El verano en Alicante tiene muchas formas de medirse: las horas de sol, el lleno en las terrazas, las colas en la playa. Pero también, paradójicamente, los trenes que circulan de madrugada. Este viernes 28 y sábado 29 de agosto, el Tramnochador pondrá fin a su temporada estival, cerrando así dos meses de servicio nocturno ininterrumpido que han permitido a miles de personas moverse por el área metropolitana de Alicante y las marinas sin necesidad de coger el coche.
Dos meses de noches conectadas
Desde el 3 de julio, Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) ha operado este servicio especial cada fin de semana y en vísperas de festivos, una apuesta que ya tiene recorrido histórico en la provincia pero que cada verano amplía su alcance. Este 2025, tanto el área metropolitana de Alicante como la Marina Baixa han gozado de trenes ininterrumpidos los viernes y sábados un poco antes que en años anteriores, con el Tramnochador adelantando su puesta en marcha. Un dato que no es menor: habla de una demanda creciente y de una red que empieza a tomarse en serio el ocio nocturno como parte de su misión.
El contexto general del TRAM también acompaña. La red registra una afluencia diaria de 55.500 viajeros y alcanzó los 20.267.803 usuarios en 2024 , cifras que consolidan al tranvía alicantino como uno de los sistemas de transporte metropolitano más utilizados de la Comunitat Valenciana. El Tramnochador, aunque opera en horario nocturno, contribuye a esa masa crítica de usuarios que confía en el transporte público incluso cuando la ciudad duerme —o, más bien, cuando no duerme.
Cinco líneas para una noche larga
La cobertura del servicio no es testimonial. El Tramnochador ofrece servicio durante toda la noche entre Luceros y las localidades de Benidorm (L1); Sant Vicent del Raspeig (L2); El Campello (L3); y Playa de San Juan (L4); además de entre Benidorm y la estación de Garganes en el municipio de Altea (L9), con parada en las diferentes estaciones y apeaderos de estos trayectos. Es decir, desde el corazón de Alicante hasta los destinos de ocio más concurridos del litoral, pasando por municipios del interior del área metropolitana.
La amplitud de esa red es precisamente lo que hace relevante al Tramnochador: no se limita a conectar un punto turístico con el centro, sino que teje una malla nocturna que cubre realidades muy distintas, desde el joven que regresa de una discoteca en Benidorm hasta el que vuelve de una cena familiar en El Campello. Incluso este verano, el servicio se reforzó puntualmente para facilitar la movilidad de quienes se desplazaron hasta Benidorm con motivo del Festival Low Cost. Una prueba de que el Tramnochador no es solo transporte, sino también infraestructura cultural.
Menos coches, más madrugada
Detrás de cada billete nocturno hay una decisión cotidiana: salir sin el coche. El TRAM d'Alacant llega así a miles de ciudadanos, sobre todo jóvenes, que se desplazan durante la madrugada sin necesidad de utilizar un vehículo propio, algo que tiene implicaciones directas en seguridad vial, en emisiones y en la propia calidad de la noche urbana. En una provincia donde el coche privado sigue siendo el rey de la movilidad, cada viajero que sube al tranvía a las tres de la mañana es, a su manera, una pequeña victoria del transporte público.
Para quienes quieran aprovechar estos últimos dos días de servicio, las frecuencias varían según la línea y la franja horaria. Estos servicios forman parte de las iniciativas para mejorar el servicio que prestan TRAM d'Alacant y Metrovalencia, entre las que figuran incrementar los servicios nocturnos para ampliar la oferta a un número mayor de usuarios. Los horarios detallados pueden consultarse en la web del TRAM d'Alacant, en la app oficial, a través de la aplicación Navilens o llamando al teléfono gratuito de atención al cliente 900 72 04 72. Después del sábado 29, habrá que esperar al próximo verano para volver a ver los trenes cruzar la madrugada alicantina.

