El textil valenciano factura más de 2.100 millones y mira al futuro: tecnología, sostenibilidad y mercados exteriores como palancas de crecimiento

La consellera Marián Cano defiende el textil valenciano como industria estratégica con 21.000 empleos y exportaciones que superan los 1.000 millones.

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Marián Cano, consellera
Marián Cano, consellera

Decir que el textil es una industria del pasado en la Comunitat Valenciana es, sencillamente, ignorar los datos. Más de 21.000 puestos de trabajo, una facturación que supera los 2.100 millones de euros y exportaciones por encima de los 1.000 millones conforman el retrato de un sector que, lejos de languidecer, lleva décadas reinventándose. Eso fue, precisamente, el mensaje central que la consellera de Innovación, Industria, Comercio y Turismo, Marián Cano, trasladó a los empresarios del sector durante la clausura de la Asamblea General Ordinaria de la Asociación de Empresarios Textiles de la Comunidad Valenciana (ATEVAL), celebrada en Ontinyent.

Una industria que no cede terreno

El contexto no es menor. El cierre del ejercicio 2025 evidenció la solidez del textil valenciano: la industria textil-confección de la Comunitat Valenciana terminó el año con 2.186 millones de euros en facturación y un empleo de 21.673 puestos de trabajo, manteniendo así la estabilidad del tejido productivo. No es un crecimiento espectacular, pero en un entorno marcado por la presión competitiva global y la volatilidad de la demanda interna, mantenerse es ya una forma de avanzar.

Cano subrayó que la Comunitat Valenciana alberga uno de los principales clústeres textiles de España, con una fuerte concentración empresarial en las comarcas de l'Alcoià, el Comtat y la Vall d'Albaida. En la última edición de Heimtextil, la feria textil más importante del mundo celebrada en Fráncfort, la representación valenciana lideró la presencia española, con 45 empresas participantes de un total de 75 firmas nacionales, destacando precisamente esa concentración industrial comarcal. Un dato que ilustra bien el peso real del sector más allá de los discursos institucionales.

"El textil valenciano no es una industria del pasado, sino una industria de presente y de futuro" - Marián Cano, consellera de Innovación, Industria, Comercio y Turismo de la Generalitat Valenciana

Del precio al valor: el giro estratégico del sector

Quizás uno de los cambios más profundos que ha vivido este sector en las últimas décadas es precisamente el que menos titulares genera: el abandono progresivo de la competencia por costes para abrazar modelos basados en la especialización, el diseño y el valor añadido. No es una transición sencilla ni indolora, pero los resultados avalan la apuesta. La consellera lo señaló con claridad: la industria del futuro será "más tecnológica, más digital e inteligente", y la competitividad ya no dependerá de producir más, sino de producir mejor, incorporando conocimiento, inteligencia artificial y procesos avanzados de fabricación.

En los últimos años, el ecosistema textil valenciano ha realizado importantes inversiones en digitalización, reciclaje, sostenibilidad y desarrollo de nuevos materiales, especializándose en segmentos como el textil técnico, el hogar, la moda sostenible y las soluciones industriales avanzadas. Esa diversificación es, en buena medida, lo que explica su resistencia frente a competidores con estructuras de costes mucho más bajas.

La sostenibilidad ocupa también un lugar central en este nuevo modelo. Cano destacó los avances realizados en eficiencia energética, reciclaje, reutilización de recursos, ecodiseño y economía circular, y apuntó que quienes se han anticipado a las nuevas demandas del mercado ya están cosechando ventajas competitivas tangibles. No obstante, las empresas también expresan su preocupación por el impacto de la normativa europea vinculada a sostenibilidad, trazabilidad y economía circular, y reclaman que estas exigencias vayan acompañadas de instrumentos de apoyo económico que permitan competir en igualdad de condiciones. La transición verde, en definitiva, tiene un precio que no todas las empresas pueden asumir en solitario.

Exportar para crecer

Si hay un motor que el sector considera indiscutible, ese es la internacionalización. Las exportaciones del textil valenciano superaron los 1.086 millones de euros en 2025, experimentando un crecimiento del 4,6%, y más de la mitad del negocio del sector procede ya de ventas fuera de España. Una cifra que convierte al mercado exterior no en un complemento, sino en el eje vertebrador de la actividad.

Cano insistió en que la internacionalización seguirá siendo uno de los grandes motores de crecimiento en los próximos años, y reafirmó el compromiso de la Generalitat de acompañar al sector con medidas de apoyo a la innovación, la modernización y la generación de talento. Desde ATEVAL, en paralelo, se reitera el compromiso de trabajar de la mano con las administraciones para consolidar y ampliar la presencia del textil valenciano en el exterior, aprovechando iniciativas que favorezcan el acceso a nuevos mercados y la mejora de la competitividad industrial.

Un premio que simboliza la memoria industrial del territorio

La asamblea también tuvo espacio para el reconocimiento. Marián Cano felicitó a Francisco Jover, de la empresa Francisco Jover de Alcoy, galardonado con el Premio ATEVAL a la Trayectoria Empresarial 2026. Un premio que, más allá del reconocimiento personal, funciona como recordatorio de algo que a veces se olvida en los debates sobre digitalización y competitividad: que detrás de cada empresa hay décadas de esfuerzo, arraigo territorial y capacidad de adaptación acumulada. El sector sigue siendo un motor económico clave para las comarcas centrales valencianas gracias a la generación de miles de puestos de trabajo directos e indirectos , y premiar esa trayectoria es también una forma de afirmar que el tejido industrial no se construye de la noche a la mañana.

En un momento en que la industria europea debate con urgencia cómo recuperar soberanía productiva frente a terceros países, el textil valenciano ofrece una respuesta práctica: especializarse, exportar, innovar y no perder de vista el territorio. La pregunta, ahora, es si los apoyos institucionales llegarán con la misma velocidad que los desafíos.