El fondo público IMPULSA I inyecta 48 millones en diez empresas valencianas y se convierte en modelo para otras comunidades autónomas

El fondo de deuda promovido por el IVF ha destinado el 70% de sus recursos a empresas de la Comunitat Valenciana desde 2021.

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Cuando una empresa lleva demasiadas deudas encima o no tiene suficiente músculo financiero para crecer, los bancos tradicionales raramente son la solución. Ahí es donde entran los fondos especializados en deuda. Y uno de los que mejor ha funcionado en España en los últimos años tiene su epicentro en Valencia. El Fondo Valenciano para el Impulso Empresarial-IMPULSA I ha canalizado 48,4 millones de euros hacia diez empresas de la Comunitat Valenciana, lo que representa el 70,2% de todos los recursos invertidos por el fondo desde su creación en 2021.

Casi 69 millones en cinco años para 15 empresas

El balance global del fondo, gestionado por Oquendo Capital bajo el paraguas del Institut Valencià de Finances (IVF), arroja una cifra total de 68,9 millones de euros invertidos en 15 compañías entre 2021 y 2026. El fondo nació con un tamaño inicial de 60 millones de euros, con un compromiso máximo de inversión por parte del IVF de 24 millones, pero la palanca de la colaboración público-privada ha permitido que los recursos movilizados superen ampliamente ese punto de partida.

Las empresas beneficiadas pertenecen a distintos sectores de actividad, aunque comparten un denominador común: la necesidad de acometer proyectos de crecimiento, expansión o transformación sin encontrar respuesta fácil en los circuitos de financiación convencionales. IMPULSA es un fondo de deuda dirigido a invertir principalmente en empresas con domicilio social o sede de actividad en la Comunitat Valenciana que acrediten exceso de endeudamiento o insuficiencia de recursos propios, de modo que mediante su entrada puedan reestructurar su pasivo financiero y dar un impulso a su actividad productiva.

"Más de siete de cada diez euros invertidos por el fondo se han destinado a empresas de la Comunitat Valenciana, lo que demuestra la capacidad de este instrumento para movilizar recursos hacia nuestro tejido productivo y contribuir a reforzar su competitividad" - Enrique Montes, director general del Institut Valencià de Finances (IVF)

Deuda antes que capital: la apuesta diferencial de IMPULSA

Lo que distingue a IMPULSA I de otros vehículos de inversión pública no es tanto el volumen de dinero movilizado como la naturaleza de sus instrumentos. En lugar de tomar participaciones en el capital de las empresas —la fórmula clásica del capital riesgo—, el fondo opera principalmente a través de préstamos participativos, deuda convertible y préstamos con distintos grados de subordinación. Esta especialización le permite cubrir un hueco que otros mecanismos de financiación pública no alcanzaban: las operaciones corporativas complejas que requieren soluciones a medida.

La entrada en el capital de una empresa queda reservada, según el diseño del fondo, para aquellos casos en que la propia operación lo exija. Es una distinción sutil pero relevante: IMPULSA no busca convertirse en accionista, sino en socio financiero temporal que refuerza la estructura de pasivo de la compañía para que esta pueda dar el salto que necesita.

"IMPULSA es un instrumento singular dentro del ecosistema de financiación empresarial promovido por el IVF. Su especialización en soluciones de deuda a través de fondos de inversión especializados para apoyar operaciones corporativas ha permitido cubrir necesidades que difícilmente encontraban respuesta en otros vehículos de inversión" - Enrique Montes, director general del Institut Valencià de Finances (IVF)

Un modelo que otras comunidades ya quieren copiar

El éxito del modelo no ha pasado desapercibido más allá de las fronteras valencianas. Según el director general del IVF, IMPULSA I "se ha consolidado como un modelo de referencia que está siendo replicado por organismos públicos de otras comunidades autónomas". Es una señal inequívoca de que la fórmula funciona: combinar la capacidad del sector público para asumir riesgo con la agilidad y el criterio técnico de una gestora privada especializada como Oquendo Capital.

El IVF promueve y participa en sociedades y fondos de capital riesgo con el fin de incrementar la oferta de capital para las empresas, complementando al sector privado y multiplicando los recursos que se destinen a proyectos de la Comunitat Valenciana. IMPULSA I es, en ese sentido, la expresión más acabada de esa filosofía aplicada a la financiación mediante deuda. Y el hecho de que otras administraciones públicas estén mirando hacia Valencia para replicar su esquema dice mucho de lo que puede conseguirse cuando la colaboración público-privada se diseña con rigor y objetivos claros.

La cartera del fondo, según el propio Montes, evoluciona de forma "muy positiva", algo que el director general atribuye en buena medida a la profesionalización de la gestión. Porque identificar una oportunidad de inversión en una empresa con el balance dañado, estructurar la operación y maximizar su impacto sin perder dinero público por el camino no es tarea sencilla. Es, precisamente, el tipo de trabajo para el que existen los equipos especializados que el sector público, por sí solo, rara vez puede reunir bajo su propio techo.