Una agricultora innovadora, un ganadero comprometido con el bienestar animal, un impulsor de la pesca sostenible, un sindicato que cuida el agua y una cooperativa que lleva los sabores valencianos al mundo. Estos son los cinco protagonistas que la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Generalitat Valenciana ha reconocido con los Premios Agrovalor 2026, en la segunda edición de unos galardones que ya se perfilan como el principal escaparate institucional del sector agroalimentario valenciano.
Un premio joven con vocación de referencia
Los Agrovalor nacieron hace apenas un año. El decreto que los creó fue aprobado el 1 de julio de 2025 y publicado en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana el 7 de ese mismo mes. La primera gala de entrega se celebró con el objetivo de poner en valor la contribución esencial del sector a la economía, el desarrollo rural y la sostenibilidad. Poco más de diez meses después, la segunda edición ya tiene ganadores. La velocidad con la que estos premios se han consolidado dice mucho del hueco que llenaban: el campo valenciano necesitaba un espejo en el que reconocerse.
Anualmente se conceden cinco premios, uno por cada categoría: Excelencia en la Producción Agrícola, Excelencia en la Producción Ganadera, Excelencia en la Pesca y Acuicultura, Gestión de los Recursos Hídricos, y Promoción y Comercialización de Productos Agroalimentarios. La entrega se efectúa en un acto público institucional promovido y organizado por la conselleria competente en agricultura, agua, ganadería y pesca.
Los cinco galardonados de 2026
En el apartado agrícola, el premio ha recaído en María Sancho Sánchez, reconocida por su contribución al desarrollo de una agricultura innovadora y sostenible mediante la aplicación de nuevas tecnologías y prácticas orientadas a la calidad diferenciada. Este galardón está reservado para titulares de explotaciones agrícolas que destaquen en la aplicación de nuevas tecnologías, técnicas sostenibles o producción de calidad diferenciada. Sancho Sánchez encaja en ese perfil con precisión.
El Premio a la Excelencia en la Producción Ganadera ha sido para Alejandro Sebastián Cubel, en reconocimiento a su labor en favor de la eficiencia productiva, el bienestar animal y la sostenibilidad en el ámbito ganadero. Esta categoría distingue a personas ganaderas o empresas del sector que sobresalgan por su eficiencia, bienestar animal, sostenibilidad o calidad de producción.
El Premio a la Excelencia en la Pesca y Acuicultura ha sido para Joséba Arego Uriarte, por promover prácticas sostenibles, impulsar la innovación y contribuir a la conservación del medio marino y de las aguas continentales. En un contexto en que la sobreexplotación pesquera sigue siendo una amenaza global, este tipo de reconocimientos adquieren un peso específico que va más allá de lo simbólico.
El Premio a la Gestión de los Recursos Hídricos —quizá el más sensible de todos en una comunidad que conoce bien qué significa la escasez de agua— ha recaído en el Sindicato Central de Aguas del río Mijares, por su trabajo en el uso eficiente del agua, la modernización de regadíos y la preservación de los recursos hídricos. Galardones como este han valorado el impulso del avance y el progreso real del regadío valenciano tanto técnica como institucionalmente, fomentando el uso de prácticas eficientes y difundiendo soluciones tecnológicas aplicadas al sector.
Por último, el Premio a la Promoción y Comercialización de Productos Agroalimentarios ha reconocido a la Cooperativa Agrícola Virgen Pobre de Xaló, por su impulso a la comercialización, valorización e internacionalización de los productos agroalimentarios valencianos. El cooperativismo valenciano tiene una larga tradición de contribución a la creación y mantenimiento del empleo, al equilibrio territorial y a la cohesión social, con una actitud responsable y comprometida con su entorno y una notable capacidad de innovación.
Más que un diploma: por qué importa este reconocimiento
El sistema agroalimentario de la Comunitat Valenciana —que comprende la agricultura, la ganadería, la pesca, así como la distribución, transformación y comercialización de productos agrarios y la gestión de los recursos hídricos— constituye un sector estratégico que contribuye significativamente al mantenimiento del territorio y al equilibrio medioambiental y socioeconómico. No es retórica institucional: detrás de esa definición hay miles de familias, explotaciones y comunidades rurales cuya viabilidad depende de que el sector avance en la dirección correcta.
Los premios pueden otorgarse a personas con condición política valenciana o que hayan desarrollado la mayor parte de su labor profesional en la Comunitat, así como a entidades públicas o privadas con sede o actividad en su territorio que hayan destacado por su compromiso con el crecimiento responsable y sostenible. Una definición amplia que permite reconocer realidades muy distintas bajo un mismo paraguas de valores.
Lo que une a los cinco galardonados de 2026 no es solo la excelencia técnica, sino algo más difícil de cuantificar: el compromiso sostenido con un modelo de producción que no agota los recursos que le dan vida. En un momento en que la reforma de la Política Agraria Común debate el futuro de la agricultura europea, y en que el cambio climático presiona con fuerza sobre los ecosistemas mediterráneos, estos reconocimientos no son solo una celebración del pasado. Son también una declaración de intenciones sobre el tipo de sector agroalimentario que la Comunitat Valenciana quiere construir.

