La Comunitat Valenciana presiona al Gobierno para reunir de urgencia a las autonomías tras la sentencia que tumba el registro nacional de alquileres turísticos

La consellera Marián Cano exige al ministro Hereu una Conferencia Sectorial de Turismo urgente tras la sentencia del Supremo que anuló el registro único de alquileres de corta duración.

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Marián Cano
Marián Cano

Una sentencia. Dos consecuencias inmediatas. Y una pregunta que recorre despachos autonómicos, plataformas digitales y operadores turísticos de toda España: ¿qué pasa ahora? El Tribunal Supremo acaba de dinamitar uno de los pilares de la política estatal en materia de vivienda turística, y la Comunitat Valenciana no ha tardado ni un instante en exigir una respuesta coordinada. La consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, Marián Cano, ha remitido una carta al ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, reclamando la convocatoria extraordinaria y urgente de la Conferencia Sectorial de Turismo.

La sentencia que lo cambió todo

El origen de esta demanda hay que buscarlo en la sentencia nº 620/2026 del Alto Tribunal, dictada el 19 de mayo de 2026. El Supremo consideró que el Estado carece de título competencial para establecer un registro nacional que se superpone a los registros autonómicos existentes en materia de arrendamientos turísticos. El fallo respondía, precisamente, al recurso contencioso-administrativo que había interpuesto la Generalitat Valenciana.

La sentencia declaró nulo el procedimiento establecido desde el 1 de julio de 2025, regulado en el Real Decreto 1312/2024, de 23 de diciembre, que obligaba a obtener un número de registro como requisito para publicitar arrendamientos de corta duración en plataformas digitales. Dicho de otro modo: hasta ese momento, cualquier propietario que quisiera anunciar su piso en Airbnb, Booking o similares necesitaba un código oficial del Estado. Ese código ha quedado fulminado.

La sentencia estima parcialmente el recurso, anulando únicamente los preceptos por los que se crea el llamado "registro único de arrendamientos", pero desestima el recurso en lo referente a las disposiciones que regulan la ventanilla única digital de arrendamientos, las obligaciones de transmisión de datos de las plataformas en línea y la transmisión de datos con fines estadísticos. Una victoria parcial, pero de enorme calado.

Aunque el Real Decreto impugnado afirmaba dictarse en aplicación del Reglamento europeo 2024/1028, el Supremo aclaró que dicha norma europea no exige que el sistema de registro sea de ámbito estatal ni altera el reparto interno de competencias de cada Estado miembro. El argumento europeo, en definitiva, no coló.

Un vacío legal con impacto real en el bolsillo de los ciudadanos

Más allá del debate jurídico, la sentencia tiene consecuencias muy concretas para propietarios, plataformas y comunidades autónomas. El propio Supremo refleja en su resolución que se ha producido un aumento constante de esta modalidad de arrendamientos, con incidencia en la disminución del número de viviendas destinadas a alquileres de larga duración y el consiguiente aumento del precio de los alquileres y de la vivienda en las ciudades, generando problemas de acceso a la vivienda y el progresivo desplazamiento de los residentes habituales a otras zonas. El alquiler turístico, en suma, no es solo una cuestión de turismo: también es una cuestión de barrio, de convivencia y de precio del metro cuadrado.

Los ciudadanos que, cumpliendo con la normativa autonómica que les resultaba de aplicación, vieron limitada o bloqueada su capacidad para intervenir en el mercado como consecuencia de las exigencias del procedimiento ahora declarado nulo, podrían tener expedita la posibilidad de reclamar los daños y perjuicios que les fueron causados por aplicación directa de la norma. Una puerta abierta a reclamaciones que podría traducirse en un coste significativo para las arcas públicas.

La Comunitat Valencia toma la iniciativa

Ante este escenario de incertidumbre, Marián Cano ha actuado con rapidez. En la carta enviada a Hereu, la consellera no se limita a pedir una reunión: exige que en esa conferencia participe también el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, subrayando que la materia trasciende lo estrictamente turístico y afecta de lleno a la política de vivienda y a la futura coordinación interadministrativa con las plataformas de comercialización digital.

"Esta sentencia abre un nuevo escenario que exige una respuesta inmediata, ordenada y coordinada entre administraciones para ofrecer seguridad jurídica a las comunidades autónomas, a las entidades locales, a los destinos turísticos y al conjunto del sector." - Marián Cano, consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Generalitat Valenciana

Una agenda de urgencia para la mesa sectorial

La Generalitat Valenciana ha propuesto un orden del día concreto para esa reunión que pide con premura. En primer lugar, el análisis de las consecuencias jurídicas, económicas y operativas derivadas de la sentencia. Pero la lista de asuntos no se agota ahí: la Comunitat también plantea evaluar el impacto económico sobre el sector turístico y los operadores —incluyendo el coste directo y el lucro cesante—, con el objetivo de determinar posibles procedimientos de resarcimiento.

Además, reclama una hoja de ruta con cronograma para articular la coordinación entre vivienda, turismo y plataformas digitales, así como para desplegar la ventanilla única prevista en el Reglamento (UE) 2024/1028 a partir del nuevo escenario abierto por el fallo judicial. La ventanilla única digital se mantiene como infraestructura tecnológica y canal de coordinación e intercambio de datos entre administraciones , pero su encaje competencial requiere ahora ser redefinido.

La carta al ministro también aborda un asunto de calendario con fecha de vencimiento próxima: garantizar el cumplimiento de los plazos de ejecución y justificación de los Planes de Sostenibilidad Turística en Destino, cuya fase final se complica tras la publicación, el pasado 30 de abril, de las directrices europeas sobre el cierre del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia. Aquí no se trata solo de política: hay fondos europeos en juego.

Lo que subyace en toda esta movida institucional es una pregunta de fondo que el sector lleva años evitando responder con claridad: ¿quién manda realmente sobre el alquiler turístico en España? La sentencia del Supremo ha dibujado una línea más nítida a favor de las autonomías, pero el mapa sigue siendo un puzle de competencias solapadas. Cano reclama al Gobierno que convoque esa conferencia "en el plazo más breve posible". El reloj corre, y los destinos turísticos, los operadores y las administraciones locales esperan respuestas antes de que llegue la próxima temporada alta.