Hay sectores que llevan siglos cosidos a la identidad de un territorio. El textil es uno de ellos en la Comunitat Valenciana, donde pueblos como Ontinyent, Alcoi, Cocentaina o Bocairent han construido buena parte de su tejido social y económico alrededor de una industria que hoy se enfrenta a uno de sus mayores retos: reconvertirse sin perder el hilo. Para acompañar esa transformación, la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio ha destinado 54,4 millones de euros a lo largo de esta legislatura para modernizar un sector que no puede —ni quiere— quedarse atrás.
Casi 800 proyectos impulsados en una sola legislatura
La inversión pública ha permitido poner en marcha 775 proyectos empresariales centrados en cuatro grandes palancas de cambio: innovación, eficiencia energética, digitalización e internacionalización. No son cifras abstractas: detrás de cada proyecto hay una empresa real, en muchos casos una pequeña o mediana industria familiar, que ha dado el paso hacia un modelo de producción más eficiente y responsable.
Del total de los fondos movilizados, el 60% ha sido gestionado por Ivace+i, el organismo autonómico de competitividad empresarial, que ha inyectado 32,7 millones de euros en el sector. Gracias a ello se han ejecutado 448 proyectos, y el dato más revelador es quizá el que habla de su orientación: nueve de cada diez de esas iniciativas están vinculadas directamente con la economía circular y la sostenibilidad. En otras palabras, la industria textil valenciana no solo está cambiando cómo produce, sino para qué y con qué impacto.
"El sector de textil y moda es uno de los sectores que lideran esta transición" - Felipe Carrasco, secretario autonómico de Industria, Comercio y Consumo de la Generalitat Valenciana
Un catálogo para mostrar que el cambio ya está ocurriendo
El escenario elegido para hacer balance no fue casual. Ontinyent, capital histórica del textil valenciano, acogió la presentación del Catálogo de buenas prácticas en sostenibilidad del sector textil y moda, elaborado por el Observatorio del Textil y la Moda (OTYM). El documento recoge experiencias y soluciones que ya están aplicando empresas del sector, poniendo nombre y forma a una transformación que a veces resulta difícil de visualizar desde fuera. No es una hoja de ruta teórica: es un mapa de lo que ya se está haciendo.
Y lo que se está haciendo tiene contexto. El sector textil se enfrenta a una nueva reconversión hacia un modelo más circular y digitalizado, que le permita ganar en sostenibilidad, en competitividad y en posicionamiento en los mercados nacionales e internacionales. La presión regulatoria europea, la demanda de los consumidores por productos más responsables y la competencia de mercados con costes laborales menores obligan al sector a buscar diferenciación precisamente donde más puede brillar: en el valor añadido, el diseño y la trazabilidad.
El clúster del interior valenciano, clave en la estrategia
La industria textil valenciana es uno de los principales clústeres textiles de España, especialmente en las comarcas de l'Alcoià, el Comtat y la Vall d'Albaida. Este sector ha definido el entorno social, económico e industrial de muchos de los municipios del interior de Valencia y de Alicante, como Alcoy, Cocentaina, Muro, Ontinyent, Agullent, Banyeres o Bocairent, entre otros. Una tradición que ahora se convierte en un activo estratégico, siempre que logre adaptarse a las nuevas exigencias del mercado global.
La Conselleria de Industria es consciente de que proteger ese ecosistema requiere algo más que subvenciones puntuales. Por eso ha puesto en marcha la primera política de clústeres de la Comunitat Valenciana, dotada con 1,8 millones de euros para reforzar 19 agrupaciones empresariales de sectores estratégicos, entre ellos el textil. Los clústeres son vehículos potentes para identificar y abordar nuevas tendencias y actuar como agentes de cambio, pudiendo facilitar a las empresas la adopción de nuevas tecnologías avanzadas, la digitalización, nuevos modelos de negocio y soluciones bajas en carbono.
Un sector que mueve cerca de 1.800 millones de euros
Las cifras macroeconómicas del textil valenciano no son menores. La industria textil y de la confección genera una producción valorada en cerca de 1.800 millones de euros, lo que equivale al 3% del total de la producción industrial de la Comunitat. Además, concentra alrededor del 16% de las empresas textiles de toda España, con más de 2.100 establecimientos industriales repartidos por el territorio. Son números que justifican sobradamente la atención institucional y que sitúan a Valencia en una posición privilegiada para convertirse en referente nacional —y europeo— de la moda sostenible.
La estrategia del Gobierno valenciano apunta, según sus propias palabras, a transformar los desafíos de esta transición en oportunidades de crecimiento. Las empresas textiles valencianas han demostrado una notable capacidad para adaptarse a nuevos desafíos, evolucionando hacia modelos más sostenibles y de mayor valor añadido. Si la industria consigue mantener ese impulso, las comarcas del interior valenciano podrían escribir un nuevo capítulo de su larga historia textil, esta vez con etiquetas de trazabilidad, huella de carbono reducida y tejidos que no solo visten, sino que también cuidan el planeta.

