estaciones base que proporcionan una cobertura territorial de más del 98% y poblacional de más del 99,5% en la Comunitat Valenciana. Esos datos ofrecen una idea de la ambición del sistema: prácticamente ningún rincón del territorio valenciano queda fuera de cobertura.
Pequeños municipios, gran responsabilidad
La jornada de Cheste puso el acento en un colectivo que suele quedar al margen de los grandes planes de formación en emergencias: los ayuntamientos sin Policía Local. Son precisamente estos municipios los que, ante un incidente grave, pueden verse más desprotegidos si no conocen los canales de comunicación disponibles. La apuesta de la Generalitat es que la formación técnica sea el puente que compense esa desigualdad de recursos.
Valderrama avanzó que su departamento seguirá invirtiendo en formación, en tecnología y en acompañamiento continuo, con una premisa que resume bien la filosofía del proyecto: cada ayuntamiento bien preparado hace a toda la Comunitat Valenciana más segura. Una afirmación que, leída a la luz de las emergencias vividas en los últimos años en la región, suena menos a eslogan y más a lección aprendida.

