Bétera lleva más de veinte años sin una sola vivienda de protección pública. Ese largo paréntesis está a punto de cerrarse. La Generalitat Valenciana construirá 21 viviendas protegidas en este municipio del Camp de Túria tras formalizar la cesión de una parcela municipal a la Entidad Valenciana de Vivienda y Suelo (EVHA), el organismo encargado de ejecutar el Plan VIVE, el programa autonómico que aspira a levantar 10.000 viviendas asequibles en toda la Comunitat durante esta legislatura.
Un solar en desuso que se convierte en solución habitacional
La parcela en cuestión ocupa 1.254 m² en el sector R-3 del municipio y llevaba tiempo sin uso productivo. A primeros de julio, el Pleno del Ayuntamiento de Bétera acordó cederla gratuitamente a la EVHA, un paso que ha quedado formalizado mediante escritura pública. Con ese trámite, el suelo municipal entra de pleno en el engranaje del Plan VIVE y queda destinado a la promoción de vivienda pública.
La vicepresidenta primera y consellera de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad, Susana Camarero, visitó la parcela junto a la alcaldesa de Bétera, Elia Verdevío, y posteriormente ambas mantuvieron una reunión para abordar los detalles del proyecto. El encuentro sirvió también para subrayar el modelo de colaboración que sustenta toda la iniciativa: sin suelo municipal, no hay vivienda pública posible.
"Sin la predisposición y agilidad de los ayuntamientos para poner a disposición terrenos propios, sería imposible ampliar la oferta residencial tan necesaria en estos momentos" - Susana Camarero, vicepresidenta primera y consellera de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad de la Generalitat Valenciana
El Plan VIVE: municipios que ceden suelo, familias que ganan acceso
El Plan VIVE es una iniciativa de la Generalitat con el objetivo de impulsar la construcción de 10.000 viviendas de protección pública en esta legislatura, fomentando la actividad promotora tanto a través de la promoción pública como privada, o mediante fórmulas de colaboración público-privada. La clave del mecanismo es sencilla pero poderosa: la Generalitat ha suscrito con la Federación Valenciana de Municipios y Provincias un convenio marco de colaboración para el impulso de la promoción de viviendas de protección pública en suelo de las administraciones locales.
Bétera no es un caso aislado. Ya son 321 los ayuntamientos valencianos suscritos a este convenio marco, una red creciente de municipios que han decidido transformar parcelas vacías en oportunidades reales de acceso a la vivienda. El avance del Plan VIVE está siendo posible gracias a la movilización de suelo público disponible, tanto de la Generalitat como de los ayuntamientos, para la construcción de vivienda protegida.
Camarero lo resumió con una imagen clara durante el acto: estas cesiones de patrimonio "convierten solares municipales en desuso en recursos activos destinados a la construcción de viviendas protegidas". No es retórica vacía. En los dos primeros años de legislatura ya se han licitado, adjudicado o iniciado las obras de más de 4.000 viviendas de protección pública en toda la Comunitat Valenciana, de las cuales 627 corresponden a promociones directas de la Generalitat y más de 3.000 se están desarrollando a través de iniciativas mixtas entre el sector público y privado.
Más de dos décadas de espera para jóvenes y familias
La alcaldesa de Bétera, Elia Verdevío, no ocultó la dimensión histórica del anuncio para su municipio. En sus propias palabras, se trata de "un paso muy grande para facilitar el acceso a la vivienda en Bétera, especialmente para las personas jóvenes y las familias", después de más de veinte años sin que se levantara una sola promoción protegida en el término municipal.
Con estas actuaciones, se da un paso más para la construcción de viviendas protegidas a un precio asequible dirigidas a sectores de la población que, dada la situación del mercado inmobiliario actual, no pueden acceder a una vivienda, entre los que se encuentran los jóvenes. En un entorno metropolitano de Valencia donde los precios del alquiler y la compra siguen tensionados, 21 viviendas pueden parecer pocas, pero para una localidad que llevaba dos décadas sin ver una sola representan un punto de inflexión real.
La historia de Bétera ilustra, en pequeño formato, el reto habitacional que afecta a buena parte de los municipios medianos de la Comunitat: localidades con demanda creciente, suelo disponible pero paralizado, y familias que no encuentran opciones de acceso digno. El acuerdo firmado con la Generalitat abre una vía que, si se replica en los más de trescientos municipios ya adheridos al Plan VIVE, podría cambiar de manera sustancial el mapa de la vivienda asequible en la región.

