Pedir ayuda después de sufrir un delito nunca es fácil. Dar ese primer paso implica revivir el trauma, enfrentarse a un sistema judicial desconocido y, muchas veces, hacerlo en soledad. Para reducir esa distancia entre la víctima y el apoyo que necesita, la Generalitat Valenciana ha anunciado la apertura de una nueva Oficina de Asistencia a las Víctimas del Delito (OAVD) en Mutxamel, un municipio del Alicante interior. Con este nuevo centro, la red valenciana alcanza los 38 puntos de atención y se consolida como la más extensa de toda España.
El anuncio lo realizó la consellera de Justicia, Transparencia y Participación, Nuria Martínez, durante el encuentro que mantuvo con el alcalde de Mutxamel, Rafael García, en la sede de la conselleria. Una reunión que, más allá del protocolo institucional, cierra una brecha geográfica en un territorio que, como tantos municipios medianos, quedaba lejos de los grandes núcleos donde se concentran este tipo de recursos.
"Nuestro objetivo es garantizar que nadie quede desprotegido. Sabemos lo difícil que es dar el paso para pedir ayuda, por eso estamos comprometidos en hacer que este recurso esté disponible para todos" - Nuria Martínez, consellera de Justicia, Transparencia y Participación de la Generalitat Valenciana
Qué hace exactamente una OAVD
Las Oficinas de Asistencia a las Víctimas del Delito son mucho más que una ventanilla de información. Facilitan a víctimas y testigos los recursos necesarios para garantizar su seguridad, además de asistencia integral y especializada que incluye asesoramiento letrado, psicológico y social. En la práctica, esto significa que una persona que ha sufrido una agresión, un robo con violencia o maltrato familiar puede acudir allí sin necesidad de saber nada de leyes ni de procedimientos judiciales: los profesionales la orientan desde el primer minuto.
Se trata de un recurso público y gratuito al que puede acceder cualquier víctima, tanto directa como indirecta, de todo tipo de delitos, sin necesidad de una denuncia previa. Ese último detalle —que no hace falta haber denunciado para recibir ayuda— cambia radicalmente la ecuación para muchas personas que dudan si acudir o no a la justicia.
Estas oficinas también promueven medidas de justicia restaurativa y actúan como punto de coordinación de las órdenes de protección de las víctimas de violencia doméstica y de género que adopten los órganos judiciales de la Comunitat Valenciana. Un papel que va más allá del acompañamiento puntual y que las convierte en un nodo central dentro del entramado de protección a las víctimas.
Más de 32.000 personas atendidas en un solo año
Los números hablan por sí solos. Durante 2025, el personal de las 37 OAVD entonces en funcionamiento atendió a más de 32.000 personas en la Comunitat Valenciana. Una cifra que equivale, aproximadamente, a la población de una ciudad mediana, y que pone de manifiesto la magnitud real de la demanda. No son casos excepcionales: son vecinos, familias, personas que en algún momento necesitaron apoyo profesional y encontraron este recurso.
El catálogo de situaciones que atienden estas oficinas es amplio y refleja la diversidad del sufrimiento que puede causar la delincuencia: violencia de género, maltrato familiar, agresiones sexuales, acoso escolar o laboral, robos con violencia, trata de seres humanos, delitos de odio y terrorismo, entre otros. Ninguna víctima queda fuera del alcance del servicio por la naturaleza del delito que sufrió.
La red más extensa de España, municipio a municipio
Las OAVD existen en todas las comunidades autónomas, en prácticamente todas las capitales de provincia e incluso en otras ciudades. Sin embargo, la distribución territorial varía mucho de una comunidad a otra. A nivel estatal, el Ministerio de Justicia gestiona directamente 26 oficinas, distribuidas entre las comunidades y ciudades autónomas que no tienen competencias transferidas en materia de justicia. La Comunitat Valenciana, con competencias propias en la materia, ha apostado por una estrategia de expansión progresiva que la sitúa hoy en cabeza del ranking nacional.
Abrir una oficina en Mutxamel no es solo un gesto simbólico hacia un municipio concreto. Es la expresión de una política que entiende que la proximidad importa: que una víctima de un pueblo no debería tener que desplazarse decenas de kilómetros para recibir el mismo apoyo que un residente en una capital de provincia.
"Las OAVD representan un pilar fundamental en la protección y apoyo a las personas afectadas por cualquier tipo de delito, garantizando una atención integral, gratuita y especializada" - Nuria Martínez, consellera de Justicia, Transparencia y Participación de la Generalitat Valenciana
La consellera Martínez ha avanzado que la Generalitat continuará trabajando para consolidar y mejorar esta red, reforzando los recursos humanos y mejorando los espacios físicos. En un momento en que la atención a las víctimas ocupa un lugar cada vez más central en el debate sobre justicia y cohesión social, ampliar esta red no es solo una medida administrativa: es una declaración de que el Estado —también en su versión autonómica— está dispuesto a acompañar a quienes más lo necesitan, allí donde estén.
