Menos papeleo y más enseñanza. Eso, en esencia, es lo que persigue el acuerdo que la Conselleria de Educación, Cultura y Universidades de la Comunitat Valenciana acaba de sellar con todas las organizaciones sindicales del sector: STEPV, CSIF, CCOO-PV y UGT-PV. El pacto, centrado en la simplificación administrativa de los centros educativos, llega en un momento en que la saturación burocrática del profesorado es ya un problema estructural reconocido a nivel nacional.
Y los datos respaldan esa urgencia. El 95% del profesorado considera que la excesiva carga administrativa les resta tiempo para la preparación de clases y la atención al alumnado con dificultades de aprendizaje. Un estudio de UGT concluye además que el 67,8% del profesorado español considera excesivo el trabajo burocrático asociado a la docencia, y asegura dedicar entre 6 y 10 horas extra semanales fuera de su horario lectivo a este tipo de tareas. Son horas que, en teoría, deberían estar dedicadas a preparar clases, atender dudas o simplemente descansar.
Un decreto en seis meses y la IA para generar documentos
El acuerdo firmado en Valencia no se queda en buenas intenciones. El plan establece medidas concretas y con plazos: la aprobación de un decreto de simplificación administrativa en un plazo máximo de seis meses, la implantación del expediente digital del docente para el próximo curso escolar, y el uso de herramientas de inteligencia artificial para la generación de documentos administrativos. A esto se suma el reconocimiento del derecho a la desconexión digital y la regulación del trabajo realizado fuera del centro educativo, una práctica que hoy ocupa tardes y fines de semana de miles de profesores sin ningún marco normativo claro.
"Uno de los principales beneficios de esta medida será la mejora de las condiciones laborales del profesorado, ya que, al reducirse el tiempo dedicado a tareas administrativas, podrán centrar sus esfuerzos en lo esencial: la atención al alumnado y sus familias, y el desarrollo de su labor pedagógica." - Carmen Ortí, consellera de Educación, Cultura y Universidades de la Generalitat Valenciana
La consellera no esquivó el diagnóstico más incómodo: la burocracia docente se ha triplicado en los últimos años, con cambios normativos sucesivos que han ido apilando trámites sobre las espaldas de maestros y profesores. Dar respuesta a esa acumulación, según Ortí, era "una demanda justa" que no podía seguir ignorándose.
Un acuerdo sobre el valenciano y la formación del profesorado
La jornada también deparó otro pacto bilateral, este entre la Conselleria y el sindicato CSIF, relativo al uso del valenciano en los centros educativos. El convenio contempla un plan de formación del profesorado en lengua valenciana, con atención especial a las comarcas de predominio castellano, y regula la formación necesaria para obtener los certificados de Capacitación en Valenciano y el Diploma de Mestre en Valencià. Una medida que busca equilibrar la presencia del valenciano en el aula desde la formación de quienes enseñan, no solo desde los currículos.
Más de 3.338 millones: la apuesta más ambiciosa de la historia
Los acuerdos del día se enmarcan en un proyecto de mayor envergadura. La Generalitat Valenciana ha presentado lo que describe como la propuesta de transformación de la educación pública más ambiciosa jamás realizada en la Comunitat, con una inversión prevista que supera los 3.338 millones de euros para los próximos años. La cifra, por sí sola, ya exige atención.
Entre las medidas más destacadas de esa propuesta global figura la mejora retributiva del profesorado, ya firmada con ANPE y CSIF, que situaría a los docentes valencianos entre los mejor pagados de España. También se plantea una reducción de las ratios alumno-profesor hasta alcanzar los niveles más bajos de la historia autonómica, la incorporación de 7.742 nuevos docentes en los próximos años y una inversión conjunta de 1.410 millones de euros en infraestructuras educativas hasta 2029.
La consellera subrayó que "las posiciones se están acercando en materias como las infraestructuras", en referencia a los puntos del acuerdo que aún están sobre la mesa. Las organizaciones sindicales han sido emplazadas a continuar las negociaciones en mesas sectoriales, con el objetivo de alcanzar el máximo consenso posible. El desgaste docente se ha convertido en una de las principales preocupaciones del sistema educativo español, y la creciente carga burocrática impacta directamente en el tiempo que el profesorado puede dedicar a preparar clases, atender al alumnado y desarrollar una enseñanza más personalizada. Que una comunidad autónoma aborde ese problema con acuerdos transversales y cifras concretas es, al menos, un paso que el sistema llevaba tiempo reclamando.

