Valencia tendrá este verano un motivo más para visitar la Ciutat de les Arts i les Ciències. El complejo cultural y científico ha diseñado una programación de temporada que abarca desde el movimiento del cuerpo humano hasta los confines matemáticos del universo, con una apuesta clara por la participación del público como hilo conductor. La gran novedad es una exposición que invita, literalmente, a bailar.
Una exposición que pone el cuerpo en movimiento
El 2 de julio abre sus puertas '¡Bailar! El arte de moverse', la nueva muestra interactiva del Museu de les Ciències que ocupará la primera planta del edificio. La propuesta no es una exposición al uso: no hay vitrinas para contemplar ni paneles que leer en silencio. Aquí, el público no solo observa, participa, experimenta y crea. La idea es tan sencilla como ambiciosa: demostrar que bailar es un lenguaje universal, accesible para todas las edades y capacidades.
La exposición ha sido producida por la Cité des sciences et de l'industrie de París y diseñada en colaboración con el Centre National de la Danse , dos instituciones de referencia mundial en la divulgación científica y la cultura del movimiento. El resultado es una muestra organizada en tres grandes bloques temáticos —'Girar', 'Saltar' y 'Reunirse'— que funcionan como movimientos de una partitura corporal. Cada sección arranca con un vídeo introductorio y se despliega en instalaciones individuales y experiencias coreográficas colectivas.
Entre las actividades más llamativas, los visitantes podrán controlar las letras de la palabra 'Bailar' moviendo su propio cuerpo, practicar saltos coordinados sobre huellas marcadas en el suelo al ritmo de diferentes músicas, o ver cómo una pantalla captura y analiza en tiempo real su salto. También hay una lección de baile que recorre estilos tan distintos como el branle medieval, el vals decimonónico y la disco de los años setenta. Una forma de recordar que el impulso de moverse al son de la música no es nuevo: es tan antiguo como la humanidad.
La directora general de la Ciutat de les Arts i les Ciències, Ana Ortells, ha destacado que la muestra "anima desde el primer momento al público a participar, es decir, a bailar, ya que es totalmente interactiva y el visitante no parará de moverse y divertirse e interactuará con el resto de público".
El Museu de les Ciències amplía horarios y propuestas
Para aprovechar el tirón del verano, el Museu de les Ciències abrirá de 10.00 a 21.00 horas desde el 20 de junio hasta el 6 de septiembre, con talleres diarios de 'La Ciencia a Escena' en las aulas especiales de la planta baja y espectáculos en el Teatro de la Ciencia. Este espacio de la primera planta alberga dos propuestas: el musical científico 'Ramona y Cajal', que homenajea al Nobel español de neurociencia, y el show 'Alto voltaje', dedicado al fenómeno de la electricidad.
La oferta familiar se completa con 'Metamorfosis. El poder de la transformación', recomendada a partir de los 6 años, y una tercera planta del Museu dedicada por completo al cosmos. Las exposiciones 'Marte. La conquista de un sueño', 'Gravedad Cero' y 'La Luna al alcance de tus manos' invitan a soñar con otros mundos, mientras que el 'Bosque de Cromosomas' acerca de forma lúdica los secretos del cuerpo humano y la genética.
Otra novedad de 2026 se disfruta al aire libre y de forma gratuita. La exposición abstracta 'Genoma y estructura escultórica' de la artista Park Eun Sun reúne ocho obras en gran formato realizadas en mármol, acero y granito en los exteriores del complejo, consolidando así la apuesta de La Ciutat por el arte público de libre acceso.
El Hemisfèric mira al cielo y a los fractales
El planetario del Hemisfèric recupera uno de sus formatos más populares: 'Las Nocturnas de Verano'. A partir del 23 de junio y hasta el 3 de septiembre, todos los martes y jueves a las 20.00 horas, un planetarista guiará al público —se recomienda a mayores de 10 años— por el cielo nocturno estival y sus constelaciones más representativas. La experiencia de escuchar una voz humana narrar el universo en tiempo real tiene un encanto que ninguna grabación puede reemplazar del todo.
Pero si hay un estreno que promete sorprender, es 'Recombination. Más allá de la materia'. La película, que llega al Hemisfèric en julio, es una experiencia audiovisual inmersiva creada por Julius Horsthuis, artista digital considerado una figura de referencia internacional en la exploración visual de las matemáticas y los sistemas infinitos. El filme propone un viaje abstracto a través de cinco "mundos imaginarios" construidos a partir de estructuras fractales de altísima complejidad matemática, donde arte, ciencia y música convergen en una sola experiencia.
La programación astronómica del Hemisfèric tiene además un plato fuerte en agosto. El documental 'Eclipse. El momento de la totalidad' llega en el momento justo: servirá de antesala al eclipse solar del 12 de agosto, un acontecimiento astronómico de primer orden que podrá observarse desde la Península Ibérica. La cartelera se completa con propuestas para el público infantil —'Dinosaurios. Una historia de supervivencia', '3,2,1… Despegamos' y 'El arrecife encantado: Kaluoka'hina 3D'— y con documentales de naturaleza en formato fulldome como 'Animal Kingdom' y 'Oceans'.
El Oceanogràfic y CaixaForum, también en clave de verano
El Oceanogràfic suma su propia propuesta estival con un viaje por los principales ecosistemas marinos del planeta, desde el Mediterráneo hasta el Ártico y la Antártida. Belugas, tiburones, pingüinos y tortugas marinas serán los protagonistas de una campaña que pone el foco en los ecosistemas polares y su papel en el equilibrio climático global, bajo el lema "Solo conoces la punta del iceberg. Conoce los polos a fondo".
Por su parte, CaixaForum València acogerá los jueves 2, 9, 16 y 23 de julio sus Noches de verano, una experiencia inclusiva y participativa en la que el circo, la magia, el rock'n'roll, el jazz y el movimiento articulan una programación de conciertos, artes escénicas y talleres pensados para todos los públicos. En definitiva, la Ciutat de les Arts i les Ciències plantea un verano en el que moverse, asombrarse y aprender no son opciones incompatibles, sino la misma cosa.


