La huelga indefinida del profesorado de la enseñanza pública no universitaria valenciana podría tener los días contados. La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades enviará este miércoles por la tarde una nueva propuesta a la mesa sindical, después de recoger las reivindicaciones de las organizaciones convocantes, con el objetivo de firmar un acuerdo en la reunión prevista para el jueves a las 12:00 horas. La negativa a un entendimiento ha mantenido en tensión durante semanas colegios, institutos y familias de toda la Comunitat Valenciana.
Una propuesta que va más allá del salario
El conflicto educativo, que comenzó como una negociación laboral sobre salarios, ratios y condiciones de trabajo, se ha convertido ya en una crisis política para el Gobierno valenciano. Ahora, la Conselleria intenta dar un giro a la situación con un paquete de medidas que, según el departamento dirigido por Carmen Ortí, supera con creces el terreno puramente económico. A la mejora retributiva ya firmada previamente, Educación suma avances en ratios, plantillas docentes, inclusión educativa, Formación Profesional e infraestructuras.
El capítulo de infraestructuras es, sin duda, el de mayor calado económico. La propuesta incluye una inversión de 372 millones de euros con respaldo presupuestario del Consell, articulada a través de un Plan Director de Infraestructuras Educativas que contempla, entre otras actuaciones, un Plan de Confort Térmico y Accesibilidad en los centros. Una medida que, en la práctica, afectará directamente al día a día de miles de alumnos y docentes que cada verano conviven con aulas sin climatizar o con barreras arquitectónicas sin resolver.
Dentro de ese paquete, se reservan también 2 millones de euros específicamente para la mejora de los centros afectados por la dana, reconociendo así el impacto que la catástrofe natural tuvo sobre la red educativa de la Comunitat.
El Plan Edificant y los nuevos planes de inversión
El Plan Edificant, programa de construcción y rehabilitación de centros educativos puesto en marcha años atrás y que se ha consolidado como uno de los referentes en política educativa valenciana, seguirá adelante con una dotación presupuestaria de 229,7 millones de euros, manteniendo el alto porcentaje de ejecución que lo ha caracterizado. A ello se suma un presupuesto adicional de 131 millones de euros para inversiones propias de la Conselleria.
La propuesta contempla además la creación del llamado Plan Recole, una línea de subvenciones dirigida a los Ayuntamientos para la mejora de centros educativos de titularidad municipal —CEIPs y CEE—, dotada con 10 millones de euros. Una fórmula que reconoce la realidad descentralizada de la red de centros públicos y pone a los consistorios como actores clave en la mejora de las instalaciones.
La apuesta por los microacuerdos
El secretario autonómico de Educación, Daniel McEvoy, había considerado, tras recibir la nueva propuesta sindical, que ambas partes iban a "acercar posturas" y que el acuerdo "va a ser inminente". La metodología elegida para esta negociación refuerza esa apuesta: en lugar de intentar condensar todo en un único gran acuerdo, la Conselleria trabajará con la firma de microacuerdos, separando los diferentes puntos en documentos diferenciados. Es el mismo sistema que ya funcionó con la firma del acuerdo de mejora salarial del profesorado.
"El acuerdo es muy bueno. Nos situaría a la vanguardia de todo el Estado en materia educativa. Es bueno para los docentes, es bueno para el alumnado y es bueno para cada familia valenciana." - Daniel McEvoy, secretario autonómico de Educación de la Generalitat Valenciana
McEvoy también dejó claro el calendario inmediato al anunciar el envío del documento: las organizaciones sindicales dispondrán de la tarde del miércoles para consultar la propuesta con sus bases antes de sentarse a la mesa el jueves. El secretario autonómico señaló que ambas partes tienen que ceder para llegar al entendimiento que la sociedad está demandando, ya que, por ejemplo, compartiendo el objetivo de bajar las ratios, quizás no pueda hacerse "con la premura" que piden los sindicatos. La pelota, una vez más, está en el tejado de los sindicatos. Y el cronómetro, esta vez, marca el jueves al mediodía.


